En esta noticia
El oro volvió a tomar impulso en las últimas semanas y alcanzó el miércoles 12 de agosto su nivel más alto en más de dos meses. El contrato de futuros más activo en Nueva York cerró en torno a US$4.470 por onza, después de haber superado los US$4.500 durante la rueda.
Según analistas, fue el cierre más alto para el metal desde el 4 de junio. En las últimas dos semanas, el oro acumuló una suba superior al 9%.
El movimiento marca un fuerte cambio respecto de lo ocurrido durante el primer semestre. El oro había comenzado 2026 con una escalada histórica y marcó más de 12 máximos históricos en enero, hasta alcanzar un récord de US$5.405 por onza, según el World Gold Council.
Después llegó una fuerte corrección: el precio cayó hasta cerca de US$4.000 por onza en junio, y cerró el primer semestre con una baja de alrededor de 7% en el año.
La inflación de EE.UU. vuelve a poner el foco en la Fed
El repunte de agosto coincidió con un cambio en las expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos. El 12 de agosto se conocieron los datos de inflación de julio del Buró de Estadísticas Laborales (BLS), que mostraron una suba de 0,1% mensual y 3,4% interanual en el índice general de precios, mientras que la inflación núcleo avanzó 0,2% mensual y 2,5% interanual.

La lectura estuvo en línea con las previsiones del mercado y redujo el temor a un nuevo endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal. El banco central estadounidense, por su parte, mantuvo el 29 de julio la tasa de referencia en un rango de 3,5% a 3,75%.
Cómo invertir en oro sin comprar el metal
Para un pequeño inversor argentino existen distintas formas de buscar exposición al oro mediante el mercado de capitales, pero no todas implican el mismo riesgo ni siguen de la misma manera la cotización del metal.
Cedears: la alternativa más directa para seguir al oro
El Cedear del SPDR Gold Shares (GLD) es el instrumento más cercano al oro físico dentro de esta lista.
Se trata de un certificado que cotiza en BYMA y representa una participación en un ETF listado en el exterior cuyo objetivo es reflejar el precio del oro físico, descontados sus gastos. Según la documentación del emisor, el expense ratio de GLD es de 0,40% anual.
El inversor local negocia el certificado, no una onza de oro. El Cedear de GLD tiene un ratio de conversión de 50:1, lo que significa que se necesitan 50 Cedears locales para equivaler a una acción del ETF en el mercado estadounidense. Esta estructura permite acceder al oro con una inversión menor y sin asumir el riesgo operativo de guardar el metal.
GLD es la opción para quien quiere que su inversión siga lo más directamente posible al precio del oro, sin asumir el riesgo de una empresa minera.
De todas formas, es clave tener presente que no todos los Cedears son equivalentes. Hay Cedears de ETF, que replican fondos de inversión, y Cedears de acciones, que representan participación directa en empresas.
ETFs de mineras: una forma de diversificar la apuesta por el sector
El VanEck Gold Miners ETF (GDX) no compra oro físico sino que busca seguir un índice compuesto por empresas vinculadas con la minería del oro. En abril de 2026 tenía alrededor de 56 posiciones, con Agnico Eagle Mines, Newmont y Barrick Mining entre sus principales participaciones. Según la documentación del emisor, el expense ratio era de 0,51% anual.

Cuando el precio del oro sube, una minera puede vender su producción a un precio mayor mientras una parte de sus costos no aumenta al mismo ritmo. Por eso, el resultado de la empresa y el precio de la acción pueden tener movimientos más fuertes que el propio metal.
GDX no equivale a oro
Las compañías tienen costos, minas, deuda, problemas operativos y exposición a distintos países. El ETF reduce el riesgo de elegir una sola compañía, pero no elimina el riesgo del sector.
Mineras individuales: apostar por una empresa y asumir más riesgo
Las acciones individuales, como Newmont, Barrick Mining y Gold Fields, representan participación directa en una compañía. Una acción minera puede beneficiarse mucho de una suba del oro, pero su resultado depende también de cuánto produce, a qué costo, dónde están sus minas, qué inversiones tiene por delante, qué deuda arrastra y cómo evoluciona su negocio.
Esto explica algo que suele confundir a los inversores principiantes: una minera puede caer aunque el oro suba.
Los datos de GDX muestran qué compañías están efectivamente detrás del ETF. En abril, por ejemplo, las diez mayores posiciones representaban alrededor del 61% de la cartera e incluían Agnico Eagle, Newmont, Barrick Mining, AngloGold Ashanti y Franco-Nevada.
Oro, ETFs o mineras: ¿qué cambia para el inversor?
Cuanto más se aleja el inversor del metal y se acerca a las empresas que lo producen, más factores además del precio del oro empiezan a determinar el resultado de su inversión.
- GLD: exposición más directa al precio del oro.
- GDX: exposición a una cartera de mineras, con mayor sensibilidad al resultado empresarial del sector.
- Una minera individual: exposición al oro más el riesgo específico de una compañía.
Sube el oro: ¿qué mirar antes de invertir?
Antes de operar, conviene evaluar el riesgo, el horizonte de inversión, la volatilidad, el tipo de cambio, los costos del instrumento y la diversificación.
Una fuerte suba reciente del oro no implica que haya que comprarlo automáticamente, especialmente después de un rebote fuerte.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.













