La inflación desanima y los pronósticos de mejora ya se pasan para 2022

La persistente suba de precios y la incertidumbre sobre el presente económico impactan en la sociedad. Según el Monitor del Humor Político y Social solo una de cada tres personas espera mejoras este año. Caen la imagen del Gobierno y el Presidente

La vacunación se demora, la inflación persiste y el desánimo gana espacio en la sociedad. La Argentina afronta el 2021 con cierta resignación respecto de la evolución de la situación económica, tras haber atravesado un año de profunda recesión y suba de precios que aceleró en los últimos meses. Así, las proyecciones de una mejora se estiran en el tiempo y tanto la imagen presidencial como la evaluación del Gobierno pierden terreno.

La conclusión surge de la lectura de la última entrega del Monitor del Humor Político y Social que D'Alessio IROL/Berensztein realiza de manera online y en exclusiva para El Cronista. El sondeo elaborado el mes pasado mostró que a pesar de los pronósticos de los especialistas sobre un rebote de la economía este año, la persistencia de las dificultades en materia inflacionaria mellan el ánimo social.

"La inflación se consolida como la principal preocupación para los argentinos en enero de 2021 y es secundada por la inseguridad. Ambas aumentan 5 puntos porcentuales respecto de diciembre, pasando de 79% a 84% y de 62% a 67%, respectivamente. El tercer puesto es para la incertidumbre por la situación económica, que preocupa al 65% de los consultados", señaló Sergio Berensztein, a la hora de analizar las respuestas de los 1264 adultos consultados en todo el país.

El politólogo remarcó que "la visión crítica respecto del presente económico del país se acentúa alcanzando al 67%, mientras que 42% tiene esperanzas que dentro de un año la economía mejorará" y advirtió que, "sin embargo, esta expectativa se ve desplazada: el 57% opina que las mejoras se verán recién el segundo semestre y un 24% opina que habrá que esperar otro año más".

Espera mejoras solo 27% de consultados en el nivel socioeconómico medio alto, 42% en el medio y 43% en el medio bajo

Al respecto, Eduardo D'Alessio resaltó "que la inflación y el resto de los temas económicos continúan siendo protagonistas de los temores de los argentinos más allá de sus características socioeconómicas o creencias políticas", hecho que se refleja en el deslizamiento negativo de la evaluación que los propios electores del presidente Alberto Fernández hacen sobre la gestión del Gobierno, la cual retrocedió 17 puntos en ese grupo desde marzo pasado, última medición previa a las medidas adoptadas por la pandemia.

Pero el mayor pesimismo también se aprecia en el estancamiento de las expectativas sobre una mejora en los próximos doce meses, previsión que cayó 10 puntos en doce meses. Hoy es casi total la visión negativa del votante opositor y solo tres de cada cuatro oficialistas espera una reactivación en el próximo año, es decir apenas uno de cada tres encuestados

La disconformidad con la gestión crece entre los mayores de 55 años (65%) y en el nivel medio alto (72%)

Con este escenario, domar la inflación surge como uno de los mayores desafíos que deberá afrontar el Gobierno si pretende mejorar el humor social antes del paso por las urnas.

El costo de la pandemia

El impacto que la propagación del coronavirus tiene en el sistema sanitario y en la economía mundial comienza a pasar factura en la clase política. Y la Argentina no es la excepción. Para D'Alessio, se puede observar en el país un vínculo entre la evolución de la imagen de los principales dirigentes y la respuesta social a la pandemia de Covid-19.

"El temor a la enfermedad del coronavirus continúa en descenso pasado el 'susto' de la segunda ola, del mes pasado. Dentro de eso es preciso señalar que son los jóvenes los que muestran justamente los menores niveles de temor, lo que justifica los problemas que se han notado en tratar de mantener la disciplina del aislamiento en lugares frecuentados por este segmento de la población", comentó el especialista y subrayó que "es indudable que la acción del Gobierno ha logrado el mantenimiento de un status quo a pesar de las circunstancias adversas, con algún sacrificio en sus índices de imagen que la oposición ha podido en buena medida capitalizar".

Al respecto, Berensztein resaltó que en la revisión de los resultados que arrojó el último Monitor, se observó que entre los consultados "persiste la inconformidad con la gestión del gobierno nacional, alcanzando su valor más alto desde diciembre de 2019: 58%", y acotó que, "lógicamente, esto repercute en la imagen del presidente Alberto Fernández, que obtiene 40% de imagen positiva y 56% de negativa, la más alta desde mayo de 2019".

En efecto, la imagen negativa del jefe de Estado exhibe su punto más alto en la serie aunque es seis puntos menor que la registrada por la vicepresidenta Cristina Kirchner. El mayor nivel de adhesiones al Presidente se registra entre millennials (53%) y los rechazos crecen entre el sector socioeconómico medio alto (71%) y los mayores de 55 años (64%).

En cambio, "Horacio Rodríguez Larreta sigue liderando el ranking de imagen positiva con 54% y es el único de los 34 dirigentes medidos que supera el 50% de aprobación y obtiene un amplio balance positivo ya que su imagen negativa es de 39%. El segundo puesto es compartido por María Eugenia Vidal y Patricia Bullrich, con 48%", remarcó Berensztein, y agregó que "la gran mayoría de las figuras oficialistas no logran superar el tercio de aprobación, a excepción del Presidente y el gobernador bonaerense Axel Kicillof".

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