

Argentina retrocedió ocho posiciones en el Índice Global de Brecha de Género, el informe anual que el Foro Económico Mundial elabora para medir las diferencias entre hombres y mujeres en 145 países.
El índice analiza cuatro dimensiones: participación económica, nivel educativo, salud y empoderamiento político. Argentina sostiene la paridad en educación y roza la paridad en salud, pero la brecha se amplía en el mercado laboral y en los espacios de poder, según reveló el reporte.
Participación y Oportunidades Económicas: el mayor desafío
La dimensión económica concentra la brecha más profunda del país: Argentina ocupa el puesto 107 con un puntaje de 0,660. La participación en la fuerza laboral llega al 53% entre las mujeres, frente al 72% de los varones.
Los ingresos también marcan diferencia: las mujeres perciben 19.000 dólares frente a los 33.000 que ganan los varones, un 58% del total. En los cargos jerárquicos y de dirección, las mujeres apenas alcanzan el 32% de los puestos.

El desempleo también golpea más a las mujeres: alcanza el 8%, frente al 7% de los varones. El trabajo a tiempo parcial afecta al 55% de las mujeres, contra el 30% de los varones, una brecha que refleja la precariedad laboral femenina.
Hay un dato que rompe la tendencia: entre profesionales y trabajadores técnicos, las mujeres alcanzan la paridad e incluso superan levemente a los varones. Es la única variable económica donde el país logra equilibrio de género.
El puntaje de 0,660 ubica a la Argentina lejos de los países mejor posicionados de la región en esta dimensión, y confirma que la incorporación de mujeres al mercado formal sigue siendo la deuda más grande del país en materia de género.
Empoderamiento Político: retrocede la representación femenina
En política, Argentina retrocedió del puesto 27 al 30 y su puntaje cayó de 0,409 a 0,369. Las mujeres representan el 41% del Congreso frente al 59% de los varones, una diferencia que persiste pese a la Ley de Paridad.
La brecha se profundiza en el Gabinete nacional: solo el 22% de los cargos ministeriales están en manos de mujeres, frente al 78% de los varones. Sandra Pettovello y Alejandra Monteoliva son hoy las únicas ministras del gobierno.

Nivel Educativo: la Argentina lidera el ranking mundial
En educación, Argentina repite el primer puesto global con un puntaje perfecto de 1,000. Argentina repite el primer puesto global con un puntaje perfecto de 1,000, el mejor resultado de todas las dimensiones medidas.
El acceso igualitario no se traduce en las mismas elecciones de carrera: solo el 10% de las mujeres estudia carreras STEM, frente al 24% de los varones. La brecha se agranda en TIC, con apenas 0,9% de mujeres frente al 5% de varones.
La brecha también aparece en ingeniería, manufactura y construcción, donde la participación femenina es del 4% frente al 10% de los varones. Son carreras con alta demanda laboral y salarios superiores al promedio.
La paridad educativa argentina es completa desde 2025, un resultado que la posiciona en el podio mundial. Pero convive con una segregación de carreras que limita el ingreso femenino a sectores de alta demanda.

Salud y Supervivencia: la brecha más cercana a cerrarse
En salud, Argentina ocupa el puesto 43 con un puntaje de 0,974, uno de los mejores resultados del país en todo el índice. La esperanza de vida saludable llega a 66 años para las mujeres y 63 para los varones.
El indicador de salud también contempla la proporción de nacimientos por sexo, otro de los factores que el Foro Económico Mundial utiliza para calcular el subíndice a nivel global.
El desafío central
El informe deja un diagnóstico central: la paridad educativa no se traslada al mercado laboral ni a los espacios de decisión. Argentina forma mujeres en igualdad de condiciones, pero todavía no logra traducir ese avance en empleo, ingresos ni poder político equivalente.
El Índice Global de Brecha de Género permite comparar los avances y retrocesos de cada país año a año. Para Argentina, el desafío es claro: acelerar la creación de empleo y espacios de poder al mismo ritmo que garantiza el acceso a la educación.




















