En esta noticia

Muchos argentinos buscan alternativas para que sus pesos no pierdan valor mientras esperan ser utilizados y, en ese contexto, las cauciones bursátiles ganan protagonismo como una herramienta para administrar liquidez de corto plazo.

Aunque durante años fueron un instrumento utilizado principalmente por empresas y operadores financieros, en los últimos tiempos también captaron el interés de inversores minoristas que buscan obtener un rendimiento adicional sobre sus fondos sin exponerse a la volatilidad de otros activos ni inmovilizar el dinero durante largos períodos.

Además, en la previa de fines de semana largos, las cauciones suelen resultar especialmente atractivas porque permiten seguir generando intereses durante los días en que el mercado permanece cerrado.

¿Qué es una caución bursátil?

Una caución bursátil es una operación de préstamo dentro del mercado de capitales. Quien dispone de pesos puede colocarlos durante un plazo determinado y recibir una tasa de interés a cambio. Del otro lado, otro participante toma esos fondos y deja activos financieros como garantía de la operación.

Ese esquema de garantías es uno de los motivos por los que las cauciones son consideradas una de las alternativas más conservadoras dentro del mercado bursátil argentino.

A diferencia de inversiones más expuestas a las fluctuaciones de precios, como las acciones o los bonos, el objetivo de una caución es generar un rendimiento sobre fondos que, de otro modo, permanecerían ociosos.

Anna Avilova

¿Qué ventajas tienen frente a dejar el dinero en una cuenta bancaria?

Una de las principales diferencias es que los saldos depositados en una cuenta corriente o caja de ahorro generalmente no generan rendimiento. En cambio, mediante una caución, esos mismos fondos pueden obtener una tasa de mercado durante el tiempo que permanezcan invertidos.

Además, los plazos son flexibles y pueden comenzar desde apenas un día, lo que permite adaptar la inversión a las necesidades de liquidez de cada inversor.

¿Por qué muchos inversores las usan para “estacionar” pesos?

Muchos inversores, especialmente participantes de pequeñas y medianas empresas, utilizan las cauciones como una herramienta de administración de liquidez.

Cuando venden bonos, acciones o fondos comunes de inversión y todavía no definieron cuál será su próximo destino para esos pesos, suelen colocarlos en cauciones de uno a siete días para evitar que permanezcan inmovilizados sin generar intereses.

Por esa razón, las cauciones se convirtieron en una gestión habitual dentro de las estrategias de corto plazo de empresas.

¿Por qué suelen ganar atractivo antes de un feriado?

Las cauciones generan intereses por días corridos. Esto significa que el dinero continúa devengando rendimiento durante todo el plazo pactado, incluso cuando no hay actividad bursátil.

Por ejemplo, si un inversor constituye una caución un viernes y el lunes siguiente es feriado, la operación seguirá acumulando intereses durante todo el fin de semana largo hasta su vencimiento. Por ese motivo, muchos inversores aprovechan estos períodos para colocar saldos transitorios y obtener una renta adicional sin resignar liquidez en el corto plazo.

¿Qué rendimiento ofrecen las cauciones bursátiles?

El rendimiento de una caución bursátil depende de la tasa que se negocia en el mercado al momento de concretar la operación. A diferencia de un plazo fijo, donde la tasa la define cada banco, en las cauciones el interés surge de la oferta y la demanda de dinero entre los participantes del mercado.

Actualmente, las cauciones de corto plazo en pesos operan con tasas cercanas al 20% nominal anual para los vencimientos más cortos. La tasa queda fijada al momento de realizar la operación y se mantiene hasta el vencimiento.

Fuente: Shutterstock
Fuente: Shutterstock

Sin embargo, el principal atractivo de este instrumento no siempre está en la rentabilidad obtenida sobre montos pequeños, sino en su capacidad para generar rendimiento sobre fondos que permanecerán inmovilizados durante algunos días antes de ser utilizados.

Por ese motivo, las cauciones son una herramienta ampliamente utilizada por empresas y pymes para administrar excedentes transitorios de liquidez.

Ejemplo práctico

Una compañía que dispone de fondos destinados al pago de proveedores, salarios, impuestos o servicios dentro de una semana puede colocar ese dinero en una caución hasta la fecha de vencimiento de sus obligaciones y obtener una renta adicional durante ese período.

La diferencia se vuelve más significativa cuando se trata de montos elevados. Mientras que una inversión de $1 millón durante cuatro días genera un interés acotado, una pyme con $20 millones o $50 millones disponibles para afrontar pagos futuros puede obtener un ingreso adicional relevante sin resignar liquidez.

Rendimiento estimado para una caución de cuatro días

Ejemplo calculado con una tasa nominal anual (TNA) de 20,8%. Los valores son estimativos, brutos y no contemplan comisiones ni impuestos.

Monto invertidoInterés estimado en 4 días
$ 1.000.000$ 2.279
$ 5.000.000$ 11.397
$ 10.000.000$ 22.795
$ 20.000.000$ 45.589
$ 50.000.000$ 113.973

¿Cómo invertir en cauciones?

Para invertir en cauciones bursátiles es necesario contar con una cuenta comitente en una sociedad de Bolsa o ALyC. Allí deberá seleccionar si quiere actuar como colocador, es decir, prestar sus pesos a cambio de una tasa de interés.

Luego elegirá el plazo de la operación, que puede ser muy corto, incluso de apenas un día, aunque también existen vencimientos más largos.

Antes de confirmar, la plataforma muestra la tasa disponible para ese plazo, el monto a invertir, el vencimiento y el interés estimado que se cobrará al finalizar la operación. Si el inversor acepta esas condiciones, confirma la colocación.

Al vencimiento, el capital invertido más los intereses generados se acreditan nuevamente en la cuenta comitente. Desde allí, el inversor puede retirar los fondos a su cuenta bancaria, volver a caucionar el dinero por otro plazo o utilizarlo para comprar otros activos, como bonos, acciones o fondos comunes de inversión.

Los plazos suelen ir desde 1 hasta 120 días, aunque las operaciones más negociadas suelen concentrarse en los vencimientos más cortos.