En esta noticia

Gautam Shantilal Adani, el empresario que conduce uno de los conglomerados logísticos más importantes del mundo y que cuenta con un patrimonio de neto de u$s 89.200 millones, desembarca -literal y figuradamente- en Argentina con un negocio asociado a Vaca Muerta, que inaugura el camino de los grandes capitales indios en Argentina.

El nacido hace 63 años en Ahmedabad, India, suscribió hace pocos días su ingreso al universo hidrocarburífero de la cuenca neuquina con la operación de una flota de seis embarcaciones (remolcadores, logística offshore y traslado de tripulaciones) para asistir a los buques metaneros de licuefacción que Southern Energy (SESA) amarrará en el Golfo San Matías, Río Negro.

Pero detrás de la noticia, se esconden una estrategia relacionada con el posicionamiento de India en el comercio global, la política en ese país y hasta la religión que profesa el empresario, un hecho que marca a fuego sus conductas cotidianas.

Su “suerte” y el hecho de haber nacido en el mismo terruño que el primer ministro Narendra Modi, por ejemplo, siempre factores son señalados como factores que facilitan la explicación del ascenso de ambos.

¿Quién es Gautam Adani?

El fundador del Grupo Adani es una de las 25 personas más ricas del mundo y se lo considera un “self-made man” en comparación de otros super-ricos de su misma nacionalidad.

Si bien no se puede decir que provenga de una de las castas inferiores del país, tampoco heredó un conglomerado familiar.

La marca de su tierra la lleva consigo. Los reportes sostienen que se siente mucho más cómodo hablando en gujarati, su lengua materna, que en inglés.

Adani proviene de una familia con intereses textiles, lo que le permitió -por ejemplo- acceder a la universidad. Sin embargo, dejó los estudios para trabajar como “clasificador de diamantes” a mediados de la década de 1980 y en 1988 fundó Adani Enterprises como una firma de comercio de productos básicos.

El punto de inflexión absoluto llegó en 1995, cuando obtuvo la concesión para operar el Puerto de Mundra en Gujarat. Hoy en día, es el puerto privado más grande de la India y la piedra angular de su dominio logístico.

Sin embargo, siempre lo calificaron como un “hombre con suerte”: en 1998 fue secuestrado y en 2008 sobrevivió a la masacre del Hotel Taj Mahal, cuando un comando terrorista paquistaní inició un ataque que terminó con 160 muertos. Al día siguiente de salvarse dejó una frase célebre: “Vi a la muerte a cinco metros de distancia”.

Desde el punto de vista personal, se mueve en aviones privados, pero se afirma que es una persona austera, tal vez por su convicción religiosa. El empresario es parte de la comunidad Jainista, una de las creencias más antiguas de la India que promueve la no violencia estricta hacia todos los seres vivos, lo que hizo adoptar el vegetariano estricto, no consumir alcohol y practicar yoga diariamente.

Gautam está casado desde 1986 con Priti Vora, médica odontóloga de profesión, pero dejó la práctica clínica para presidir la Adani Foundation, el brazo de responsabilidad social del grupo.

A diferencia de las corporaciones occidentales, el Grupo Adani funciona como una dinastía familiar hermética, donde las decisiones críticas pasan exclusivamente por la sangre y muchos sostienen que gran parte de las acciones fundamentales pasan por la cabeza del hermano mayor de Gautam, Vinod, quien reside fuera de la India

Los hijos, en tanto, ya ocupan roles clave de sucesión. Karan maneja Adani Ports y Jeet lidera las divisiones más nuevas y estratégicas del grupo, como los aeropuertos y la división de Defensa y Aeroespacial.

El Modelo de Negocios: el dueño de la infraestructura india

El Grupo Adani no vende productos de consumo masivo directo; opera la matriz estructural que permite el funcionamiento de la economía de la India:

  • Logística y Puertos: controla cerca del 24% del movimiento portuario de la India.
  • Energía Tradicional y Carbón: es el mayor productor privado de energía térmica del país (Adani Power) y opera proyectos masivos y polémicos en el exterior, como la mina de carbón Carmichael en Australia.
  • Transición Energética e Inteligencia Artificial: en febrero de 2026, Adani anunció una inversión de u$s 100.000 millones para desarrollar centros de datos de Inteligencia Artificial (IA) alimentados por energía renovable en alianza con EdgeConneX, complementando un acuerdo previo de u$s 15.000 millones con Google.

Pero su relación con Modi es importante para comprender su trayectoria: entre 2001 y 2014, Adani respaldó las políticas de desarrollo industrial masivo que empujaba su coterraneo.

Por eso, la oposición del país habla “capitalismo de amigos”. El grupo, en cambio, sostiene que su ventaja competitiva radica únicamente en su velocidad de ejecución y su capacidad para movilizar capitales gigantescos en infraestructura crítica, algo que el Estado indio necesita siempre con urgencia.

Modi, que se había reunido con Alberto Fernández en el G7 de Alemania, ya había hablado de la potencialidad de Argentina para inversiones de su país, una idea que refrendó en su visita a Javier Milei en Buenos Aires. En ese sentido, el camino emprendido por Adani puede ser el inicio de otros tantos.

Controversias judiciales

En los últimos años, por otra parte, resistió con éxito a polémicas sobre el financiamiento de sus empresas.

En enero de 2023, la firma de inversión neoyorquina Hindenburg Research publicó un informe lapidario acusando al Grupo Adani de realizar “el mayor fraude en la historia corporativa”, señalando manipulación de acciones y uso ilegal de paraísos fiscales en Mauricio y el Caribe. Las acciones del grupo se derrumbaron, borrando u$s 55.000 millones de su patrimonio.

Pero las investigaciones regulatorias locales en la India que no encontraron pruebas concluyentes de manipulación delictiva y el grupo logró estabilizarse hacia fines de 2025.

Adicionalmente, a finales de 2024, la justicia de Estados Unidos (la Corte del Distrito Este de Nueva York) sacudió al holding al emitir una acusación formal contra Gautam Adani y otros ejecutivos por un presunto esquema de sobornos de más de u$s 250 millones a funcionarios indios para asegurar contratos de energía solar (Adani Green Energy), ocultando esto a los inversores norteamericanos que financiaban los bonos.

Pero el Departamento de Justicia estadounidense desestimó los cargos de fraude criminal más graves tras acordar una resolución financiera de aproximadamente 18 millones para cerrar las alegaciones regulatorias.

Esto desató un rally alcista histórico en las acciones de sus subsidiarias que, para la primera semana de junio de 2026, le devolvió a Adani el puesto del hombre más rico de Asia.