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El fuerte castigo que sufrieron las acciones argentinas durante agosto volvió a abrir oportunidades en un mercado que había comenzado a mostrar valuaciones exigentes.

Tras la corrección, Portfolio Personal Inversiones (PPI) decidió modificar su estrategia para septiembre: elevó su exposición al sector financiero, mantuvo una posición relevante en energía y seleccionó un grupo reducido de compañías en las que encuentra potencial de recuperación.

El cambio se produce después de un mes particularmente adverso para la renta variable local. Medido en dólares, el S&P Merval cayó 9,2% durante agosto y terminó en torno a u$s 1.896, según PPI. En pesos, el índice perdió 7,92% durante el mes, de acuerdo con los registros oficiales de S&P Dow Jones Indices.

La magnitud de la corrección contrasta especialmente con lo ocurrido afuera. Durante agosto, el S&P 500 avanzó 2,6%, el Nasdaq ganó 3,9% y los mercados emergentes medidos por el EEM subieron 4,5%, de acuerdo con los datos utilizados por PPI. Es decir, el mercado argentino volvió a desacoplarse del contexto internacional.

Para el broker, detrás de la caída hubo factores externos y domésticos. Los movimientos del petróleo asociados al conflicto en Medio Oriente y una Reserva Federal (Fed) más hawkish restaron atractivo a los activos de riesgo. Localmente, pesaron los traspiés legislativos del oficialismo, una actividad económica que todavía no muestra una recuperación generalizada y las dudas alrededor de la morosidad del sistema financiero.

El golpe también dejó una señal técnica: el S&P Merval perforó el soporte de u$s 2.100 y perdió las medias móviles de 20, 50, 100 y 200 ruedas. Al mismo tiempo, el RSI ingresó en terreno de sobreventa.

La contracara es que las valuaciones volvieron a comprimirse. Y allí PPI encuentra una oportunidad.

El cambio de estrategia para septiembre

“De cara a septiembre, decidimos sobreponderar el sector financiero por sobre energía, tras la fuerte corrección exhibida en agosto”, sostiene PPI en su informe mensual.

Es probablemente la principal conclusión del reporte. El broker no abandona la apuesta por Vaca Muerta y las energéticas, pero considera que la relación entre riesgo, precio y potencial de recuperación se volvió particularmente interesante entre los bancos.

La cartera sugerida refleja esa decisión: 47,5% está asignado a financieras y 40% a energía. El 12,5% restante se distribuye entre utilities y telecomunicaciones.

Por empresas, la composición es 20% Banco Macro, 20% YPF, 15% Pampa Energía, 15% BBVA Argentina, 12,5% Grupo Financiero Galicia, 7,5% TGS, 5% Central Puerto, 2,5% Transener y 2,5% Telecom Argentina.

La estrategia tiene además una particularidad: después de una caída generalizada, PPI no plantea comprar indiscriminadamente el mercado argentino. Busca compañías en las que la baja de precios se combine con catalizadores específicos.

Por qué los bancos pasaron al primer lugar

El argumento inicial es la valuación. Los bancos argentinos seleccionados por PPI cotizan alrededor de 1,2 veces su valor libro, frente a 2,1 veces para los comparables latinoamericanos.

Pero el descuento por sí solo no explica el cambio.

PPI identifica señales de que el Gobierno busca flexibilizar el crédito en dólares y reactivar los préstamos hipotecarios. A esto suma balances que estuvieron por encima de las expectativas y la posibilidad de que la morosidad haya alcanzado su máximo durante el tercer trimestre.

También espera que las tasas en pesos permanezcan relativamente estables y bajas debido a una mayor liquidez del sistema, siempre que no aparezcan presiones significativas sobre el mercado cambiario.

En otras palabras, la apuesta consiste en que los bancos puedan comenzar a utilizar la capacidad prestable que hoy tienen ociosa.

Dentro de esa estrategia aparecen tres nombres: Banco Macro, BBVA Argentina y Grupo Financiero Galicia.

Banco Macro: hasta 39% de recorrido

Para PPI, Macro presenta uno de los balances más defensivos del sistema financiero argentino y se destaca por sus márgenes de rentabilidad y eficiencia.

Uno de sus principales activos es precisamente el capital que todavía puede colocar en la economía: el banco posee un ratio de liquidez equivalente al 74% de sus depósitos y un ratio de capital del 28%, que implica un exceso patrimonial de 243% respecto de las exigencias regulatorias.

La tesis es que una recuperación del crédito permitiría comenzar a explotar esa capacidad.

El banco cotizaba a u$s 78,4 al momento del informe, mientras el precio objetivo recopilado por PPI entre los principales bancos internacionales se ubicaba en u$s 109,2. Eso representa un potencial de suba de 39,3%.

BBVA: la apuesta bancaria con mayor upside

BBVA Argentina es otro de los elegidos y, entre los tres bancos incluidos en la cartera, es el que presenta el mayor recorrido contra los precios objetivo relevados.

PPI destaca su fuerte presencia en banca corporativa y entre individuos de alto patrimonio. Eso se refleja en un nivel de mora de 6,1%, el más bajo respecto de sus pares.

Además, cuenta con un exceso de capital de 128,3% y tiene la menor exposición al sector público entre los bancos analizados, equivalente al 17,9% de sus activos.

Cotiza además a 1,1 veces valor libro, prácticamente la mitad de las 2,1 veces correspondientes a la mediana regional.

Con un precio de u$s 15,1 y un objetivo de u$s 23, el recorrido potencial alcanza 52,2%, según la tabla de PPI.

Galicia, el vehículo para apostar a la recuperación del crédito

El tercer banco elegido es Grupo Financiero Galicia.

La compañía controla aproximadamente 15,9% del mercado de préstamos y 15,6% de los depósitos, mientras la integración de Galicia Más, el ex HSBC, amplió su escala comercial.

PPI introduce además un argumento específicamente bursátil: Galicia es la acción bancaria argentina con mayor liquidez, lo que la convierte en uno de los principales vehículos utilizados por fondos locales e inversores extranjeros para posicionarse frente a una recuperación del crédito.

También cotiza a 1,1 veces valor libro. Desde los u$s 44,3 considerados en el informe hasta el objetivo de u$s 60, el potencial calculado alcanza 35,5%.

Energía sigue siendo la segunda gran apuesta

Que los bancos hayan pasado al primer lugar no significa que PPI haya abandonado el sector que protagonizó buena parte de la historia bursátil argentina de los últimos años. Energía conserva 40% de la cartera.

La razón es estructural: algunas compañías continúan mostrando múltiplos atractivos frente a sus pares regionales y, al mismo tiempo, están involucradas en proyectos bajo el RIGI con capacidad de generar nuevos flujos de caja.

Dos nombres concentran buena parte de la apuesta: YPF y Pampa Energía.

YPF recibe una ponderación del 20%, la misma que Banco Macro. PPI destaca la transformación que está realizando mediante el Plan Andes, con la salida de campos convencionales maduros para concentrar recursos en el shale.

La compañía también se desprendió de negocios considerados no estratégicos, como Profertil y Metrogas, con el objetivo de concentrar su capital en el desarrollo del negocio petrolero y proyectos exportadores como Argentina LNG, VMOS, SESA y LLL Oil.

La valuación acompaña la tesis: YPF opera a 4,3 veces EV/EBITDA frente a 5,2 veces de la mediana latinoamericana.

El precio objetivo utilizado por PPI es de u$s 63 frente a una cotización de u$s 52,5, lo que deja aproximadamente 20,1% de upside.

Pampa Energía: 43% de potencial y una apuesta más defensiva

Pampa representa otro 15% del portafolio.

A diferencia de una petrolera pura, su negocio combina petróleo y gas con generación eléctrica y participaciones en TGS y Transener. Por esa razón, PPI considera que tiene un perfil más defensivo que compañías como Vista o YPF.

Además, participa de una serie de inversiones estratégicas bajo el RIGI, entre ellas Pampa Fértil, Rincón de Aranda, SESA y VMOS. Pampa Fértil contempla la construcción de la mayor planta de urea de América Latina.

La compañía cotiza a 5,1 veces EV/EBITDA, muy por debajo de las 13,5 veces de Vista consideradas en el informe.

Desde los u$s 84,1 registrados por PPI hasta un objetivo de u$s 120, la acción ofrece un recorrido teórico de 42,7%.

La acción con hasta 66% de potencial

Sin embargo, el mayor upside entre las acciones energéticas que forman parte de la cartera aparece en Central Puerto.

PPI destaca que la compañía es la mayor generadora eléctrica del país, con una capacidad instalada de 6,9 GW entre generación térmica, hidroeléctrica y renovable.

Pero la historia está comenzando a diversificarse. La empresa incorporó exposición a Vaca Muerta mediante la adquisición de Aguada de Bocarey y Aguada del Chivato, avanza en proyectos de almacenamiento energético y mantiene participaciones estratégicas en proyectos mineros.

A eso se agregó recientemente un programa de recompra de acciones por hasta u$s 30 millones, con un precio máximo de u$s 16 por ADR y $2.600 por acción durante 180 días. Para PPI, la decisión envía una señal de que la acción se encuentra subvaluada.

Central Puerto cotiza a apenas 4,8 veces EV/EBITDA, contra 5,2 veces para los comparables regionales.

Pero el dato que sobresale está en el precio objetivo. Frente a una cotización de u$s 13,9, el consenso de los principales bancos internacionales relevado por PPI apunta a u$s 23.

Eso implica un potencial de suba de 66,1%, el mayor entre las acciones energéticas seleccionadas para la cartera.