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El dato que más llamó la atención en las mesas fue el mercado de dólar futuro, y en especial la primera posición: el contrato de julio cerró en $ 1496, 50 por debajo de tipo de cambio oficial mayorista, de $ 1498,50, lo que implica que la tasa implícita de los futuros de A3 pasó a terreno negativo a una semana del vencimiento y da la pauta de presencia del Banco Central en la rueda.

El viernes vence el contrato de julio, que concentra un interés abierto de u$s 1782 millones (41,1% del interés abierto total). La decisión de rollear o no esas posiciones será especialmente relevante.

Dólar futuro

“No hay que perder de vista que junio fue el primer mes desde septiembre del año pasado en el que el BCRA volvió a incrementar su posición vendida en futuros".

“Cerró el mes con una posición de u$s 492 millones, frente a u$s 193 millones en mayo, y todo indica que en julio esa exposición volvió a aumentar".

“Muy en el extremo, si suponemos que el 100% del aumento del interés abierto se debe al BCRA, su posición rondaría los u$s 1468 millones”, revelan los analistas de PPI.

Bajo control

El dólar parecería estar controlado. Emilio Botto, Jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, advierte que el el BCRA ya superó a mitad de año la meta anual de u$s 10.000 millones de compras de divisas, aunque subraya que pero el segundo semestre es estacionalmente más demandante, se termina la cosecha gruesa y se acumulan pagos de deuda.

Las tasas también parecerían estar bajo control. “En las últimas licitaciones, el gobierno mostró cintura para manejar el flujo, desde renovar menos del 100% para no convalidar tasas muy fuera de mercado (inyectando liquidez) hasta renovar sus deudas a una tasa efectiva mensual de 1,92%, mínimo del año”.

“El desafío estará en el tamaño de los vencimientos del segundo semestre, más de $ 100 billones acumulados, con $ 53 billones solo en diciembre, lo que va a ser un test de estrés más exigente”, precisa Botto.