Antes de que termine el mes de mayo de 2014 la Corte Suprema de Estados Unidos podría decidir no tomar el caso. Este sería el peor escenario posible si no se pide la opinión al Solicitor General. Quedaría firme la sentencia de Cámara y podría generar un default selectivo de ciertos bonos emitidos en los canjes 2005 y 2010.


Si el gobierno de Estados Unidos presenta un amicus contundente a favor de la Argentina, las chances de que el caso sea enviado al Solicitor General serían altas y, en caso de aceptarlo luego de emitida su opinión, el proceso podría dilatarse hasta fines de 2015.


Los pasos procesales de Argentina v. NML on World Discovery (un caso que recientemente ha sido tomado por la Corte) nos pueden dar una indicación sobre los plazos futuros en el caso llamado pari passu.
Allí se discute la potestad de la justicia norteamericana para obtener información sobre cuentas y transferencias bancarias de Argentina fuera de Estados Unidos (discovery case). La resolución de Cámara había sido contraria a otra sentencia de Cámara sobre una ley Federal (Federal Sovereign Inmunity Act de 1976). Un típico caso de interés para la Corte y donde Argentina posiblemente triunfe.


En el otro caso se buscaba acceso a información de cuentas de Irán por víctimas del terrorismo. Allí se consideró que la ley citada sólo permite el embargo de ciertos activos en forma restringida en Estados Unidos y por lo tanto el embargo de activos o la toma de medidas similares (como la búsqueda de información) fuera de Norteamérica le estaban vedados a sus jueces (podría hacerse una analogía sobre el efecto de medidas cautelares impidiendo un canje de Argentina fuera de Estados Unidos).


Los plazos procesales del discovery case que resumimos abajo son indicativos de lo que puede venir en caso del parí passu.


Según los registros de PACER (Public Access to Court Electronic Records, por sus siglas en inglés), el 7 de enero de 2013 la Argentina presentó el pedido de apelación a la Corte Suprema (writ of certiorari). NML pidió luego una extensión hasta el 11 de marzo, fecha en la que presentó su respuesta.


El 27 de marzo el caso fue distribuido para análisis en la conferencia del 12 de abril. Tres días después, el Solicitor General fue invitado a dar su opinión, la cual entregó el 22 de noviembre.


Por su parte, el gobierno de Estados Unidos presentó un amicus brief el 4 de diciembre. Luego, el 18 de diciembre el expediente fue distribuido para ser discutido en la conferencia del 10 de enero de 2014 en la que se otorgó el certiorari. Finalmente, el 11 de febrero se fijó la audiencia de partes ante la Corte para el 21 de abril.


En el caso del parí passu, luego de la apelación de Argentina ante la Corte Suprema, los demandantes pedirían una extensión y responderían a mediados de abril (podrían sorprender y contestar antes).


Por otro lado, a fines de mayo o principios de junio de 2014 la Corte Suprema estará en condiciones de emitir la primera decisión sobre el caso: tomarlo, rechazarlo o pedir una opinión a Donald B. Verrilli, el Solicitor General, quién podría tomarse hasta enero de 2015 para emitir su dictamen. Dos meses más tarde, se podría aceptar o rechazar el certiorari. Si la Corte toma el caso, lo resolvería a fines de 2015.


Pero el caso del pari passu ha demostrado ser un juicio atípico y todavía nos puede dar alguna sorpresa. Se ha presentado el pedido de quiebra de Detroit del cual se pueden extraer conclusiones interesantes. O tal vez la Corte resuelva tomar otro tipo de medidas aplicables solamente a este caso que demoren el proceso.


Pero lo más relevante para predecir el futuro está sujeto al rol que juegue el gobierno de Estados Unidos y el escrito que presente la Argentina en los próximos días. Mientras tanto, el mejor pronóstico es amplio: entre dos y veinte meses para que se resuelva el caso en la Corte.