Política monetaria del BCRA

Por qué el mercado espera que el tono contractivo del BCRA se vaya agotando

Si bien la entidad monetaria subió la tasa tras el mal dato de inflación de abril, la expectativa es que el tono contractivo se vaya agotando. Los pasivos remunerados condicionan al BCRA y la menor volatilidad cambiaria también contribuye en esa dirección.

Las subas de tasas que viene implementando el Banco Central (BCRA) no han tenido, hasta ahora, efecto en su lucha contra la inflación. Si bien ha tomado una postura más contractiva en su política monetaria, en el mercado hay quienes marcan que la reacción llegó algo tarde ya que mantuvo la tasa sin cambios más de un año mientras la inflación aceleraba.

Pese luego de la última suba de tasas tras el mal dato de inflación de abril, algunos analistas ven que el ritmo de subas de tasas puede detenerse y otros esperan subas mayores aunque con un sesgo contractivo más moderado. 

La reducción de la volatilidad cambiaria y el gigantesco tamaño de los pasivos remunerados son factores que construyen a esperar a ver un Central más laxo (dovish).

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EL BCRA DETRÁS LA CURVA

Si hay un banco central en el mundo que ha estado detrás de la curva es el BCRA. La inflación alcanzó el 58% interanual en el último registro, el más alto en 31 años. 

Tras conocerse el dato de inflación el Banco Central subió 200 puntos básicos la tasa de interés de las Leliqs hasta el 49% anual (61,8% TEA) y de 48% anual (60,1% TEA) para los plazos fijos minoristas (hasta $ 10 millones). Para el resto de los plazos fijos, la tasa se ubicará en 46% (57,1% TEA).

De esta manera, y dada la aceleración inflacionaria, se percibe que la suba de tasas que viene implementando la entidad monetaria por ahora han sido limitadas e insuficientes para contener la suba de precios.

Es decir, mientras el BCRA sube la tasa más agresivamente, la inflación sigue subiendo de manera acelerada. 

Pese a esta suba reciente de tasas, la expectativa está en que el tono más contractivo (hawkish) se vaya agotando en las próximas reuniones.

Paula Gándara, head portfolio manager de Adcap Grupo Financiero, advirtió que estaba descontada una suba de 200 puntos básicos, a anunciarse tras la inflación esperada del 6% de abril. Sin embargo, advierte que hacia adelante, se espera que el Central mantenga un ligero recorrido en las subas de tasas.

"Vemos al BCRA continuando con una suba muy gradual de tasas, para que el nivel de tasas no llegue ser tan negativo. El acuerdo con el FMI no establece un nivel en particular; solo señala que deberían volver a terreno de tasas reales positivas", dijo.

Los analistas de Cohen consideran que las subas de tasas del BCRA podría continuar ligeramente hacia adelante, en medio de un contexto de moderación de la devaluación y más cepo.

"Dado el impacto que traerá la aceleración inflacionaria sobre los precios, esperamos que en los próximos meses el BCRA aumente el control de cambios y modere el ritmo de devaluación por debajo del 4%, combinando con alguna suba de tasas para evitar que queden muy rezagadas respecto a la inflación", dijeron.

¿Fin de un BCRA hawkish?

Si bien se esperaba que el BCRA subiera la tasa tras el mal dato inflacionario de abril, analistas ven que se podría estar frenando el ciclo contractivo de la entidad monetaria.

Una de las causas que podría detener la suba de tasas del BCRA está relacionada con el tamaño de sus pasivos remunerados, que ya superan los $ 5,5 billones. Éstos podrían condicionar las decisiones de política monetaria del BCRA.

Es decir, si sube la tasa, el BCRA deberá tener que pagar más por interés de su deuda, provocando una expectativa de mayor emisión monetaria para hacer frente a esa deuda y alentando aún más las expectativas inflacionarias, que era lo que inicialmente se quería combatir con la suba de tasas.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, no espera un endurecimiento de la política monetaria del BCRA, entre otras cosas por el tamaño de los pasivos remunerados y las expectativas inflacionarias que podría provocar un aumento de los mismos debido a la suba de tasas.

"Si el BCRA sigue endureciendo su política monetaria sin que haya una mayor contracción en el frente fiscal, terminará profundizando el des-anclaje de las expectativas de inflación", alertó.

"En un contexto que combina falta de credibilidad, expectativas desancladas y deterioro de la posición fiscal, nuevas subas de tasas podrían ser vistas como un anticipo de mayor emisión en el futuro, algo que el BCRA querrá evitar. Por eso creemos que no tiene sentido seguir subiendo tasas y esperamos que las tasas de interés se mantengan por encima de la tasa de devaluación, pero muy por debajo de la inflación", remarcó Yarde Buller.

mirando el ccl

Por otro lado, las subas de tasas del BCRA que fueron implementadas por la entidad monetaria no solo para combatir la inflación sino también para luchar contra la aceleración de los tipos de cambios financieros.

En los primeros meses del año, el BCRA tomó una postura hawkish en su política monetaria, haciendo los deberes con el FMI, devaluando más rápido y acelerando las subas de tasas.

Es decir, el Central buscó que la tasa real no quede tan negativa y darle mayor atractivo a las inversiones en pesos para que compitan mejor contra la opción de dolarizar carteras.

De esta manera, la reducción de la volatilidad cambiaria en los primeros meses del año es otra señal que alienta a los analistas a considerar que las subas de tasas del Central podría comenzar aminorarse en el futuro.

Ezequiel Zambaglione head of research de Balanz, considera que "el BCRA va a seguir reticente a una política monetaria más dura, es decir, a ponerse delante de la curva, siempre y cuando el contado con liquidación se mantenga relativamente estable y la acumulación de reservas continúe en línea con lo proyectado para cumplir la meta del programa con el fondo".

Según Zambaglione, el mercado de bonos ya parece haberse acomodado a esta nueva realidad, con la tasa forward en la curva de letes cerca del 60%, (anticipando mayores subas de tasa), la inflación implícita en LECER cerca del 70% para el año (y un promedio anual de 4% para el segundo semestre), y los bonos dólar linked ya incorporando una expectativa de depreciación real hacia fin de año.

"Vemos difícil que el BCRA implemente esos niveles de suba o depreciación en el corto plazo, siguiendo detrás de la curva hasta que se observen presiones sobre el contado con liquidación o una magra acumulación de reservas", dijo.

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