

Las autoridades de tránsito mantienen controles sobre las principales rutas y avenidas para detectar conductas que representen un riesgo para la seguridad vial. En ese contexto, algunas infracciones de tránsito pueden generar consecuencias que van más allá de una multa económica.
La normativa contempla la posibilidad de suspender o inhabilitar la licencia de conducir cuando un conductor incurre en determinadas faltas consideradas graves. La duración de la sanción depende del tipo de infracción y, en algunos casos, de la existencia de antecedentes o reincidencias.
La lista de infracciones de tránsito que pueden generar la inhabilitación de la licencia de conducir
La Ley de Tránsito 13.927 de la Provincia de Buenos Aires contempla distintas situaciones en las que un conductor puede quedar inhabilitado para manejar. Las sanciones varían según la infracción, la gravedad del hecho y, en algunos casos, la reincidencia.
Entre las principales conductas que pueden derivar en una inhabilitación se encuentran:
- Conducir con alcohol en sangre.
- Negarse u obstaculizar un control de alcoholemia o sustancias.
- Participar en picadas o competencias de velocidad prohibidas.
- Reincidir en faltas graves.
- Cometer faltas graves que impliquen un riesgo grave para la vida o la salud.
Entre las faltas consideradas graves se encuentran, según el régimen aplicable, conductas como exceder los límites de velocidad, pasar un semáforo en rojo, circular a contramano, conducir bajo los efectos del alcohol o drogas, realizar adelantamientos indebidos y circular sin VTV, entre otras.
Sin embargo, una infracción grave no significa automáticamente que el conductor quede inhabilitado. En el régimen general, la inhabilitación por estas faltas aparece especialmente vinculada con la reincidencia o con las circunstancias particulares previstas por la normativa.

Cómo se aplica la suspensión de la licencia de conducir
La suspensión o inhabilitación de la licencia de conducir puede aplicarse mediante distintos mecanismos previstos por la normativa de tránsito bonaerense. L
En el caso de algunas faltas graves, la licencia de conducir puede ser retenida en el momento del procedimiento y reemplazada por una boleta de citación del inculpado, que permite conducir por un plazo máximo de 30 días corridos. Durante ese período, el conductor debe presentarse ante el controlador o funcionario correspondiente para ejercer su defensa o resolver la infracción.
La normativa también contempla la posibilidad de que los Jueces Administrativos de Infracciones de Tránsito Provincial suspendan preventivamente la licencia de conducir cuando una falta grave haya puesto en riesgo la vida o la salud de otras personas. Esta medida puede mantenerse hasta que quede firme la resolución del procedimiento administrativo.
En los casos de alcoholemia positiva o negativa a realizar los controles correspondientes, la Ley 13.927 establece además plazos específicos de inhabilitación para conducir. La sanción puede alcanzar los 18 meses, dependiendo de la graduación de alcohol detectada o de la conducta del conductor frente al control.
Por otra parte, las sanciones firmes y las declaraciones de rebeldía son incorporadas a los sistemas correspondientes del Registro Único de Infractores de Tránsito (RUIT).














