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Una conocida marca de galletitas argentinas cerró su fábrica de manera inesperada tras casi tres décadas de producción. La sede representaba el núcleo operativo de la empresa y simbolizaba el crecimiento a nivel federal en los años recientes.

Tras más de 20 años en las góndolas, la emblemática fábrica de galletitas declaró el cierre definitivo de su planta principal, lo que significó el fin de una era de una firma que supo competir mano a mano con los gigantes multinacionales del sector.

Qué fábrica de galletitas anunció su cierre

La caída del consumo interno y la crisis económica fueron determinantes para el cierre de la fábrica de galletitas Tía Maruca. dentro de los principales motivos se encuentran el aumento del costo de los insumos básicos, como la harina y el azúcar.

Por otro lado, la dificultad para acceder a créditos blandos y las altas tasas impositivas imposibilitaron la modernización tecnológica, crucial para la competitividad. La competencia de segundas marcas más económicas también afectó la participación de Tía Maruca en el mercado de galletitas dulces.

El histórico emprendimiento familiar cerró tras casi 30 años.
El histórico emprendimiento familiar cerró tras casi 30 años.

En última instancia, la acumulación de pasivos financieros durante los últimos dos años hizo que la continuidad operativa fuera totalmente insostenible hoy.

Para firmas como Tía Maruca, el problema no fue únicamente la falta de ventas, sino también la estructura de costos. La utilización de la capacidad instalada en la industria cayó al 52% a inicios de 2026.

Qué pasó con los trabajadores de la fábrica

El cierre de la planta dejó a decenas de trabajadores sin empleo. Los operarios recibieron notificaciones a través de telegramas que confirmaban el fin de la relación laboral de forma inmediata. La situación desencadenó movilizaciones en las puertas de las fábricas.