

Un hombre de España quedó sin acceso a la pensión contributiva de jubilación pese a contar con casi 19 años de aportes a la Seguridad Social. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana confirmó el rechazo de su solicitud después de analizar el recurso presentado contra una primera resolución desfavorable.
El caso se centra en una diferencia clave: aunque el hombre acumulaba casi 6.800 días cotizados durante su vida laboral, en los 15 años anteriores a solicitar la jubilación solo había registrado 231 días de aportes.
Por qué le negaron la pensión
La normativa española establece que para acceder a una pensión contributiva de jubilación es necesario acreditar al menos 15 años de cotización. Sin embargo, también exige que dos de esos años estén comprendidos dentro de los 15 años inmediatamente anteriores a la jubilación.
Por lo tanto, aunque el hombre superaba el mínimo general de 15 años, no cumplía con el requisito de cotización reciente. Además, en su caso, el período que debía acreditar ascendía a 711 días después de aplicar el coeficiente de parcialidad.
El trabajador argumentó que su prolongada ausencia del mercado laboral se debía a diferentes circunstancias personales, entre ellas el cuidado de un familiar, el fallecimiento de su esposa, depresión, ansiedad y el tratamiento de una enfermedad.
También aseguró que había tenido períodos de prueba y trabajos que finalmente no llegaron a formalizarse.

La Justicia consideró que dejó de trabajar voluntariamente
Los magistrados consideraron que esas circunstancias, aunque podían ser relevantes, no justificaban el extenso período sin cotizaciones, especialmente porque no habían sido acreditadas de manera suficiente.
La sentencia también hizo referencia al denominado “animus laborandi”, expresión utilizada para describir la voluntad de trabajar o de reincorporarse al mercado laboral.
Otro elemento que tuvo peso en la decisión fue que el hombre no figuraba como demandante de empleo cuando tenía 66 años y 7 meses.
Por estos motivos, el tribunal concluyó que se había “apartado voluntariamente del mercado de trabajo” y descartó la aplicación de la llamada “doctrina del paréntesis”, que en determinadas situaciones permite flexibilizar el cómputo del período de cotización exigido.
Cuántos años hay que aportar para jubilarse en España
En España, el requisito general es contar con 15 años de cotización, pero no alcanza con acumularlos en cualquier momento de la vida laboral. También es necesario cumplir el requisito de cotización dentro de los últimos 15 años, salvo las situaciones especiales previstas por la normativa.
Por eso, tener casi 19 años de aportes no garantizó en este caso el acceso a la jubilación: el problema estuvo en la falta de cotización durante los años inmediatamente anteriores.
En Argentina, en cambio, el régimen general establece como requisito para la jubilación ordinaria 30 años de aportes, junto con una edad mínima de 60 años para las mujeres y 65 para los varones.
Así, el caso español muestra que no siempre alcanza con acumular una determinada cantidad de años de aportes: también pueden ser determinantes los períodos en los que se realizaron esas cotizaciones.










