

Christa Pike, era la única mujer condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, y la primera que iba a ser ejecutada en el estado en más de 200 años. Por sorpresa, sobrevivió a las dos dosis letales de pentobarbital administradas durante su ejecución.
Así lo confirmaron los periodistas que presenciaron el procedimiento, mientras sus abogados intentaban detenerlo mediante una moción de emergencia. Estos presentaron una moción de emergencia para frenar la ejecución después de este intento fallido.
Periodistas testigos describen el momento de la ejecución fallida
Los testigos, entre ellos periodistas de distintos medios estadounidenses, describieron un procedimiento mucho más prolongado de lo previsto, que abarcó casi dos horas. Pike permaneció despierta, habló y cantó con su guía espiritual después de comenzar la administración del fármaco y, tras la primera dosis, continuó moviéndose y respirando de forma audible.

La periodista Catherine Sweeney, de la emisora WPLN, explicó que el protocolo de Tennessee contempla una primera administración de pentobarbital y, si es necesario, una segunda tanda, según recogió la Agencia EFE. Otros testigos indicaron que, tras ambas administraciones, Pike continuó respirando y emitiendo sonidos, incluidos fuertes ronquidos, además de realizar movimientos de cabeza y cuello.
El caso queda en una situación extraordinaria después de que Pike haya sobrevivido a las dos tandas de pentobarbital, ya que sus abogados sostienen que el protocolo estatal no contempla qué ocurre en esa circunstancia.
La historia de Christa Pike: la primera mujer a ser ejecutada en 200 años
Pike fue condenada a muerte en 1996 por el asesinato, cometido en 1995, de Colleen Slemmer, una compañera de 19 años del programa de formación laboral Job Corps en Knoxville.
La mujer tenía 19 años cuando la mató junto con su entonces novio, Tadaryl Shipp, quien recibió una condena de cadena perpetua al ser menor de edad en el momento del crimen. Lleva en el corredor de la muerte de Tennessee desde marzo de 1996.
Iba a ser la primera mujer ejecutada en este estado en más de 200 años y había expresado su temor a una muerte dolorosa por la inyección letal. Sus abogados habían solicitado que fuera ejecutada por un pelotón de fusilamiento, pero Tennessee no contempla esa opción para su caso. Tras lo ocurrido, el gobernador del estado, el republicano Bill Lee, detuvo las ejecuciones previstas para este año y pidió una investigación.















