

El peso mexicano se recuperó frente al dólar la mañana del viernes 6 de noviembre en el mercado cambiario, luego del tropiezo que sufrió en la jornada anterior tras el sorpresivo recorte de tasas de interés de Banco de México (Banxico). La moneda mexicana encontró soporte en el resultado de las elecciones intermedias de EE.UU. y en un reporte de empleo estadounidense que superó ampliamente las expectativas del mercado.
El tipo de cambio cotizaba en MXN$18.6850 por dólar, lo que representó una apreciación de 0.33% para el peso mexicano (Ciudad de México 8:18 horas). Durante la jornada, la divisa registró un máximo de MXN $18.88134 y un mínimo de MXN $18.5920 por dólar, de acuerdo con datos de Bloomberg.
La recuperación del peso mexicano ocurrió incluso frente a un fortalecimiento generalizado del dólar, cuyo índice ponderado avanzaba 0.75%, hasta los 102.31 puntos. Este comportamiento refleja que los factores locales y políticos estadounidenses también están incidiendo en la cotización del tipo de cambio.
Un día antes, Banxico anunció un recorte de 25 puntos base en su tasa de interés de referencia, para llevarla a 6.25%. La decisión sorprendió al consenso de analistas, aunque algunas instituciones financieras, como UBS y Barclays, anticiparon el movimiento.
“La decisión sorprendió al consenso, pero coincidió con nuestro pronóstico. Interpretamos la orientación de mantener la tasa en el nivel alcanzado durante un ‘periodo prolongado’ como una pausa, no como una puerta cerrada a nuevos recortes”, señalaron analistas de Barclays en un reporte.
El recorte de Banxico llevó el diferencial de tasas de interés entre México y EE.UU. a un nuevo mínimo de 225 puntos base. A esto se suma la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) podría incrementar nuevamente su tasa antes de que termine 2026, un escenario que reduciría todavía más el atractivo de las inversiones denominadas en pesos y podría generar presiones sobre el tipo de cambio.
Carry trade pierde atractivo y amenaza al peso mexicano
Banco Base proyecta que el peso mexicano podría fluctuar en un rango de entre MXN $18.50 y MXN $18.70 por dólar, aunque no descarta que la moneda vuelva a presionarse hasta los MXN $19 por billete verde.
Para 2027, la institución mantiene su expectativa de un tipo de cambio promedio de MXN $19 por dólar durante el cuarto trimestre, con la posibilidad de que alcance los MXN $19.50, de acuerdo con Gabriela Siller, economista en jefe de Banco Base.
Uno de los factores detrás de esta perspectiva es la pérdida de atractivo de las operaciones de carry trade, estrategia mediante la cual los inversionistas buscan aprovechar los diferenciales de tasas de interés entre países para obtener rendimientos.
“Para 2027 se mantiene la expectativa de un promedio de 19.00 pesos por dólar en el último trimestre, con posibilidad de subir a 19.50 pesos”, escribió Siller.
La economista explicó que las operaciones de carry trade tendrán un menor atractivo, tanto por la reducción del diferencial de tasas como por un mayor riesgo asociado a México. Entre los factores que podrían incrementar la percepción de riesgo mencionó la posibilidad de que el país pierda el grado de inversión, la imposición de nuevos aranceles por parte de EE.UU. en el marco de la revisión del T-MEC y una desaceleración de las exportaciones mexicanas si se imponen restricciones a la construcción de centros de datos en territorio estadounidense.
Elecciones en EE.UU. y empleo impulsan al peso frente al dólar
En el frente internacional, la apreciación del peso mexicano también coincidió con la victoria de los demócratas en las elecciones intermedias de EE.UU. De acuerdo con analistas, el resultado moderó los temores sobre una nueva escalada arancelaria y alimentó la especulación de que la administración de Donald Trump podría adoptar una postura más conciliadora en sus relaciones comerciales con otros países.
A este escenario se sumó el reporte de empleo de estadounidense, que mostró la creación de 165,000 puestos de trabajo, frente a los 70,000 que esperaba el consenso de economistas de Wall Street.
Además, la tasa de desempleo descendió ligeramente a 4.1%, en un contexto de un incremento moderado en la participación laboral.














