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Terminó junio y fue un mes que estuvo marcado por la suba del dólar, marcando un salto de alrededor del 5 %, por encima de la inflación. Tras varios meses de estabilidad cambiaria, el movimiento de la moneda despertó interrogantes. ¿Hay atraso cambiario? ¿Fue el resultado de factores estacionales? ¿Qué se puede esperar para los próximos meses?

El economista Fernando Marull analizó el comportamiento del billete. “La expectativa era que en el segundo semestre la oferta iba a amesetar un poco el dólar y la demanda se iba a despertar. En junio esto se adelantó”, sostuvo. “El agro estuvo bien. Creo yo que hubo menos oferta de petroleras y mineras, porque bajó un 30 % el precio del petróleo”, analizó.

Por qué subió el dólar en junio, según Marull

En diálogo con Martín Polo en el podcast En Clave Macro, el diagnóstico del especialista hace énfasis en el cambio de tendencia de un junio complejo, donde la combinación de factores globales y la presión de la demanda privada encendieron las alertas oficiales.

“Lo que pasó en junio fue que se achicó un poco la oferta por menos petroleros y mineros; por el lado de la demanda, tuviste a la FED que hizo que se devaluaran un poquito las monedas y se despertara el dólar. Creo yo que hubo cierre de carry; posiblemente eso algo levantó de importadores. El BCRA igualmente compró u$s 1300 millones, pero es la mitad de mayo”, explicó.

¿Cómo seguirá el dólar en el segundo semestre?

Para el economista Fernando Marull, el reciente salto de las cotizaciones paralelas combina factores internacionales con una dinámica de flujos locales que comenzará a dominar la segunda mitad del año. “El gatillo, lo que encendió un poquito al dólar, me parece que vino por algo internacional, pero la expectativa es que el dólar se va a empezar a mover más en el segundo semestre”, afirmó.

En ese sentido, Marull identificó dos motores que recalentarán la demanda de divisas: la normalización del comercio exterior y el desarme de posiciones en pesos. “La demanda se va a ir despertando; los importadores que hace siete meses no pagan una importación o están en niveles muy bajos van a ir levantando. Además, el que ganó plata haciendo carry trade me parece que, con esta suba del dólar, ya vio resentida su rentabilidad. El inversor calcula: ‘Estaba 30 % arriba en dólares, ahora estoy en 25 %, mejor empiezo a cerrar la posición’“, graficó el analista.

A este cambio en el flujo de fondos se le sumará, según su visión, la irrupción de la incertidumbre política de mediano plazo.

“Las expectativas sobre el escenario electoral se van a ir adelantando, lo que generará un mercado más activo y no tan planchado como estuvo hasta mayo”.

Fernando Marull, economista.

Tasas vs. dólar: la estrategia de liquidez del Gobierno

El segundo gran frente de análisis es la interacción entre el mercado cambiario y las tasas de interés, en un contexto donde el Palacio de Hacienda busca calibrar los pesos excedentes. “Si el dólar se empieza a mover, eso va a hacer mover las tasas de interés. Si tenés Lecaps y te querés pasar a dólares, lo primero que hacés es venderlas; el precio baja y la tasa empieza a subir”, explicó Marull.

Fernando Marull identificó dos motores que recalentarán la demanda de divisas. Foto: El Cronista.
Fernando Marull identificó dos motores que recalentarán la demanda de divisas. Foto: El Cronista.

En este escenario, la lectura del mercado pasa por descifrar las señales que envían el Banco Central y el Tesoro a través de sus licitaciones de deuda. “La semana pasada vencían $16 billones. En la licitación colocaron $13 billones, es decir, liberaron unos $3 billones de pesos al mercado, lo cual es un montón”, precisó el economista.

Para Marull, esta estrategia oficial encierra un mensaje implícito sobre el rumbo financiero: “Fue una señal de que el Tesoro no quiere que suban tanto las tasas de interés. Muestra que, de alguna manera, el Gobierno está cómodo con un dólar moviéndose naturalmente”, concluyó.