SUBSIDIOS E INFLACIÓN

El aumento de las tarifas de luz y gas se definirá a fines de abril

El Gobierno admite que recién a mediados o fin del mes que viene terminará de estudiar las audiencias públicas y habilitar nuevos cuadros tarifarios para las empresas. En medio de una interna, crecerán los subsidios y la suba será moderada.

Las tarifas de los servicios públicos de la energía tendrán el primer aumento de la presidencia de Alberto Fernández hacia fines de abril o principios de mayo.

Esa es la nueva fecha que visualizan en el Gobierno, ya que el análisis del contenido de las audiencias públicas del gas y la electricidad, la decisión oficial y la confección de los nuevos cuadros tarifarios llevaría casi un mes, confirmaron a El Cronista fuentes oficiales.

La segmentación por situación patrimonial de cada usuario quedará para más adelante y resta definir si la aplicación es retroactiva al 1 de abril o se ordena hacia el 1 de mayo, un momento más cercano al inicio del proceso electoral que agrega una complicación política, dado lo impopular que entiende el Gobierno que es una suba de tarifas.

El Presupuesto 2021, que plasmó el plan del ministro de Economía, Martín Guzmán, ya quedó sepultado, aunque todavía lo defiende a capa y espada.

Los subsidios energéticos crecerán en términos reales, aunque el déficit no se disparará por la recaudación por los derechos de exportación de la soja, el aporte de las grandes fortunas ("impuesto a la riqueza") y una dinámica de la actividad mejor que la esperada -con un crecimiento base del Producto Bruto Interno (PBI) de 7%-.

Para los consultores Emmanuel Álvarez Agis y Nicolás Arceo, de PxQ y Economía & Energía, los subsidios al sector podrían trepar al 2% del PBI (aún por debajo de los 3,5 puntos de 2014), mientras que otros especialistas ven un alza hasta 2,8%.

La luz

En el caso de la energía eléctrica el rumbo está más claro. El lunes 29 y martes 30 serán las audiencias públicas por el transporte nacional y la distribución metropolitana (que tienen un peso de 29% en las facturas, según un estudio de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica, Adeera).

Edenor pidió una suba final en las boletas de 31% para usuarios residenciales, mientras que Edesur propuso un 34% final.

Lejos de esto, el subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, y la interventora del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), María Soledad Manin, prometieron que la actualización "no será un ajuste" y que los salarios le ganarán con buen resto a los aumentos de tarifas.

Ninguno arriesga un porcentaje, aunque otras fuentes dejan trascender informalmente que sería de 9% a 15%, exclusivamente para garantizar la operación y mantenimiento (inversiones para que sostener la calidad del servicio y pago de salarios). La rentabilidad y los gastos financieros no están contemplados.

De acuerdo con los parámetros macroeconómicos oficiales, Edenor proyecta un déficit de fondos de $ 20.142 millones y Edesur, un faltante en su caja de $ 34.260 millones, que se deberán cubrir con tarifas o subsidios.

Adicionalmente, las compañías reclaman $ 38.477 millones y $ 22.160 millones, respectivamente, por el congelamiento tarifario que ya lleva dos años.

Estas cifras son las que el Gobierno no quiere reconocer al suspender e impugnar la Revisión Tarifaria Integral (RTI) de la gestión de Mauricio Macri en 2017. Edenor y Edesur se reservan el derecho futuro a reclamos judiciales por este tema, lo que complica la negociación.

La parte mayorista de la energía quedaría congelada, por lo que obligará al Tesoro a buscar fuentes alternativas para compensar el incremento en los subsidios: impuestos, deuda en pesos o emisión monetaria, que entiende Guzmán que puede presionar sobre la cotización del dólar paralelo y de ahí trasladarse a la inflación. También podría reasignar partidas presupuestarias.

El gas

Para el caso del gas, el precio de la producción del fluido en boca de pozo y de las importaciones está asegurado y ronda los u$s 3,94 por millón de BTU.

La interna entre Guzmán, el secretario de Energía, Darío Martínez, y el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Federico Bernal, radica en su traslado a tarifas -pass through-.

Según cuentan en el sector privado, Bernal -conectado con la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner- se vuelca a un único aumento de 9% final para los usuarios, que mejorará la ecuación de las distribuidoras (Metrogas, Naturgy, Camuzzi, EcoGas y otras) pero no a las transportistas (TGN y TGS), así como tampoco asumir los mayores costos de adquisición del gas por el Plan Gas, el programa oficial para incentivar la producción.

Esto llevaría a Guzmán a buscar $ 37.000 millones que hoy no están en el Presupuesto.

Si, en cambio, se impone el plan del ministro, Bernal ya avisó que deberá convocar a una tercera audiencia pública, que demoraría aún más el proceso.

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