Los mercados emergentes están resistiendo la venta masiva global en los mercados de bonos mejor que sus pares del mundo desarrollado, ya que los inversores apuestan a que muchos países son ahora menos vulnerables a la amenaza de que tasas de interés más altas en EE.UU. drenen capitales.
Años de dolorosas reformas fiscales, el fortalecimiento de bancos centrales y ministerios de Finanzas y la voluntad de enfrentar la inflación de forma temprana mediante subas de tasas de interés dejaron a muchos países en desarrollo en mejores condiciones para soportar el alza de los rendimientos y un dólar estadounidense en fuerte ascenso que, en el pasado, podrían haber desatado una ola de ventas en los mercados emergentes.
“Básicamente, mucho más resilientes de lo que uno supondría”, dijo Werner Gey van Pittius, codirector de inversiones de renta fija en Ninety One. “Si te hubiera dicho a comienzos de año que los bonos del Tesoro de EE.UU. iban a subir 110 puntos básicos, habrías dicho que los emergentes iban a explotar. Y no pasó.”
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. a 10 años treparon del 4,8% al 5,3% en el último mes. Sin embargo, en Sudáfrica, Chile y otras grandes naciones en desarrollo, los rendimientos soberanos subieron mucho menos y, en algunos casos, como el de Brasil, bajaron, lo que refleja una profunda divergencia entre los bonos de mercados emergentes y desarrollados en los últimos años. Los rendimientos de los bonos suben cuando sus precios caen.
“La disciplina fiscal posiblemente fue más sólida en los mercados emergentes. Fueron bastante buenos para aumentar la credibilidad institucional... la forma en que manejaron la inflación después del Covid le dio tranquilidad a la gente”, dijo Eva Sun-Wai, gestora de carteras de M&G.
Los bonos soberanos en moneda local de los mercados emergentes ganaron un 18% a lo largo del año pasado y acumulaban una suba del 3,5% en lo que va del año hasta fines de agosto, según un índice de referencia de JPMorgan.
La venta masiva global de septiembre dejó al índice sin cambios en lo que va del año. Pero eso igualmente marca un desempeño significativamente superior al de los bonos de mercados desarrollados, que caen un 4,5% en lo que va del año, según un índice de referencia de Bloomberg.
Muchos inversores sostienen que la continuidad de las reformas en los mercados emergentes y la solidez de fondo de la economía global están protegiendo a muchos países de una ola de ventas mayor este año.
“Dado el shock, tengo que decir que [los emergentes] están funcionando muy bien”, dijo Luis Costa, jefe global de estrategia de mercados emergentes de Citi.
“La mayoría de los índices amplios de deuda emergente perdieron terreno durante el último mes, pero si se lo mira curva por curva”, o mercado por mercado, agregó, en muchos países los rendimientos no subieron tan drásticamente como en EE.UU.
Un gran riesgo es que las acciones estadounidenses se desplomen por la suba de los rendimientos en EE.UU., como ocurrió en 2023, lo que afectaría la demanda de todos los activos de riesgo, incluidos los mercados emergentes, dijo Costa. Por ahora, las acciones de EE.UU. están en alza impulsadas por la temática de la IA y “seguimos viendo revisiones al alza en las expectativas de ganancias”, agregó.
“Rendimientos más altos en EE.UU. y un dólar más firme elevan la vara para los emergentes, tanto en [bonos soberanos] en moneda local como en crédito [soberano en dólares], pero la volatilidad contenida, fundamentos más sólidos y spreads resilientes apuntan a retornos moderados más que a una venta desordenada”, dijo James Lord, estratega de mercados emergentes de Morgan Stanley.
En la deuda en moneda local, la suba de los precios del petróleo y de la inflación este año llevó a los banqueros centrales de muchos países a mantener las tasas de interés domésticas —y, por lo tanto, los rendimientos ajustados por inflación— relativamente altas, después de años de mantener los precios más controlados que en los mercados desarrollados.
“Los mercados emergentes [se están] defendiendo bien”, dijo Harriet Ballard, gestora de carteras multiactivo de Aviva Investors. Señaló que está posicionada para que las monedas locales de los mercados emergentes superen al dólar debido a “una perspectiva de crecimiento más positiva para esa región”.
“En términos de credibilidad fiscal y crecimiento, muchos mercados emergentes están en una buena posición en relación con los mercados desarrollados”, dijo. “Esa brecha se redujo.”
Lesetja Kganyago, gobernador del banco central de Sudáfrica, afirmó esta semana que las reformas para contener la alta deuda y la inflación “fueron importantes para protegernos del reajuste global de precios de los bonos de 2026”, aunque el banco no logró cumplir con su meta de inflación durante los últimos seis meses.

“No estoy contento con que la estemos incumpliendo, pero seis meses es mucho mejor que 67 meses, que es el intervalo desde la última vez que la inflación de EE.UU. estuvo en la meta”, dijo. El rendimiento actual del bono de largo plazo en rands del país, de alrededor del 9%, “está aproximadamente donde estábamos a fines de 2025, y muy por debajo de niveles anteriores”, aun cuando los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. alcanzaron sus máximos en décadas, agregó.
Algunos inversores mantuvieron apuestas más de nicho en mercados emergentes, como mercados de frontera ricos en petróleo con tasas de interés particularmente altas.
Un índice de JPMorgan lanzado recientemente para bonos en moneda local de mercados de frontera habría ganado entre 7% y 8% este año, según datos de precios. Incluye a exportadores de crudo como Nigeria y Kazajistán, que registraron algunas de las mayores ganancias cambiarias del año frente al dólar.
Países como Argentina y Egipto están particularmente expuestos a rendimientos más altos porque necesitan refinanciar grandes montos de deuda de corto plazo, pero en otros, como Sudáfrica, Tailandia y Malasia, reservas más profundas de capital doméstico están reemplazando la necesidad de endeudarse en dólares, señalaron analistas de S&P Global.
Un dólar más fuerte y rendimientos en alza en EE.UU. “expondrán una brecha cada vez mayor entre los prestatarios respaldados por mercados domésticos profundos y flexibilidad de políticas, y aquellos que dependen del capital externo con grandes necesidades de refinanciamiento”, indicaron los analistas.
Analistas de Bank of America sostuvieron recientemente que, históricamente, los inversores tendieron a desprenderse de los bonos en dólares de mercados emergentes cuando el rendimiento del índice de JPMorgan llega al 8%, como señal de que los riesgos superan el atractivo de los rendimientos adicionales. Ese rendimiento de referencia se ubica actualmente en 7,2%.
“Por el momento, [en los emergentes] somos algo inmunes a los problemas de los mercados desarrollados. Pero si hay una ampliación significativa de spreads en los mercados desarrollados, los emergentes no serán inmunes para siempre”, dijo Sergei Strigo, gestor de fondos de Amundi.
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