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La minería argentina atraviesa un momento de expansión que puede cambiar la escala de uno de los sectores con mayor potencial exportador del país. En 2025, las ventas externas mineras alcanzaron un récord de u$s 6.073 millones, un 30% más que el año anterior. Y las proyecciones de esta industria anticipan un salto todavía mayor: unos u$s 15.400 millones para 2030 y más de u$s 35.000 millones hacia 2035, impulsados principalmente por el cobre y el litio.

Pero para que ese crecimiento se concrete hace falta algo que no se puede importar con facilidad: trabajadores especializados.

Un relevamiento realizado por Adecco Argentina entre empresas con actividad minera muestra que el 64% prevé incorporar personal durante los próximos tres años. El problema es que, a medida que aparecen nuevos proyectos y las operaciones incorporan más tecnología, encontrar determinados perfiles se volvió cada vez más difícil.

La demanda ya no se concentra únicamente en los puestos tradicionales de la actividad, sino que se amplió. Las compañías buscan ingenieros, geólogos, operadores de maquinaria pesada, técnicos mecánicos y eléctricos, especialistas en seguridad y profesionales relacionados con automatización y análisis de datos.

El sector minero ofrece oportunidades laborales para talentos especializados.
El sector minero ofrece oportunidades laborales para talentos especializados.

Minería: los perfiles que más buscan las empresas

Entre las posiciones que presentan mayores dificultades de cobertura para las empresas, aparecen operarios, electromecánicos, electricistas, asistentes de geología e ingenieros. La escasez se vuelve especialmente visible en las provincias donde están avanzando nuevos proyectos y donde las empresas necesitan contar con personal dispuesto a trabajar cerca de los yacimientos.

El mapa minero también condiciona la búsqueda. Buena parte de las oportunidades se concentra en provincias como Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan y Santa Cruz, donde la actividad requiere profesionales y técnicos capaces de instalarse o trasladarse a zonas alejadas de los grandes centros urbanos.

A esto se suma una característica particular del trabajo minero: muchas posiciones demandan esquemas de rotación y permanencia en campamentos, además de adaptación a condiciones geográficas y operativas exigentes.

La incorporación de tecnología agrega otra capa al problema. Las operaciones son cada vez más automatizadas y dependen en mayor medida de herramientas digitales, sistemas de monitoreo y análisis de información. Por eso, además del conocimiento específico de cada oficio o profesión, las compañías necesitan trabajadores capaces de aprender y actualizarse de manera permanente.

“La minería del futuro no va a competir solo por recursos naturales; va a competir por talento. El gran desafío es desarrollar hoy las personas que harán posibles los proyectos de la próxima década”, señala Erica Ibarra, Gerenta de la División Minería de Adecco para Argentina.

Empleo en minería: ya no alcanza con tener experiencia

El cambio no afecta solamente a quienes buscan su primer empleo en el sector. También modifica los criterios con los que las empresas seleccionan profesionales con trayectoria.

Uno de los principales errores, según el relevamiento, es asumir que la minería continúa contratando de la misma manera que hace una década. La experiencia técnica sigue siendo un activo importante, pero dejó de ser suficiente por sí sola.

Las compañías valoran cada vez más la capacidad de adaptación, el aprendizaje continuo y el conocimiento de las normas y culturas de seguridad. También cobran importancia la posibilidad de trabajar bajo sistemas de rotación, desempeñarse en entornos remotos y adaptarse a la incorporación de nuevas tecnologías.

En otras palabras, el perfil buscado combina conocimiento técnico con habilidades que antes podían tener un peso menor en una contratación.

La experiencia tampoco garantiza necesariamente la permanencia. El relevamiento señala que los ingenieros representan el 21% de los puestos con mayor rotación, mientras que los operarios explican el 17%. Para las compañías, esto agrega otro desafío. Es que ya no alcanza con conseguir candidatos, también hay que lograr que permanezcan.

El litio es uno de los principales impulsores del boom de la minería en la Argentina.
El litio es uno de los principales impulsores del boom de la minería en la Argentina.

El desafío es formar talento local

El problema adquiere una dimensión mayor si se considera la magnitud del crecimiento esperado. La proyección oficial de u$s 35.000 millones de exportaciones mineras para 2035, que estima la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), supone casi sextuplicar el nivel registrado en 2025 y requiere inversiones de gran escala, con el cobre como uno de los principales motores de la expansión.

Ese escenario implica más proyectos, pero también más empleos directos e indirectos y una demanda creciente de proveedores, técnicos y profesionales.

“Por eso, la respuesta no puede quedar exclusivamente en manos de las empresas. La formación de talento deberá involucrar también al Estado, las universidades, las escuelas técnicas y las comunidades de las provincias mineras”, evalúan desde Addecco.

Para las compañías, además, desarrollar carreras profesionales y ofrecer posibilidades concretas de crecimiento empieza a ser parte de la estrategia para competir por trabajadores escasos. En un mercado donde varias empresas pueden buscar simultáneamente a los mismos ingenieros, técnicos o especialistas, atraer y retener talento puede convertirse en una ventaja competitiva.

El desafío es particularmente importante para las comunidades cercanas a los proyectos. Formar trabajadores locales permite reducir la dependencia de profesionales que deben trasladarse desde otras provincias y, al mismo tiempo, aumenta el impacto económico de las inversiones sobre los territorios donde se desarrolla la actividad.

La minería argentina tiene debajo de la tierra los recursos para generar un nuevo flujo de dólares. No obstante, “la posibilidad de convertir ese potencial geológico en producción y exportaciones dependerá también de una variable mucho más difícil de encontrar, que son las personas capaces de poner en marcha y sostener esos proyectos”, advierten desde Addecco.