En esta noticia
Para los grandes bancos de inversión de Wall Street, la Argentina comienza a superar el examen de la estabilización, pero todavía tiene pendiente el del crecimiento.
Esa es la conclusión que atraviesa los últimos informes de cuatro grandes entidades financieras internacionales, que reconocen los avances fiscales, monetarios y externos conseguidos por el Gobierno, pero advierten que la recuperación económica continúa siendo desigual.
UBS, el banco suizo, define al país como una economía “en forma de K”: mientras el agro, la energía, la minería y algunos servicios financieros crecen con fuerza, la industria, la construcción, el comercio y el empleo formal permanecen rezagados.
Esa diferencia ya comenzó a modificar las preferencias de Wall Street. El Bank of America (BofA) mantiene una posición favorable sobre la la Argentina, pero retiró a Banco Macro y Central Puerto de su cartera modelo latinoamericana e incorporó a YPF y Pampa Energía. Jefferies, por su parte, colocó a Vista Energy entre sus acciones preferidas de la región.
El movimiento no supone que los bancos internacionales hayan dejado de confiar en el programa económico. Por el contrario, refleja una apuesta más selectiva. Y es que mientras esperan que la estabilización llegue al consumo, el empleo y la actividad, prefieren compañías vinculadas a Vaca Muerta, la infraestructura y las exportaciones.

UBS: buenas notas en macro, pero una economía que crece a dos velocidades
En su informe publicado el 1 de septiembre, UBS señaló que la política macroeconómica argentina mejoró significativamente gracias a la disciplina fiscal, la desaceleración de la inflación, la recuperación de las reservas netas y la reducción del desequilibrio externo.
Sin embargo, el banco suizo advirtió que el crecimiento acumulado del PBI, de 1,8% hasta mayo, esconde diferencias profundas entre sectores.
Entre los ganadores aparecen el agro, la energía, la minería y los servicios financieros. Del otro lado, la industria manufacturera se contrajo 2,2% interanual durante el primer semestre, mientras que la construcción, el comercio y las actividades vinculadas con el consumo continuaron débiles.
Por eso, UBS considera que la economía argentina cerrará 2026 con un crecimiento más cercano al 2% que al 3%. Para 2027 proyecta una expansión de alrededor del 3%, siempre que la estabilidad macroeconómica se mantenga y la recuperación comience a extenderse hacia otros sectores.

Uno de los puntos más delicados es el mercado laboral. Según la entidad, el nivel de empleo formal se encuentra prácticamente sin cambios respecto de hace diez años. Además, durante los últimos dos años se registraron pérdidas de puestos laborales en actividades intensivas en mano de obra, como la industria y la construcción, e incluso en sectores dinámicos como la minería.
La contracara está en Vaca Muerta. UBS destacó que la producción petrolera argentina se acerca a los 900.000 barriles diarios, más de 30% por encima del nivel existente cuando Javier Milei asumió la Presidencia.
A los precios actuales, ese incremento productivo tiene un valor anual superior a u$s 5.000 millones. Para el banco, equivale aproximadamente a la mitad del objetivo anual de acumulación de reservas del Banco Central. Además, proyecta que la producción podría crecer entre 30% y 50% adicional hacia 2030 gracias a la ampliación de oleoductos y gasoductos.
JP Morgan: petróleo y minería explican la llegada de dólares
El análisis de JP Morgan permite entender por qué los inversores privilegian a los sectores exportadores.
En su informe sobre las cuentas externas de julio, fechado el 1° de septiembre, el banco estadounidense calculó que la cuenta corriente en base caja registró un superávit de u$s 400 millones durante ese mes y acumuló un resultado positivo de u$s 3.300 millones en los primeros siete meses del año.
El superávit comercial alcanzó los u$s 4.100 millones en julio, con exportaciones por u$s 10.100 millones e importaciones todavía contenidas en u$s 6.000 millones.
JP Morgan remarcó que, en términos desestacionalizados, el superávit comercial permanece cerca de los máximos de la serie. La mejora se explica por un nivel récord de exportaciones, si se excluyen los períodos distorsionados por reducciones transitorias de retenciones.

Pero el dato central aparece al observar la composición de las ventas externas. Las exportaciones aumentaron u$s 5.300 millones en el acumulado del año: petróleo y gas aportaron u$s 2.100 millones y la minería otros u$s 1.900 millones.
En conjunto, ambos sectores explicaron alrededor del 75% del incremento exportador. Es decir, tres de cada cuatro dólares adicionales obtenidos por el país provinieron de la energía y la minería.
La mejora externa permitió avanzar con la recomposición de las reservas. JP Morgan estimó que las reservas netas, una vez descontados los encajes de depósitos en dólares y los acuerdos de swap, alcanzaron los u$s 12.200 millones en agosto, frente a u$s 1.900 millones en diciembre de 2025.
Según la metodología del Fondo Monetario Internacional (FMI), el país acumuló u$s 9.300 millones de reservas netas hasta agosto y ya superó la meta anual de u$s 8.000 millones acordada con el organismo.
Para todo 2026, JP Morgan proyecta un superávit de cuenta corriente en base caja de u$s 5.000 millones, equivalente al 0,7% del PBI, y una acumulación de reservas cercana a u$s 10.000 millones.

El banco considera que superar la meta del FMI resulta especialmente importante para fortalecer la capacidad de intervención del Banco Central antes de la potencial volatilidad electoral de 2027.
Bank of America cambia las acciones, pero mantiene su apuesta por la Argentina
El BofA conserva a la Argentina en posición sobreponderada dentro de su estrategia latinoamericana. En su informe del 2 de septiembre, el banco señaló que la agenda de reformas se mantiene sólida y que las modificaciones propuestas para respaldar institucionalmente el equilibrio fiscal y la estabilización de la inflación “pueden funcionar como catalizadores”.
Entre esas iniciativas destacó la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central para impedir el financiamiento monetario al Tesoro y la regla fiscal diseñada para activar ajustes automáticos cuando persista un déficit.
Sin embargo, BofA reconoció que la actividad está demorando más de lo esperado en despegar. El PBI acumuló un crecimiento interanual de apenas 1,7% y la debilidad económica aumenta el riesgo sobre las ganancias de las compañías más dependientes del mercado interno.

El banco mantuvo una ponderación de 4% para la Argentina en su cartera regional, pese a que el país no integra actualmente el índice MSCI Latin America. Pero cambió las empresas utilizadas para tomar esa exposición.
BofA retiró del portafolio modelo a Banco Macro, por considerar que tiene pocos catalizadores de corto plazo, y a Central Puerto, por una razón similar. Esto no implica una recomendación de venta: ambas compañías conservaron la calificación individual de “comprar”, pero dejaron de integrar la selección central del banco.
En reemplazo, BofA incorporó a YPF, por el potencial del proyecto argentino de gas natural licuado, y a Pampa Energía, por su capacidad de generación de caja y los distintos proyectos que podrían impulsar su valuación.
El banco fijó para YPF un precio objetivo de u$s 65 por ADR. La valuación contempla un precio del Brent de u$s 82 por barril en 2026 y de u$s 70 desde 2027. Entre los factores positivos menciona nuevos proyectos, una política energética favorable y una eventual reducción de la percepción de riesgo argentino.
Para Pampa Energía, BofA estableció un precio objetivo de u$s 160 por ADR. La entidad subrayó que el flujo de caja de la compañía está completamente vinculado con el dólar y protegido frente a una depreciación del peso. También señaló como posibles impulsores el aumento de la producción de gas, nuevos contratos, mejores condiciones de financiamiento y la normalización tarifaria.
Así, el banco no reduce su exposición a la Argentina, sino que modifica la forma de asumirla: disminuye el peso de las compañías con menos catalizadores inmediatos y aumenta la participación de empresas vinculadas con la producción de energía, las exportaciones y la infraestructura.

Jefferies: Vista y Mercado Libre entre sus preferidas
Jefferies llegó a una conclusión similar en su informe de acciones latinoamericanas de gran capitalización, publicado el 1° de septiembre.
La entidad resumió el escenario argentino bajo la idea de “reformas versus consumidor”. Según su diagnóstico, la agenda de cambios económicos y los incentivos a la inversión impulsan a los sectores exportadores, principalmente Vaca Muerta y la minería.
Sin embargo, el consumo continúa débil, lo que genera dudas sobre el respaldo político que tendrá el Gobierno de cara a las elecciones presidenciales de octubre de 2027.
Dentro de sus acciones latinoamericanas preferidas, Jefferies incluyó a Vista Energy, con recomendación de compra y un precio objetivo de u$s 105. También incorporó a Mercado Libre, con un objetivo de u$s 2.600, aunque en este caso se trata de una compañía regional cuya exposición trasciende ampliamente la economía argentina.
La tesis sobre Vista se apoya en su plan para duplicar la producción y alcanzar los 250.000 barriles equivalentes diarios en 2030. La compañía proyecta, además, generar un flujo de caja acumulado de u$s 2.800 millones entre 2026 y 2028 y llegar a un flujo anual de u$s 2.000 millones hacia el final de la década.
Jefferies considera que la puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, prevista para comienzos de 2027, será decisiva para eliminar cuellos de botella. Vista tendrá aproximadamente 50.000 barriles diarios de capacidad en esa infraestructura.

El banco destacó también que la petrolera dispone de alternativas de transporte terrestre para cubrir posibles demoras en el oleoducto, lo que reduce parte del riesgo operativo de su plan de crecimiento.
Así, los cuatro gigantes de Wall Street coinciden en que la Argentina consiguió avances importantes, pero todavía no logró transformar la estabilización en una recuperación extendida.
Hasta que eso ocurra, los grandes bancos parecen dispuestos a mantener su apuesta por el país, pero concentrada en una Argentina muy específica: la que produce petróleo, construye infraestructura y genera sus propios dólares.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.
















