

El reconocido fanático Juan José Gómez, conocido como “Jota Jota”, fuertemente identificado con Rosario Central sacudió el ambiente futbolístico al cruzarse a la tribuna del clásico rival, Newell’s Old Boys. Este drástico cambio generó una enorme polémica en el submundo de las hinchadas y terminó de la peor manera, cuando fue acribillado a balazos en la ciudad santafesina.
Durante varios años, Gómez integró la facción “Los Guerreros”, la barra brava oficial del club “Canalla”. En el estadio Gigante de Arroyito construyó su perfil dentro de la hinchada hasta consolidarse como un integrante cercano al entorno del histórico líder Andrés “Pillín” Bracamonte.
El quiebre en su recorrido como hincha y sus antecedentes
Sin embargo, la estructura interna colapsó tras el asesinato de Bracamonte en noviembre de 2024. Tras alejarse de la barra de Central, a mediados de 2025 “Jota Jota” reapareció sorpresivamente en la popular de Newell’s, desatando tensiones e incertidumbre en el mapa barrabrava rosarino.
Su vida también estuvo salpicada por expedientes judiciales. En mayo de 2025, el joven quedó involucrado en una causa por un ataque a tiros contra la vivienda de Norma Acosta, hecho que la investigación catalogó como una maniobra de la propia dueña para incriminar a efectivos policiales.
Imputado en esa causa, Gómez se entregó en la sede de Asuntos Internos de la Policía en septiembre de 2025. Permaneció detenido con prisión preventiva hasta que recuperó la libertad en julio pasado, apenas unas semanas antes de ser ejecutado.

¿Cómo fue la muerte del ex barra de Rosario Central?
El homicidio ocurrió este miércoles por la noche en la zona sur de Rosario. Desconocidos lo emboscaron en la puerta de un complejo de departamentos en la calle Garibaldi al 2400 y le dispararon a quemarropa.
Gómez cayó gravemente herido y fue trasladado de urgencia al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde los médicos confirmaron que ingresó sin vida. En el lugar del ataque, los peritos recolectaron múltiples evidencias balísticas.
La Fiscalía de Homicidios Dolosos encabeza la investigación para identificar a los agresores y establecer el móvil del crimen. El caso reabre el debate sobre la violencia urbana y las sangrientas disputas territoriales asociadas al fútbol.















