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Los activos argentinos cerraron con mayoría de bajas este martes, en una rueda marcada por la cautela de los inversores a la espera de la decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. En ese contexto, el S&P Merval retrocedió 1,48%, los ADR operaron mayormente en rojo en Wall Street y el riesgo país se ubicó en 441 puntos.

La aversión al riesgo también encontró apoyo en el contexto internacional. Los mercados globales se mantuvieron expectantes ante la reunión de la Fed, donde el consenso espera que las tasas de interés permanezcan sin cambios, aunque toda la atención estará puesta en las señales que pueda dar Jerome Powell sobre el futuro de la política monetaria. Al mismo tiempo, los inversores siguieron de cerca el inicio de una semana clave de balances de las grandes tecnológicas estadounidenses y una fuerte baja del petróleo.

El S&P Merval cerró con una caída de 1,48%, hasta los 3.256.362 puntos, mientras que el riesgo país terminó en 441 puntos.

En la plaza local predominó el rojo. Las mayores bajas correspondieron a Metrogas (-4,24%), Edenor (-3,39%), Transportadora de Gas del Sur (-2,66%), Transportadora de Gas del Sur Clase B (-2,47%), Grupo Supervielle (-2,23%) y Central Puerto (-2,09%). En sentido contrario, Aluar lideró las subas con un avance de 0,96%, seguida por Comercial del Plata (+0,14%), mientras que BYMA y Ternium finalizaron prácticamente sin cambios.

En Wall Street, los ADR argentinos también terminaron con mayoría de pérdidas. Los descensos más pronunciados fueron para Transportadora de Gas del Sur (-3,12%), Bioceres (-3,03%), Telecom Argentina (-2,72%), Edenor (-2,57%), Central Puerto (-2,35%) e YPF (-2,05%). Entre los bancos, Grupo Supervielle cayó 1,74%, BBVA Argentina perdió 1,72%, Grupo Financiero Galicia cedió 1,54% y Banco Macro retrocedió 1,48%. La excepción volvió a ser Mercado Libre, que ganó 2,34% y se desacopló del resto de los activos argentinos.

Renta fija

En el mercado de renta fija, los bonos soberanos en dólares mostraron un comportamiento dispar. Los títulos de tramo medio lograron cerrar con leves avances, mientras que los bonos de mayor duración siguieron bajo presión, en una jornada atravesada por el posicionamiento previo a la licitación del Tesoro.

Para Jerónimo Bardin, Head Sales Trader de Inversiones Retail en Balanz, la rueda estuvo marcada por una mayor prudencia del mercado local. “En la deuda soberana vimos una rueda que fue de menos a más, con los bonos cerrando con subas de entre 10 y 20 centavos. Sin embargo, los activos emergentes y, en particular, los argentinos continuaron mostrando debilidad”, señaló.

El especialista agregó que el mercado concentró buena parte de su atención en la licitación que realizará este miércoles el Tesoro, que deberá afrontar vencimientos por unos $8,4 billones y que incorporó como novedad un bono dual ajustable por dólar linked o TAMAR. “La oferta de estos instrumentos generó presión sobre el tramo largo de la curva, observándose ventas tanto en los bonos duales como en los CER de mayor duración”, explicó.

Bardin sostuvo además que el resultado de la colocación será una prueba relevante para el mercado. “La atención estará centrada en la capacidad del Tesoro para renovar los vencimientos, en la recepción que tenga el nuevo instrumento dual y, especialmente, en el interés que despierte la reapertura del AO29. El resultado será una referencia importante para evaluar el apetito de los inversores por extender duración en el actual contexto financiero”, afirmó.

Uno de los factores que condicionó la rueda fue la fuerte baja del petróleo. El Brent retrocedió más de 4% y volvió a ubicarse en torno a los u$s 82 por barril, luego del rally registrado la semana pasada por la escalada del conflicto en Medio Oriente. La caída impactó especialmente sobre las compañías energéticas, que encabezaron las pérdidas tanto en la Bolsa porteña como en Wall Street.

Desde Puente, la estratega Fernanda Bondesio señaló que la dinámica reciente de los activos argentinos responde a un escenario de consolidación y cautela. “Las fluctuaciones en las tasas internacionales y la volatilidad en los mercados emergentes generan un contexto externo de cierta prudencia que impacta sobre la renta fija y variable local”, explicó.

Respecto de la decisión de la Fed, indicó que el escenario base continúa siendo una pausa en las tasas. “No esperamos que la Reserva Federal disponga una suba de la tasa de interés de referencia, aunque el mercado de futuros todavía asigna una probabilidad cercana a un tercio a ese escenario. La convicción pasa a ser significativamente mayor para un ajuste en septiembre”, sostuvo.

Por su parte, el economista jefe de Puente, Eric Ritondale, consideró que, más allá de la coyuntura internacional, el desempeño de los activos argentinos seguirá dependiendo principalmente de factores domésticos. “Para el crédito soberano y los activos argentinos el factor verdaderamente relevante sigue pasando por la dinámica interna: la acumulación sostenida de reservas internacionales, la preservación del superávit fiscal, la consolidación de la desinflación y el repunte del crecimiento”, afirmó.

No obstante, advirtió que los últimos datos mostraron un deterioro en algunos indicadores. “La actividad y los índices de confianza registraron un retroceso en la última medición mensual. El fortalecimiento de estos fundamentos locales es lo que permitirá desacoplar progresivamente el riesgo crediticio de los vaivenes del contexto externo”, concluyó.

El foco del mercado seguirá puesto ahora en dos eventos clave: la decisión de la Reserva Federal y la licitación del Tesoro. De ambos dependerá buena parte del humor de los inversores en una semana que también estará atravesada por la presentación de balances de gigantes tecnológicos como Microsoft, Meta, Apple y Amazon, que podrían definir el rumbo de Wall Street y, por arrastre, de los activos argentinos.