

Un importante desmoronamiento obligó a interrumpir por completo el tránsito sobre un tramo de la Ruta Nacional 40, una de las vías más utilizadas del país. El derrumbe, registrado en el corredor de los Siete Lagos, dejó la calzada cubierta por barro, rocas y árboles, lo que impide el paso de todo tipo de vehículos.
La emergencia se produjo a pocos kilómetros de San Martín de los Andes y movilizó a equipos de distintos organismos nacionales, provinciales y municipales. Mientras continúan las tareas para despejar el camino, las autoridades advirtieron que el corte se mantendrá durante varios días debido al riesgo que aún presenta la zona afectada.
Cómo avanzan los trabajos para despejar la Ruta 40
Las tareas comenzaron desde las primeras horas posteriores al derrumbe y se concentran en el sector ubicado a la altura del kilómetro 2208,7. Como medida inicial, las cuadrillas construyeron un paso provisorio sobre la banquina destinado únicamente a la circulación de vehículos de emergencia, con el objetivo de garantizar una respuesta rápida ante cualquier eventualidad.

Del operativo participan Vialidad Nacional, Protección Civil, personal del municipio de San Martín de los Andes, la Administración de Parques Nacionales, Gendarmería Nacional, la Policía del Neuquén, la Secretaría de Emergencia y Gestión del Riesgo provincial y Vialidad Provincial. Además, se desplegó maquinaria pesada para remover el material que bloquea completamente la ruta.
Por qué la reapertura todavía no tiene fecha confirmada
A pesar del avance de los trabajos, los especialistas detectaron grandes grietas en la ladera donde se originó el desprendimiento. Esa situación mantiene un elevado riesgo de nuevos deslizamientos, especialmente ante el pronóstico de lluvias y nevadas previsto para los próximos días, por lo que las tareas se realizan bajo estrictos protocolos de seguridad.
En paralelo, técnicos del área de Incendios, Comunicaciones y Emergencias del Parque Nacional Lanín inspeccionan la parte superior del cerro para analizar la estabilidad del terreno y detectar posibles filtraciones de agua que puedan provocar nuevos derrumbes. Hasta que las condiciones sean consideradas seguras, las autoridades recomiendan evitar la zona, respetar las indicaciones del personal que trabaja en el lugar y consultar el estado de las rutas antes de emprender un viaje durante la temporada invernal.














