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Sin embargo, ahora el Merval está más de 30% debajo de sus máximos. El mercado evalúa oportunidades de inversión en renta variable, aunque también advierten sobre los riesgos a enfrentar en los papeles locales.

Las elecciones están en el centro de atención, aun con más de un año para la contienda electoral.

Riesgo país en 600 y Merval lejos de máximos

El riesgo país sigue marcándole el pulso de las acciones argentinas.

La relación histórica entre ambas variables muestra una correlación negativa ya que a medida que aumenta la percepción de riesgo sobre la deuda argentina, el S&P Merval medido en dólares tiende a retroceder.

Esto es así ya que el valor actual de una acción se basa en función del flujo de fondos que la empresa generará en el futuro, traído a valor actual.

Para realizar dicho calculo se utiliza una tasa la cual esta asociada al riesgo país.

Si el riesgo país baja, dicho flujo de fondo tiende a ser mayor, y por lo tanto, ello empuja al alza a las acciones.

En cambio, si el riesgo país sube, el flujo de fondos es menor y tiende a golpear a las acciones.

Sin embargo, actualmente se da una situación particular ya que si bien el riesgo país subió a los 610 puntos y las acciones permanecen 30% debajo de sus máximos, en 2025 el S&P Merval supo tocar máximos históricos con un riesgo país de 600 puntos, tal como lo refleja el análisis de IEB.

Es decir, aunque el riesgo país se encuentra en una zona similar a la observada durante el máximo histórico, la valuación de las acciones argentinas permanece significativamente por debajo de aquel nivel.

Por lo tanto, con un riesgo país en torno de 600 puntos, el Merval todavía cotiza lejos de los máximos alcanzados en episodios anteriores de menor percepción de riesgo.

Ezequiel Fernández, director de Research Corporativo en Balanz, consideró que estamos ante un nivel de S&P Merval que ya refleja más apropiadamente una elección 2027 reñida.

“El valor de las acciones parecen balancear con justicia la fuerte revalorización potencial de activos que una re-elección de Milei podría traer versus la eventual caída pronunciada en el índice que seguiría a una sorpresa electoral negativa. Pero, a riesgo de decepcionar con la respuesta, es difícil hablar de barato o caro en escenarios binarios”, advierte Fernández.

De todas formas, hacia adelante Fernández considera que solo aparecerían nuevos compradores marginales en el índice de renta variable argentina, al menos en forma significativa, solo si tenemos algo más de pesimismo incorporado en los precios.

Para Fernández, otra opción que podría provocar una mayor demanda de acciones es que la macro sorprenda positivamente en el último trimestre, especialmente en lo que respecta a actividad y salarios reales.

Las acciones argentinas mantienen un proceso de fuerte corrección.

Con la actual caída, el S&P Merval en dólares cae más del 30% desde sus máximos históricos y cotiza en el menor valor desde octubre pasado.

En el corto plazo, el comportamiento de las acciones estará condicionado por la capacidad del mercado de sostener los niveles actuales después de la reciente toma de ganancias y por la evolución del riesgo argentino.

Melina Eidner, analista de PPI, detalló que en el punta a punta, el Merval viene de dos meses complicados, acumulando una caída de 17,7% en dólares desde fines de julio.

Eidner remarca que esta mala performance se explicó mayormente por factores internacionales (tasa larga elevada, Fed más hawkish, volatilidad en Medio Oriente y preocupaciones por una inflación más persistente), más que idiosincráticos (traspiés legislativos y caídas fuertes en la industria y construcción).

Hacia adelante, la especialista de PPI se mantiene con cautela en las acciones.

“Desde lo local, no vemos un catalizador claro de corto plazo (el tratamiento legislativo de las PASO podría ser un driver, pero entendemos que todavía no se arribó a acuerdos para que pueda darse), aunque creemos que podría ocurrir un rebote técnico dado que las valuaciones se encuentran golpeadas. En el plano internacional, creemos que una buena elección en Brasil de Bolsonaro podría dar un poco de aire (en el margen) mediante una apreciación del real que lleve a una depreciación del tipo de cambio real bilateral”, detalló.

Dispersión sectorial

Las acciones argentinas muestran un comportamiento muy dispar en lo que va del año, con una clara división entre las energéticas y varias compañías financieras y de servicios públicos.

YPF lidera las subas, con un avance de 38,7%, seguida por Vista Energy (+34,9%). También Telecom Argentina presenta una performance positiva, con una suba de 2,2%.

En el resto de las acciones predominan las pérdidas.

Las acciones de Globant son las más castigadas, con una caída acumulada de 42,6%, seguida por Grupo Supervielle (-40,8%), Grupo Financiero Galicia (-32,6%), Central Puerto (-32,3%), Edenor (-31,2%) y Loma Negra (-30,7%).

Entre los bancos, el deterioro también es marcado ya que BBVA Argentina cae 30,8% y Banco Macro 27,7% en el año. IRSA pierde 18,2%, mientras que Transportadora de Gas del Sur retrocede 17,8%.

Por lo tanto, el mercado accionario argentino atraviesa un año de fuerte dispersión.

Mientras las compañías vinculadas al petróleo y la energía acumulan importantes ganancias, buena parte de los bancos, utilities y otras acciones líderes registran retrocesos de entre 20% y 40%.

Esto muestra que la corrección del Merval no fue homogénea y que el desempeño de cada papel está respondiendo a factores sectoriales y específicos de cada compañía.

José Ignacio Thome, analista de Grupo SBS, considera que a estos niveles, el S&P Merval luce barato, y remarca que su análisis sectorial lo respalda.

“En oil & gas, las perspectivas de crecimiento son sólidas e, incluso con un Brent corrigiendo a la baja, las valuaciones que estimamos seguirían por encima de las actuales”, destacó.

Por otro lado, agregó que en el segmento regulado de utilities, Thome espera que continúen los ajustes tarifarios por inflación.

“Con un tipo de cambio relativamente estable, seguiremos viendo balances sólidos medidos en moneda dura”, resumió.

En lo que respecta a bancos, desde Grupo SBS creen que lo peor ya quedó atrás.

“Anticipamos que durante septiembre y el último trimestre del año el crédito repunte levemente y que, de la mano de un mayor stock de préstamos, la mora baje de forma paulatina, lo que deja un colchón de seguridad frente a los deprimidos múltiplos actuales. Consideramos que es un punto de entrada interesante para el Merval”, sostuvo Thome.

De cualquier manera, y en términos de los riesgos, Thome alerta que dado que ingresamos en los 12 meses previos a las elecciones de octubre de 2027, el índice, a pesar de sus buenos fundamentals, no estará exento de volatilidad.

“Si bien a largo plazo esperamos valuaciones superiores en la mayoría de los sectores, es posible que afrontemos un potencial costo de oportunidad ante la aparición de puntos de entrada similares en los próximos meses, al menos hasta que se disipe la incertidumbre electoral”, indicó Thome.

Yendo al corto plazo, el último mes dejó un balance claramente negativo para las acciones argentinas, con bajas generalizadas entre los principales ADRs.

El deterioro fue particularmente fuerte entre los bancos, que encabezaron las pérdidas.

Según el cuadro, Supervielle lideró las bajas mensuales con un retroceso de 21,0%, seguido por Galicia (-19,2%), BBVA Argentina (-18,0%), Banco Macro (-17,6%) y Edenor (-17,3%). Central Puerto también sufrió una fuerte corrección, con una caída de 17,2%.

El castigo alcanzó también a otros sectores ya que MercadoLibre perdió 15,1%, Vista Energy cayó 14,8%, Loma Negra 13,8% y Transportadora de Gas del Sur 13,8%. Pampa Energía retrocedió 11,3%, mientras que Telecom Argentina bajó 10,9%.

En este contexto, YPF mostró una caída más moderada, de 7,0%, mientras que Cresud perdió 6,3%.

Las excepciones fueron Corporación América, que avanzó 3,1%, y Globant, que cayó apenas 3,5% y además mostró un fuerte rebote semanal de 7,8% y diario de 8,2%.

En esa línea, el S&P Merval terminó el mes con una baja de alrededor de 7% a 9% en dólares en septiembre, mientras que los ADR bancarios registraron retrocesos de entre 15% a 18%.

Por lo tanto, septiembre estuvo marcado por una fuerte corrección y una elevada dispersión sectorial, aunque con un denominador común: el sector financiero fue el principal foco de ventas.

Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía., señaló que las acciones locales no fueron inmunes al fuerte sell off de los últimos meses gatillado por la suba de tasas internacionales y la mayor incertidumbre electoral.

Hacia adelante, Ortiz Villafañe entiende que, eEn un escenario de mejora de las probabilidades de una continuidad del esquema económico, las compañías locales brindan un gran potencial de retornos, en especial sectores golpeados como el bancario y las reguladas.

⁠No obstante, agregó que “esperamos meses de elevada volatilidad hasta las elecciones, por lo que no se puede descartar que veamos puntos de entrada más atractivos”

Finalmente, los analistas de Cohen remarcan que el índice Merval cotiza en niveles de u$s 1800, con un riesgo país de 600 puntos, en un mercado apático a pesar de los buenos balances registrados en el segundo trimestre de 2026.

En ese sentido, destacan que las señales de esta apatía se manifiestan en la caída del volumen operado en acciones en BYMA.

Además, coinciden en que se mantiene una operatoria diferenciada entre sectores, aunque resaltan que los bancos podrían comenzar a dar un punto de entrada.

En cuanto a la estrategia, desde Cohen favorecen el posicionamiento en Vista (VIST) y Pampa (PAM) dentro del sector energético, así como en Aluar y Ternium entre las acciones de materiales, junto con BYMA como empresa ligada al sector financiero.

Sobre los bancos, desde la compañía ven la proximidad de un punto de entrada y destacan tanto a Banco Macro (BMA) como a BBVA Argentina (BBAR).

“Las acciones de Banco Macro y BBVA Argentina en valores de u$s 6,65 (u$s 66,5 por ADR) y u$s 4,75 (u$s 14,25 por ADR), respectivamente, estarían cotizando a 1x su valor libro, siendo un buen punto de entrada para ambas especies”, dijeron.

Si bien los bancos podrían encontrar un punto de entrada, la enorme mayoría de los analistas sigue coincidiendo en que el potencial en Oil & Gas se mantiene a largo plazo gracias a la explotación de Vaca Muerta y el desarrollo que dicho sector podría generar hacia adelante.

Finalmente, Maximiliano Tessio, asesor financiero, remarca que en términos de valuaciones sectoriales dentro de la bolsa argentina, con excepción de Oil & Gas, los demás rubros muestran valores atractivos.

Sin embargo, advierte que la bolsa local “es un estanque sin flujos”.

“Los inversores siguen a la espera de señales que despejen el horizonte político de cara a octubre de 2027. Creo que este contexto invita a acumular posiciones con selectividad y de manera gradual, anticipándose a las presidenciales. Dentro de esa estrategia, los bancos son mi sector favorito”, dijo Tessio.