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Cuando llegan las olas de frío intenso, surge una duda que se repite todos los inviernos: ¿es mejor ponerse varias capas de ropa liviana o elegir pocas prendas, pero mucho más abrigadas?

Aunque ambas opciones ayudan a conservar el calor corporal, no funcionan exactamente de la misma manera y cada una tiene ventajas según la situación.

La elección puede marcar la diferencia al momento de salir de casa, trabajar al aire libre o simplemente pasar varias horas en un ambiente con bajas temperaturas. Conocer cómo actúa cada sistema permite vestirse de forma más eficiente durante los días de frío polar.

Vestirse por capas: cómo funciona este sistema

El sistema de capas consiste en utilizar varias prendas finas, generalmente confeccionadas con materiales térmicos o técnicos, que se superponen para conservar mejor el calor.

Usar muchas capas de ropa o ponerse pocas prendas abrigadas: cuál es la mejor manera de vestirse para combatir el frío polar
Fuente: Archivo
Usar muchas capas de ropa o ponerse pocas prendas abrigadas: cuál es la mejor manera de vestirse para combatir el frío polar Fuente: ArchivoChatGPT - creada con IA

Su principal ventaja es que el aire queda atrapado entre cada capa, creando una barrera aislante que ayuda a mantener la temperatura corporal.

Generalmente este método se organiza en tres niveles:

  • Primera capa: ropa térmica o liviana que mantiene la piel seca y aleja la humedad del cuerpo.
  • Segunda capa: prendas de polar fino o tejidos que retienen el calor.
  • Tercera capa: una campera impermeable o cortaviento que protege del frío, el viento y la lluvia.

Este sistema también permite quitar o agregar prendas fácilmente cuando cambia la temperatura o el nivel de actividad física.

Pocas prendas, pero más gruesas: cuándo conviene

La otra alternativa consiste en utilizar menos ropa, pero con mayor capacidad de abrigo.

Aquí predominan prendas como:

  • Camperas acolchadas.
  • Abrigos de lana.
  • Buzos de polar grueso.
  • Tapados de paño.
  • Camperas de pluma o similares.

Estas prendas ofrecen una excelente protección contra el frío porque concentran una gran cantidad de material aislante en una sola pieza, evitando la pérdida de calor.

Usar muchas capas de ropa o ponerse pocas prendas abrigadas: cuál es la mejor manera de vestirse para combatir el frío polar
Fuente: Archivo
Usar muchas capas de ropa o ponerse pocas prendas abrigadas: cuál es la mejor manera de vestirse para combatir el frío polar Fuente: Archivo

Además, suelen resultar más prácticas para quienes realizan trayectos cortos entre interiores calefaccionados y el exterior, ya que permiten abrigarse rápidamente sin necesidad de usar varias capas.

¿Qué diferencias hay entre ambos sistemas?

Aunque el objetivo es el mismo, existen diferencias importantes.

Vestirse por capas ofrece:

  • Mayor capacidad para regular la temperatura.
  • Más comodidad cuando se alterna entre interiores y exteriores.
  • Mejor rendimiento durante actividades físicas.
  • Mayor facilidad para adaptarse a cambios climáticos.

Usar pocas prendas gruesas brinda:

  • Una sensación inmediata de calor.
  • Menor cantidad de ropa para colocarse.
  • Más comodidad para quienes permanecen quietos o realizan actividades de baja intensidad.
  • Excelente protección frente al viento y las bajas temperaturas.

¿Cuál es la mejor forma de vestirse para combatir el frío polar?

Los especialistas coinciden en que tanto el sistema de capas como las prendas gruesas pueden ser muy efectivos para protegerse del frío, siempre que se utilicen correctamente.

La mejor opción dependerá principalmente de dos factores:

  • La actividad que vaya a realizar la persona. Quienes caminan mucho, practican deportes o trabajan al aire libre suelen beneficiarse más del sistema de capas, ya que permite regular el calor corporal con mayor facilidad. En cambio, quienes permanecen varias horas quietos pueden sentirse más cómodos con prendas gruesas y de mayor aislamiento.
  • La comodidad personal. Algunas personas prefieren la libertad de movimiento que ofrecen varias prendas livianas, mientras que otras se sienten mejor con un único abrigo pesado que conserve el calor durante toda la jornada.

En definitiva, no hay un método universalmente superior ya que lo importante es elegir la combinación que mejor se adapte al clima, al tiempo de exposición al frío y a las necesidades de cada persona, para mantenerse abrigado sin perder comodidad durante los días de temperaturas polares.