

Cobre, startup de pagos empresariales en Latinoamérica, informó que ya procesa u$s 1,500 millones mensuales en México. Durante el primer semestre del año, la compañía superó los u$s 7,600 millones en pagos empresariales en el país, con más de 3.3 millones de transacciones, de las cuales los pagos transfronterizos representaron el 10% del monto total.
Con estas cifras, México representa ya cerca de la mitad de las transacciones mensuales que realiza la compañía en Latinoamérica, donde procesa más de u$s 2,600 millones mensuales en pagos B2B.
La fintech fundada en Colombia en 2020 provee de infraestructura de pagos inmediatos locales e internacionales para más de 300 empresas en la región, principalmente dentro de los sectores financieros, proveedores de pagos, tecnología, retail, consumo masivo, movilidad y logística.
En enero de 2026, la empresa cruzó la barrera de los u$s 2,000 millones en transacciones. Su negocio de pagos transfronterizos desde México creció de u$s 80 millones por mes a más de u$s 160 millones para el cierre del primer semestre, informó la compañía en un comunicado.
Durante esta primera mitad del año, la empresa procesó más de u$s 765 millones en pagos transfronterizos.
En el escenario macroeconómico y político actual de México, “la demanda por operaciones más eficientes y una mayor visibilidad sobre los flujos de efectivo ha impulsado la adopción de nuevas tecnologías financieras tanto en empresas locales como en compañías con operaciones regionales”, aseguró José Gedeón, CEO de Cobre, en dicho comunicado.
“Vemos un segundo semestre muy positivo para Cobre tanto para el crecimiento de pagos locales, así como de operaciones internacionales”, agregó el fundador.
Para Cobre, el crecimiento en México se seguirá viendo impulsado por una mayor adopción de soluciones tecnológicas en las empresas para optimizar sus procesos financieros mediante infraestructura de pagos en tiempo real, automatización de tesorería y soluciones que reduzcan los tiempos de conciliación; una mayor cantidad de emprendimientos fintech que requieren de una infraestructura de pagos ya construida; así como una mayor sensibilidad hacia herramientas de mitigación de riesgos y certeza financiera.














