No es la primera vez queKristalina Georgievasostiene, augura, espera, que los u$s 20.000 millones adicionales que concedió el FMI hace un año sean el último préstamo otorgado a la Argentina.

“Esperemos que sea el último”, le había dicho entre risas a Federico Sturzenegger en el atrio de edificio del FMI en Washington después de esa nueva cifra, que quebró todos los récords de exposición al riesgo argentino. Cuán invertido está el FMI en la Argentina es un tema sobre el que el Fondo evita abundar cada vez que se le pregunta, sobre todo en la era en la que la silla de Estados Unidos -el principal aportante- tiene elaval deDonald Trump para asistir al gobierno de Javier Milei.