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El accidente aéreo ocurrido en Florida que conmocionó a Estados Unidos dejó nueve víctimas fatales. Entre ellas estaban Helen Sharp, una reconocida ceramista, su esposo, Adam Robinson, y sus dos hijos, Emma y Charlie. También murieron la niñera de la familia, dos amigos de la pareja y los dos pilotos de la aeronave.

Sin embargo, detrás de la tragedia había una historia de amor que había comenzado a miles de kilómetros de Florida. Helen y Adam se conocieron en Buenos Aires, donde ella vivió durante varios años y fundó su propia empresa de relaciones públicas. Allí nació una relación que, con el tiempo, se convirtió en una familia.

Tras conocerse la tragedia, familiares y amigos difundieron un comunicado para despedir a Helen y recordar su personalidad, su talento artístico y la vida que había construido junto a Adam.

“Quienes la conocieron sabían lo llena de vida que estaba. Irradiaba alegría. Helen era talentosa, creativa y muy divertida. Le encantaba viajar y era una artista de la cerámica con mucho don”, expresaron.

Helen Sharp y Adam Robinson.
Helen Sharp y Adam Robinson.Instagram

La historia de amor que comenzó en Buenos Aires

Helen vivió varios años en Buenos Aires, una etapa que marcó tanto su recorrido profesional como su vida personal. Durante su estadía en la Argentina conoció a Adam, quien se convertiría en el amor de su vida, y fundó su empresa de relaciones públicas, Influential PR.

“Vivió varios años en Buenos Aires, Argentina, donde conoció al amor de su vida, Adam, y fundó su empresa de relaciones públicas, Influential PR”, señalaron sus allegados en el homenaje.

La pareja mantuvo un vínculo especial con los viajes y los lugares que recorrieron juntos. En una de las publicaciones de Adam en redes sociales, el empresario apareció tomando mate, una de las tradiciones argentinas que formaron parte de sus recuerdos.

Adam Robinson tomando mate.
Adam Robinson tomando mate.Instagram @helensharpceramics

También compartieron imágenes de sus recorridos por el país, entre ellos una visita a El Calafate. En aquella publicación, Helen le respondió a su pareja con dos palabras en español: “mi amor”.

El emotivo mensaje de sus familiares tras el accidente en Florida

En el comunicado, los allegados de Helen destacaron que su familia era el centro de su vida. Su lugar más feliz, recordaron, era junto a Adam, sus hijos Emma y Charlie y Bonnie, la perrita que los acompañaba.

“Helen adoraba a su familia. Su lugar más feliz era junto a Adam y sus dos hermosos hijos, junto a su perrita Bonnie, que siempre estaba a su lado (y generalmente en su regazo)”, escribieron.

También recordaron las amistades que había construido en las distintas etapas de su vida: desde su infancia en Houston y sus años en la Universidad de Arizona hasta las personas que conoció durante sus temporadas en el extranjero y sus estadías en Austin y Aspen.

“Conocer a Helen era quererla”, expresaron. Y agregaron que la cantidad de personas que lloran la pérdida de Helen y Adam demuestra cuántos tuvieron la suerte de compartir parte de sus vidas con ellos.

“Helen personificó una vida plena. Abrazó el mundo, creó cosas hermosas, forjó relaciones duraderas y amó profundamente a su gente. Su luz era extraordinaria y seguirá brillando a través de su obra, el legado que dejó y las innumerables vidas que tocó”, concluyeron.