Un recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente elevaría la inflación global, dañaría las cadenas de suministro y presionaría a los mercados financieros, advirtió el FMI, al tiempo que subió sus proyecciones de suba de precios.
En un informe finalizado antes de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, declarara el miércoles que el cese el fuego con Irán había “terminado”, el FMI señaló que si bien la economía global había atravesado el conflicto en Medio Oriente mejor de lo esperado hasta el momento, la amenaza de nuevas hostilidades “se cierne con fuerza”.
En su último informe de Perspectivas de la Economía Mundial, el Fondo proyectó que la inflación global subirá de 4,1% en 2025 a 4,7% este año —una cifra más alta que la estimada en abril— antes de retroceder a 3,9% en 2027.
El crecimiento global caerá de 3,5% en 2025 a 3% este año, levemente más débil que lo previsto anteriormente, antes de recuperarse a 3,4% en 2027, indicó el FMI.
El informe se dio a conocer después de que nuevos ataques militares entre EE.UU. e Irán llevaran a Trump a decirles a los periodistas en la cumbre de la OTAN en Ankara que, en lo que a él respecta, el pacto de cese el fuego con la república islámica “terminó”. El precio del petróleo Brent subió más de 5% y rondó los u$s 78 el barril el miércoles, mientras que los principales índices bursátiles cayeron.
“El riesgo más inminente” para la economía global “proviene de los acontecimientos en Medio Oriente”, señaló el FMI en su informe. “Una reescalada de las tensiones geopolíticas perjudicaría el crecimiento y agravaría las presiones inflacionarias”.
El organismo advirtió que un recrudecimiento del conflicto elevaría los precios de los commodities y agravaría tanto la escasez de oferta como las presiones cambiarias. La respuesta relativamente moderada de los mercados energéticos a las hostilidades en los últimos meses se debió en gran parte a la liberación de reservas de petróleo, indicó, pero estas ya se acercan a mínimos de varios años y “podrían alcanzar niveles de estrés si las disrupciones en la oferta persisten o si se acelera el acaparamiento”.
Además, podrían surgir nuevas amenazas a la seguridad alimentaria si se registran nuevas disrupciones en los mercados de fertilizantes y energía, indicó el Fondo.
La última proyección de inflación del FMI es marcadamente más alta que la de abril, cuando había previsto una suba de precios global de 4,4% en 2026 y 3,7% en 2027. Antes de que estallara la guerra a fines de febrero, el Fondo había proyectado una inflación global de 3,8% este año y 3,4% en 2027.
“La tendencia desinflacionaria que veníamos observando desde comienzos de 2024 se estancó”, dijo a FT Petya Koeva Brooks, subdirectora del departamento de investigación del FMI. “La economía global se desempeñó mejor de lo temido... [pero] las noticias sobre la inflación son, tal vez, menos alentadoras”.
El Fondo espera que la Reserva Federal de EE.UU. suba su tasa de política monetaria desde el rango actual de 3,5% a 3,75% este año, para luego recortarla en 2027. La inflación de la eurozona se mantendrá por encima de la meta de 2% del Banco Central Europeo (BCE) hasta 2028, indicó el FMI, lo que implica que los responsables de política monetaria podrían tener que volver a subir las tasas este año, tras el incremento de un cuarto de punto a 2,25% en junio.
La economía europea, en tanto importadora significativa de commodities, se vio particularmente golpeada por la guerra, señaló Koeva Brooks.

Agregó que, en el caso del Reino Unido, el enfoque del Banco de Inglaterra de mantener las tasas estables en 3,75% resultaba “apropiado”.
Sin embargo, los operadores anticipaban el miércoles subas más rápidas de tasas de interés por parte de los principales bancos centrales, tras el nuevo salto en los precios del petróleo esta semana.
Una suba de un cuarto de punto por parte del Banco de Inglaterra ya está totalmente incorporada en los precios para fin de año, según los niveles que surgen de los mercados de derivados.
Se anticipa ahora una suba de un cuarto de punto por parte de la Reserva Federal para octubre y por parte del BCE para septiembre, ambas antes de lo previsto anteriormente.
Las proyecciones de crecimiento del FMI para todas las economías del G7 este año fueron recortadas o se mantuvieron sin cambios en su último informe, con la excepción del Reino Unido, que recibió una mejora de 0,2 puntos porcentuales a 1%, tras un dato de PBI firme en el primer trimestre. El crecimiento del Reino Unido se acelerará aún más en 2027, a 1,3%, agregó el FMI.
El desempeño relativamente resiliente de la economía global hasta el momento refleja el impulso del boom de la inteligencia artificial, que compensó parte del lastre generado por la guerra con Irán, indicó el FMI. Pero el organismo remarcó que gran parte de la sorpresa positiva en el crecimiento global reflejó el desempeño de un puñado de economías que son las principales exportadoras de equipamiento vinculado a la IA. Taiwán, Corea del Sur, Tailandia y Malasia superaron las proyecciones de crecimiento de abril por un promedio de 4,4 puntos porcentuales, indicó el Fondo.

















