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La cadena nacional en la que Javier Milei anunció el envío al Congreso de una reforma para modificar la Carta Orgánica del Banco Central, junto con otros cambios institucionales, no tardó en generar repercusiones. Economistas, dirigentes políticos, sindicalistas y centros de estudio salieron a cuestionar distintos aspectos de la iniciativa, desde la viabilidad jurídica del proyecto hasta el alcance de las modificaciones propuestas.

Uno de los primeros en reaccionar fue el exsecretario de Comercio Guillermo Moreno, quien desestimó los anuncios realizados por Milei durante la cadena nacional y calificó la reforma como una maniobra sin efectos permanentes. El dirigente peronista sostuvo que los cambios propuestos pueden ser modificados por una futura ley, cuestionó el diagnóstico económico del Presidente y aseguró que el Gobierno busca desviar la atención de la situación económica.

En contraste, el diputado nacional de La Libertad Avanza, Santiago Santurio, respaldó la iniciativa y defendió la necesidad de avanzar con una reforma del Banco Central. A través de sus redes sociales, el legislador vinculó la iniciativa con la historia inflacionaria del país y sostuvo que recuperar el valor de la moneda también implica dar una “batalla cultural”, en línea con el mensaje que transmitió el Presidente durante la cadena nacional.

El economista Diego Giacomini, por su parte, cuestionó tanto el contenido del proyecto como la forma elegida por el Gobierno para presentarlo. En ese sentido, puso el foco en que la reforma fuera anunciada mediante una cadena nacional encabezada por el propio Presidente y con la participación de funcionarios que, según sostuvo, impulsaron políticas monetarias que ahora buscan modificar.

En respaldo a los anuncios, la dirigente liberal Karen Reichardt celebró la decisión del Gobierno de avanzar con una reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. En sus redes sociales sostuvo que la iniciativa representa un cambio histórico para el país y la vinculó con el objetivo de fortalecer la moneda y recuperar el crecimiento económico.

En la misma línea se expresó el vicejefe de Gabinete del Interior, Lisandro Catalán, quien destacó las tres reformas estructurales anunciadas por el Presidente —la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, del mercado de capitales y del mercado de seguros— y sostuvo que esas iniciativas apuntan a dejar atrás décadas de utilización de la política monetaria para financiar al Estado y consolidar un modelo basado en la estabilidad económica.

Desde la oposición dialoguista también hubo reacciones, aunque con una mirada diferente. El diputado nacional Maximiliano Ferraro afirmó que el objetivo de fortalecer la independencia del Banco Central puede ser compartido, pero advirtió que la iniciativa del Gobierno presenta inconsistencias institucionales y que, sin cambios en el régimen de los decretos de necesidad y urgencia, las reformas podrían revertirse con facilidad.

El análisis técnico que cuestionó la reforma del Banco Central

Entre las primeras repercusiones apareció un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), que cuestionó uno de los ejes centrales de la reforma: la decisión de limitar el mandato del Banco Central exclusivamente a la preservación del valor de la moneda. Según el trabajo, los bancos centrales con objetivos únicos son una excepción a nivel internacional y la mayoría de las autoridades monetarias combinan la estabilidad de precios con metas vinculadas al empleo, el crecimiento económico, la estabilidad financiera o el funcionamiento de los sistemas de pago.

El documento menciona como ejemplos a Estados Unidos, Brasil, México, Uruguay, Inglaterra y la Unión Europea, cuyos bancos centrales contemplan mandatos múltiples o jerarquizados.

El informe también sostiene que el modelo que impulsa el Gobierno se asemeja al del Banco Central de Reserva de Perú, aunque advierte que la propuesta argentina sería incluso más restrictiva. Entre otras diferencias, señala que la iniciativa anunciada por Milei prohibiría completamente determinadas operaciones con deuda pública y sumaría sanciones penales vinculadas a la emisión monetaria. “El objetivo unívoco es una excepción a las reglas de los bancos centrales a nivel internacional”, afirmó CEPA.

El consultor político Lucas Romero también cuestionó uno de los aspectos centrales del proyecto y puso el foco en el mecanismo que el Gobierno busca implementar para reforzar la independencia de las autoridades del Banco Central.

Cuestionamientos económicos

Las críticas también llegaron desde el plano económico. El economista Juan Enrique sostuvo que la propuesta contradice decisiones adoptadas por la propia administración libertaria desde el inicio de la gestión y advirtió sobre las implicancias que podría tener la prohibición de financiar al Tesoro en escenarios excepcionales.

La oposición también salió al cruce

Desde la oposición, la exdiputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman interpretó los anuncios como parte de una estrategia política más amplia y vinculó la iniciativa con otras reformas impulsadas por el Gobierno nacional.

La reacción de ATE

Las repercusiones también llegaron desde el ámbito sindical. El secretario general de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Rodolfo Aguiar, cuestionó con dureza el mensaje presidencial, responsabilizó al Gobierno por el ajuste sobre el sector público y rechazó las definiciones de Milei sobre la inflación y el funcionamiento del Estado.

A las repercusiones también se sumó la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), que expresó su respaldo a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central anunciada por el Presidente. A través de un comunicado, la entidad sostuvo que la iniciativa contribuirá a fortalecer la estabilidad económica al limitar el financiamiento del Tesoro mediante emisión monetaria y otorgar una mayor independencia a la autoridad monetaria.

En ese sentido, la CAC afirmó que la utilización del Banco Central para financiar el gasto público fue uno de los principales factores detrás de los procesos de alta inflación que atravesó la Argentina y consideró que un marco institucional más sólido permitirá consolidar la estabilidad macroeconómica. Además, valoró los anuncios vinculados al equilibrio fiscal y a las reformas destinadas a impulsar el ahorro y el crédito, al sostener que son condiciones necesarias para mejorar el desempeño económico y social del país.