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El presidente Javier Milei anunció este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) y defendió la iniciativa como una forma de impedir que futuros gobiernos vuelvan a financiar el gasto público mediante emisión monetaria.

Durante un mensaje transmitido por cadena nacional, sostuvo que la entidad “ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política” y vinculó ese mecanismo con los procesos inflacionarios que atravesó la Argentina.

Acompañado por integrantes del equipo económico, el mandatario presentó los lineamientos generales del proyecto que enviará al Congreso y que buscará reforzar la autonomía del Banco Central, limitar su asistencia al Tesoro y redefinir sus objetivos institucionales. El Gobierno sostiene que la iniciativa apunta a blindar por ley la estabilidad monetaria y evitar que la emisión vuelva a utilizarse para financiar déficits fiscales.

Durante un discurso de fuerte tono político, el mandatario cuestionó el papel que desempeñó la autoridad monetaria a lo largo de su historia y sostuvo que el organismo fue utilizado para financiar el gasto público mediante emisión monetaria. “El Banco Central ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política”, afirmó.

La reforma marca además un giro respecto de una de las principales promesas de campaña de Milei. El Presidente llegó al poder proponiendo cerrar el Banco Central como parte de un proceso de dolarización de la economía. Sin embargo, más de dos años y medio después, el Gobierno impulsa una modificación integral de su funcionamiento con el objetivo declarado de blindar institucionalmente la estabilidad monetaria.

En el inicio de su mensaje, Milei retomó una de las ideas centrales de su visión económica al vincular la inflación con la expansión monetaria. “La nueva Carta Orgánica reconoce la naturaleza monetaria de la inflación, ya que la misma es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario generado por un exceso de oferta”, sostuvo.

Los cambios que propone el Gobierno para el Banco Central

Según explicó el Presidente, la primera modificación apunta a redefinir la misión de la entidad. “Se termina con la bestialidad de cinco objetivos para un instrumento y la misión fundamental del Banco Central vuelve a ser la de preservar el valor de la moneda”, afirmó.

Actualmente, la Carta Orgánica reformada en 2012 establece que la entidad debe promover la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social. La iniciativa oficial busca volver a concentrar el mandato en la estabilidad monetaria.

El segundo eje de la reforma consiste en prohibir de manera taxativa el financiamiento estatal. Milei señaló que la restricción alcanzará tanto al Gobierno nacional como a las provincias y municipios, e incluirá la compra de títulos públicos en el mercado primario.

“Se prohíbe de modo taxativo la financiación del Estado. Esto vale tanto para el Tesoro Nacional como para los estados provinciales y los municipios”, sostuvo.

En ese marco, calificó al señoreaje como una forma de “falsificación de dinero” y lo vinculó con el financiamiento del gasto público mediante emisión monetaria.

Más protección para las autoridades del BCRA

Otro de los cambios anunciados apunta a reforzar la estabilidad institucional del organismo.

El Presidente confirmó que se mantendrá el mecanismo vigente para la designación de las autoridades, pero endurecerá las condiciones para su remoción. Según explicó, el desplazamiento del presidente del Banco Central y de los miembros del directorio requerirá el voto favorable de dos tercios tanto del Senado como de la Cámara de Diputados.

“La remoción requerirá de dos tercios no solo de la Cámara de Senadores sino también de la Cámara de Diputados”, afirmó.

De acuerdo con Milei, el objetivo es evitar que futuros gobiernos presionen sobre la conducción de la autoridad monetaria para flexibilizar la política monetaria.

Dividendos, letras intransferibles y reforma de 2012

El mandatario también anunció restricciones a la distribución de dividendos derivados de la asistencia de liquidez y explicó que los resultados asociados a determinados activos serán contabilizados en reservas técnicas no distribuibles.

Además, confirmó que el proyecto eliminará las letras intransferibles y derogará otros aspectos incorporados durante la reforma impulsada en 2012 bajo la gestión de Cristina Kirchner y Mercedes Marcó del Pont.

Milei vinculó directamente aquella modificación legal con el conflicto por el uso de reservas para el pago de deuda durante el denominado Fondo del Bicentenario. Según sostuvo, la Carta Orgánica aprobada en 2012 permitió ampliar las posibilidades de financiamiento monetario y redujo las restricciones sobre la utilización de recursos del Banco Central.

Un paquete más amplio de reformas

El Presidente aclaró que la reforma del Banco Central forma parte de un programa legislativo más amplio.

Entre las iniciativas anunciadas figura el denominado “grillete fiscal”, una regla permanente destinada a impedir que el Estado apruebe o sostenga presupuestos deficitarios.

Según explicó, si durante varios meses consecutivos se registran desequilibrios fiscales y el Congreso no corrige la situación, se activará un mecanismo de paralización parcial de la administración pública inspirado en el “shutdown” estadounidense.

También confirmó el envío de proyectos para liberalizar el mercado de capitales y reformar el mercado de seguros. Entre otras medidas, se habilitará la emisión de bonos corporativos en moneda extranjera y se reducirán regulaciones para distintos instrumentos de financiamiento.

Al cerrar su discurso, Milei sostuvo que las iniciativas buscan actuar sobre distintas dimensiones de un mismo problema. “El déficit cero nos alejará del fruto venenoso del árbol prohibido, que es la emisión monetaria. La reforma del Banco Central le impedirá al político falsificar esos frutos”, afirmó.

Y concluyó: “Entre todas ellas pondrán fin a 91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia”.