La capacidad de Scott Bessent para ofrecer líneas de swap en dólares a aliados en Asia y el Golfo podría verse limitada por el escaso poder de fuego del instrumento del Tesoro a su disposición, advirtieron analistas.
Si bien la Reserva Federal no tiene un techo formal sobre la cantidad de dólares que puede proveer a bancos centrales extranjeros, la capacidad propia del Tesoro de Estados Unidos para hacerlo es considerablemente más acotada.
El secretario del Tesoro afirmó el miércoles que varios países de Asia y el Golfo, entre ellos los Emiratos Árabes Unidos, le habían solicitado líneas de swap como respaldo para sostener la renovada demanda de la moneda estadounidense —impulsada por el alza del precio del petróleo— desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán.
Una persona al tanto de la situación indicó que no se había decidido nada concreto sobre la oferta de ese respaldo. Pero si el Tesoro estadounidense anunciara líneas de swap, esas facilidades provendrían casi con certeza de su Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF), que cuenta con u$s 219.000 millones.
“Hay una gran ironía en la sugerencia de que los EAU, con reservas de casi u$s 300.000 millones y unos 2 billones reportados en sus fondos soberanos, necesitaría tomar prestado del ESF”, señaló Brad Setser, investigador sénior del Consejo de Relaciones Exteriores. “Es un fondo de dinero mucho más pequeño.”
Shahab Jalinoos, responsable de estrategia de divisas del G10 en UBS, sostuvo: “Puede ser más una señal política que una respuesta a una crisis de liquidez. Sería un voto de confianza en la relación entre Estados Unidos y los EAU y otros países del Golfo.”
El ESF se utiliza principalmente para intervenciones limitadas en economías que han agotado sus reservas o llegado al tope de sus préstamos con el FMI. La última vez que el Tesoro estadounidense lo empleó fue el año pasado, cuando destinó 20.000 millones de dólares a un rescate de corto plazo para Argentina con el fin de evitar una corrida contra el peso antes de las elecciones.
Esto contrasta fuertemente con la Fed, cuyas líneas de swap —que permiten a los países intercambiar sus monedas por dólares— son potencialmente ilimitadas, dado que el banco central tiene el monopolio de la emisión de la divisa estadounidense.
Sin embargo, funcionarios al tanto de la situación señalaron que el banco central no había sido consultado formalmente sobre las conversaciones de Bessent con los oficiales del Golfo y Asia. Un vocero de la Fed declinó hacer comentarios.
Las líneas de swap de la Fed cumplen una función diferente: el banco central las concibe como un mecanismo para atender necesidades de financiamiento en dólares a corto plazo —que los funcionarios dicen que actualmente no existen— y se mostraría reticente a utilizarlas para ayudar a países a aliviar la presión sobre sus monedas.
Seth Carpenter, economista jefe global de Morgan Stanley, afirmó que la disposición del Tesoro a proveer líneas de swap a países como Argentina y potencialmente los EAU parecía responder a una “afinidad filosófica” antes que a una intención de “limpiar las tuberías”, como ocurre con las facilidades de la Fed.
Las declaraciones de Bessent se producen en un momento en que varios países buscan defender sus monedas frente a un dólar fortalecido. Las tenencias de bonos del Tesoro estadounidense por parte de bancos centrales extranjeros rondan su nivel más bajo desde 2012, lo que sugiere que algunos administradores de reservas están liquidando activos en dólares para obtener fondos con los que intervenir en los mercados cambiarios.
Muchos países del Golfo y Asia mantienen anclajes formales o de facto al dólar. Varios países del Golfo también han anunciado grandes compromisos de gasto en industrias estadounidenses, lo que demanda aún más dólares.
Mahmood Pradhan, exfuncionario del FMI e investigador no residente del think tank Bruegel, explicó: “Los países del Golfo pueden estar anticipando un panorama más débil para los flujos de entrada, debido a las perturbaciones en las exportaciones y una menor afluencia de capitales.
“Un colchón de precaución, especialmente por sus anclajes cambiarios, sería tranquilizador para los mercados. En el pasado, la Fed ha preferido restringir sus líneas de swap a las principales monedas, lo que podría explicar por qué los países del Golfo se dirigirían al Tesoro.”
En el caso de Argentina, la línea de swap del Tesoro puso a disposición hasta u$s 20.000 millones, pero el país finalmente tomó prestados solo u$s 2.500 millones durante dos meses para sostener el peso, que se estabilizó tras una elección clave.

Si bien el instrumento resultó controvertido para algunos legisladores estadounidenses, el asesor económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, afirmó esta semana que, lejos de costarle dinero a los contribuyentes, había “generado ganancias”.
Otorgar a los EAU una línea de swap del ESF como la de Argentina sería muy distinto a una línea de swap de la Fed, explicó Lev Menand, profesor asociado de la Facultad de Derecho de Columbia y autor de The Fed Unbound: Central Banking in a Time of Crisis.
“La segunda te ayuda a operar un sistema financiero basado en dólares sin contar con grandes reservas en esa moneda. La primera fue, básicamente, un préstamo al gobierno [argentino]”, señaló.
Los EAU expresaron su molestia por la filtración de que había mantenido conversaciones sobre un swap con el Tesoro y por las inferencias de que eso sugería un aprieto de liquidez en el estado del Golfo.
Yousef al-Otaiba, embajador de los EAU en Washington, dijo que “cualquier sugerencia de que los EAU requieren respaldo financiero externo distorsiona los hechos.”
“Los EAU son una de las economías más resilientes del mundo desde el punto de vista financiero, sustentada por más de u$s 2 billones en activos de inversión soberana”, escribió en X.
Inversores señalaron que las solicitudes de líneas de swap obedecen probablemente a una movida de contingencia ante un eventual mayor impacto económico del conflicto en Medio Oriente.
“Quieren un respaldo de emergencia en dólares en caso de que los mercados de financiamiento en dólares en Asia o los ingresos en dólares del Golfo se agoten”, dijo Viktor Szabo, director de inversiones de Aberdeen, describiéndolo como “más una medida de confianza que la voluntad de usar esas líneas.”
“También podría reducir la necesidad de que vendan activos en dólares a la fuerza en caso de que requieran mayor liquidez en esa moneda”, añadió Szabo.
Mark Sobel, asesor sénior en economía del Center for Strategic and International Studies y exfuncionario del FMI y del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sostuvo: “La red global del dólar no enfrenta un estrés masivo como el que vivió durante la crisis financiera global y la pandemia. Los estados del Golfo suelen contar con enormes tenencias en dólares y probablemente no enfrentan presiones de liquidez.”
El único argumento sólido para proveer a países como los EAU de líneas de swap sería evitar perturbaciones en los mercados financieros, dijo Stephen Paduano, docente de la Universidad de Oxford y exasesor del Tesoro estadounidense.
Los EAU, dijo, “tienen más que suficientes acciones y bonos del Tesoro estadounidense para atender sus necesidades. Pero venderlos podría provocar un derrumbe bursátil e impactar el funcionamiento del mercado de deuda soberana.”
Los estados del Golfo cuentan con algunos de los fondos soberanos más grandes y activos del mundo, que gestionan en conjunto más de u$s 5 billones. Entre ellos se incluyen la Autoridad de Inversión de Abu Dabi, el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, la Autoridad de Inversión de Catar y la Autoridad de Inversión de Kuwait.
Las líneas de swap han sido un pilar crucial del sistema global del dólar, especialmente tras la crisis financiera de 2008. La Fed mantiene líneas vigentes con grandes bancos centrales de la Eurozona, el Reino Unido, Suiza, Japón y Canadá.
Cuando a bancos centrales extranjeros se les otorgan privilegios especiales de liquidez en dólares mediante líneas de swap, Estados Unidos suele conservar la moneda extranjera. A cambio, el banco central extranjero evita que las empresas financieras bajo su jurisdicción vendan activos o incumplan sus obligaciones en dólares, lo que previene el riesgo de contagio y el pánico a nivel global.
La Fed también dispone de un mecanismo de respaldo —el llamado repositorio para Autoridades Monetarias Extranjeras e Internacionales (FIMA)— que permite a países extranjeros utilizar sus tenencias de bonos del Tesoro para acceder a financiamiento en dólares a corto plazo, sin necesidad de venderlos.
Sobel dijo no estar seguro de si el Tesoro estadounidense procedería a ofrecer swaps a los estados del Golfo. Y agregó: “La razón para hacerlo sería enviar una señal política de apoyo y un mensaje que refuerce la dominancia del dólar.”
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos no respondió a una solicitud de comentarios.
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