Durante más de 20 años, Marcelo Pelleriti fue el enólogo y una de las principales caras de Monteviejo, la primera bodega que se construyó dentro de Clos de los Siete, el proyecto vitivinícola impulsado en Mendoza por el reconocido winemaker francés Michel Rolland.
La relación terminó en 2023 y ahora la Justicia mendocina investiga una serie de operaciones realizadas durante los últimos años de su gestión.
El 2 de julio, Pelleriti fue imputado por presunta administración fraudulenta.
El conflicto también tiene un frente civil por 26 operaciones de exportación realizadas en 2021. El enólogo rechazó las acusaciones.
Una relación de más de 20 años
Fundada en 1998 por la empresaria francesa Catherine Péré-Vergé, Monteviejo fue la primera bodega que se instaló dentro de Clos de los Siete, el proyecto que Rolland desarrolló en Vista Flores, en el Valle de Uco, y que reúne a distintas bodegas de capitales extranjeros.
La compañía produce alrededor de 1 millón de litros de vino por año y en 2025 vendió unas 740.000 botellas. Actualmente, el 40% de sus ventas corresponde al mercado externo y el 60% restante a la Argentina.
Pelleriti se incorporó durante los primeros años y fue ganando peso dentro de la estructura. Además de estar al frente de la elaboración de los vinos, ocupó los cargos de gerente general y jefe de Enología y fue apoderado de la firma, según explicó la empresa.
Su trabajo también se extendió a Francia, donde durante más de dos décadas estuvo vinculado a Château La Violette y Château Le Gay, dos propiedades de la familia en Burdeos.
En paralelo, construyó una carrera propia. Fue el primer enólogo argentino en obtener 100 puntos de Robert Parker, por un vino elaborado en ese país, desarrolló sus propias etiquetas y creó Wine Rock.
Después de la muerte de Péré-Vergé, en 2013, comenzó a discutirse cómo compatibilizar sus proyectos personales con las funciones que ocupaba en Monteviejo. Para entonces ya había creado Marcelo Pelleriti Wines (MPW).

Según la bodega, durante varios años existió un acuerdo verbal para integrar esa sociedad a la compañía a cambio de una participación accionaria y más tarde se avanzó con una propuesta formal en Francia.
Pelleriti sostiene que la familia pretendía quedarse con el 100% de MPW y le ofrecía a cambio entre un 4% y un 5% de Monteviejo.
Desde la empresa reconocieron que la negociación existió, aunque aseguran que el enólogo pidió retirar sus marcas personales del acuerdo, la modificación fue aceptada y el entendimiento finalmente no llegó a ratificarse en la Argentina.
Las operaciones bajo investigación
Las primeras dudas aparecieron en noviembre de 2022, durante una presentación de las actividades de la compañía a la familia propietaria.
Desde Monteviejo indicaron que, al revisar el listado de clientes e importadores, encontraron a Go Wine LLC, una empresa radicada en los Estados Unidos que pertenecía a Pelleriti y a Miguel Bautista Priore, entonces director financiero de la bodega.
Desde la bodega aseguran que hasta ese momento desconocían esa vinculación. Tras la salida del enólogo, encargaron una auditoría contable, legal y financiera y luego avanzaron con un reclamo civil y una denuncia penal.
El primero se concentra en 26 exportaciones realizadas durante 2021 a través de Marcelo Pelleriti Wines (MPW). Monteviejo sostiene que eran vinos de su propiedad que se vendieron en el exterior, pero que el dinero cobrado nunca ingresó a la compañía.

Por otro lado, la denuncia penal incluye la venta de 195.924 botellas a Kauzo Estates, actualmente Uco Valley Wines, y de 8000 litros de Malbec a granel a MP Trade & Consulting. Ambas empresas pertenecían en ese momento a Pelleriti y Priore.
Las ventas fueron facturadas y posteriormente canceladas mediante notas de crédito. Según Monteviejo, para entonces los productos ya habían salido de la bodega y no recibió el pago correspondiente.
Las casi 196.000 botellas fueron luego exportadas por Kauzo Estates. Los 8000 litros de Malbec, en tanto, fueron vendidos por MP Trade & Consulting a esa misma empresa, que posteriormente los envió al exterior.
La denuncia también incluye un préstamo que otorgaron a Kauzo Estates y que, según la bodega, nunca fue devuelto. Pelleriti era entonces socio y presidente de la compañía que recibió el dinero.
Por estas operaciones, el enólogo fue imputado el 2 de julio por presunta administración fraudulenta.

Pelleriti rechaza las acusaciones y sostiene que MPW era administrada desde la estructura de Monteviejo y que la compañía conocía las operaciones comerciales que hoy cuestiona.
También asegura que su trabajo estaba principalmente concentrado en la elaboración y producción, mientras que la administración involucraba a otras áreas.
“La bodega no puede presentar ahora a la sociedad como una empresa ajena que actuaba de manera independiente ni atribuirme decisiones administrativas que no estuvieron bajo mi gestión directa”, aseguró.
Su defensa remarca además que el reclamo por las 26 exportaciones está dirigido contra MPW y no contra Pelleriti personalmente.
El nuevo reclamo que prepara la bodega
Monteviejo prepara una nueva demanda civil por los vinos que permanecieron en sus instalaciones tras la salida de Pelleriti.
Al momento de la desvinculación, había partidas elaboradas para las marcas del enólogo en distintas etapas. Las que todavía estaban en producción pudieron incorporarse a otras líneas, mientras que aquellas próximas a embotellarse se terminaron con tapones genéricos y se ofrecieron a terceros.

Distinto fue el caso de las botellas que ya tenían etiquetas, cápsulas o tapones con el nombre y la firma de Pelleriti. Una parte tuvo que ser reprocesada y otra todavía permanece almacenada. También había cajas y otros materiales que ya no pudieron utilizarse.
Además, el enólogo realizó una presentación ante el Instituto Nacional de Vitivinicultura por los productos que ya estaban terminados. El organismo intervino ese stock e impidió su comercialización. Desde Monteviejo aseguran que previamente le habían ofrecido comprarlo, pero que la operación nunca se concretó.
La bodega busca recuperar las pérdidas que atribuye a esa mercadería y a los insumos que quedaron sin uso. El monto todavía no fue definido.
También trabaja en otros reclamos económicos que prevé presentar antes de fin de año.


















