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Las tasas de las cauciones bursátiles a seis días tuvieron ayer jueves un movimiento extraordinario y llegaron a operar en torno al 190% nominal anual, un nivel que llamó la atención en la City porque quedó muy por encima de las tasas que venían convalidándose en el mercado.

Pero el número necesita una traducción. Una tasa nominal anual de 190%, aplicada durante seis días, representa un costo financiero de aproximadamente 3,12% durante ese período, calculado sobre una base de 365 días. Por ejemplo, quien necesitara tomar 10 millones durante seis días pagaría unos $312.300 de intereses, antes de comisiones, derechos de mercado y otros costos de la operación.

El salto, por lo tanto, fue extraordinario, pero no significa que alguien haya pagado 190% por esos seis días.

Los especialistas consultados El Cronista coinciden en que detrás del movimiento hubo un problema puntual de liquidez en pesos, concentrado especialmente sobre el cierre de la rueda y agravado por el fin de semana extra largo.

“Fue un estrangulamiento técnico, un squeeze. Hubo un descalce puntual entre la oferta y la demanda de pesos, especialmente hacia el cierre de la rueda”, explicó Nicolás Parreira, asesor financiero y director financiero de Grupo Sigma.

Según el especialista, algunas ALyCs y fondos necesitaban cubrir saldos obligatorios para no quedar en descubierto y se encontraron con pocos pesos disponibles para tomar. “No había pesos y tenían que cubrir saldos”, señaló.

El resultado fue que quienes necesitaban conseguir financiamiento tuvieron que aceptar tasas extraordinariamente elevadas de los pocos colocadores que todavía quedaban en pantalla.

Por qué una caución puede llegar a operar al 190%

Una caución bursátil es una operación de corto plazo en la que un inversor coloca pesos y otro los toma, con acciones o títulos como garantía. Para quien necesita los fondos, la tasa es el costo de conseguir liquidez durante un período determinado.

En condiciones normales, esa tasa surge del equilibrio entre quienes tienen pesos disponibles y quienes necesitan tomarlos.

Lo que ocurrió esta vez fue, justamente, un desequilibrio muy marcado. Había más demanda de pesos que oferta disponible en un momento puntual de la rueda.

El plazo tambien importa. Se trató de cauciones a seis días, por lo que el 190% es una tasa expresada en términos anuales para poder compararla con otras tasas del mercado.

Llevada al período concreto de la operación, esa tasa equivale a aproximadamente 3,12% en seis días. En el ejemplo de $10 millones, el costo financiero sería de unos $312.300.

La cifra permite dimensionar las dos caras del movimiento: 3,12% en seis días sigue siendo un costo muy elevado para una operación de tan corto plazo, pero es muy diferente de interpretar que el tomador pagó 190% durante esos seis días.

El fin de semana extra largo complicó todavía más la liquidez

El asesor financiero y fundador de Quaestus Advisory, Nahuel Bernues coincidió con esa lectura y vinculó el movimiento con un descalce puntual en el sistema bancario.

“Fue el descalce de los bancos probablemente por el fin de semana extra largo”, explicó.

Según su análisis, incluso las operaciones de regulación de liquidez del Banco Central, que extendió dos veces el horario de los pases, no lograron resolver completamente el problema durante la rueda.

En la misma línea, el analista financiero Leandro Monnitola señaló que el salto de las tasas responde a una tensión puntual de liquidez en el mercado de pesos.

“Los feriados obligaron a bancos y operadores a anticipar sus necesidades de fondos, mientras que los vencimientos del Tesoro por más de $10 billones el miércoles 11 de noviembre agregan presión”, explicó.

Para Monnitola, se trata de “un episodio extraordinario que no necesariamente implica un cambio permanente en las tasas”.

Para Bernues, el episodio también tiene relación con el funcionamiento actual del mercado de tasas. “Es parte del esquema de tasas que obliga a los bancos a estar más fino y a veces se complica”, señaló.

La combinación entre necesidades de liquidez, cierre de posiciones y un calendario con menos días operativos puede generar entonces movimientos muy bruscos en una tasa de corto plazo aunque las condiciones generales del mercado no hayan cambiado.

Qué puede pasar con las tasas después del salto

La principal pregunta ahora es si el 190% fue un episodio aislado o si anticipa un nuevo nivel de tasas.

Parreira no interpreta el movimiento como algo estructural ni lo vincula con el riesgo país. Su explicación apunta al descalce puntual entre oferta y demanda de pesos.

La tasa debería normalizarse cuando vuelva a aparecer suficiente oferta de liquidez y desaparezcan las necesidades extraordinarias de cobertura.

Eso no significa que el mercado de pesos esté completamente relajado. Las entidades financieras tienen que administrar con precisión sus saldos y necesidades de liquidez, y un cambio en las condiciones monetarias puede generar nuevamente episodios de tensión.

Pero hay una diferencia entre una tasa excepcional provocada por falta puntual de pesos y un cambio permanente en el costo del dinero.

El movimiento de las cauciones de seis días muestra hasta qué punto puede encarecerse la liquidez cuando quedan pocos pesos disponibles en pantalla. La clave para los próximos días será comprobar si, una vez superado el efecto del calendario y normalizadas las posiciones, las tasas vuelven hacia los niveles previos.