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Wall Street tuvo el peor primer semestre desde 1970 y le puso un freno a una clásica inversión

Los mercados cerraron el primer semestre del año con una caída del 20%, siendo su peor performance desde 1970 para los primeros seis meses del año. Caen los bonos y las acciones, por lo que la clásica estrategia 60/40 dejó de ser efectiva.

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Wall Street atraviesa uno de los peores años de su historia. Las acciones se desploman y también lo hacen los bonos. Las pérdidas son generalizadas, y el mercado no encuentra refugio.

Los portafolios tradicionales dejan de tener efectividad en contextos de alta inflación y de suba de tasas de la Reserva Federal (Fed). Pese al ajuste en las valuaciones, el mercado sigue prefiriendo mantener posiciones conservadoras y de cautela.

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La Reserva Federal ha mostrado el tono más "hawkish" (contractivo) desde la era de Paul Volcker, quien presidió la Fed entre 1979 y 1987, y eso inquieta a los mercados.

La suba de tasas que llevó adelante la Fed, junto con el retiro de estímulos, desató una mayor volatilidad en Wall Street con fuertes caídas tanto en bonos como en las acciones. 

Desde que comenzó el año, el Nasdaq pierde 30%, el S&P500 retrocede 20% y el Dow Jones baja 17%. Así, tanto el Nasdaq como el S&P500 se encuentran operando en zona de mercado bajista, o "bear market" ya que se ubica un 20% debajo de sus máximos históricos.

Los mercados cerraron el primer semestre del año con una caída del 20%, su peor performance desde 1970 para los primeros seis meses del año. En aquel año, el S&P500 había caído 21%. 

Lo mismo ocurre con los bonos, los cuales están enfrentando su peor año en la historia. Según Bank of América, el índice de bonos globales enfrenta una baja cercana al 30% en lo que va del año y es su peor año desde 1865.

Debido a que el mercado comenzó a especular con nueva subas de tasas de la Fed, los bonos se anticiparon y comenzaron a caer, con un fuerte desplazamiento alcista en el mercado de bonos del Tesoro americano.

Esta volatilidad en el mercado de deuda del Tesoro americano arrastró a todo el resto de los bonos.

La deuda emergente es la que más cae, con una pérdida de entre 18% y 19%, seguida por los bonos de grado de inversión que caen 16% este año. 

La deuda emergente en moneda local pierde 11,9% y los bonos de alto rendimiento norteamericanos retroceden 11% en lo que va de 2022.

La deuda contra la inflación en Estados Unidos también cae este año, con una baja del 6% y los bonos de corta duración caen entre 1% y 7% este año.

De esta manera se observa que cae todo, tanto bonos como acciones.

Así, tomando el típico portafolio balanceado de bonos acciones, en los que se invierte 60% en acciones y 40% en bonos, dicha cartera evidencia hasta la fecha la peor performance desde 1922 y el segundo peor retorno en su historia.

La inflación distorciona las inversiones

La alta inflación genera que la correlación negativa que suele existir entre los bonos y las acciones se rompa. Al haber inflación, el mercado ve que la Fed deberá actuar más agresivamente, generando un cambio de expectativas en la curva de bonos, provocando una caída en dicho mercado y arrastrando consigo a las acciones.

Nicolás Max, director de Asset Management de Criteria, advirtió que estamos ante una de las peores caídas en la historia en la renta fija, en términos de profundidad.

"Debido a que los bonos del Tesoro americano es desde donde se pricean el resto de los activos de renta fija y desde donde se toma la tasa base para descontar los flujos futuros de fondos de las ganancias corporativas, al subir la tasa debido al selloff en bonos, eso provocó que caiga todo el mercado", dijo.

En relación al portafolio balanceado (60/40), Max explicó que desde el lado de la estrategia, se han corrido de la idea de proponer ese método de inversión ya que esa estrategia típica de 60-40 no funciona en escenarios de alta inflación.

"Hoy pasamos de tener una cartera con un predominio en activos tradicionales, como acciones y bonos hacia activos que tengan cobertura inflacionaria. En un contexto de alta inflación, acciones y bonos se correlacionan en forma positiva y la cartera deja de ser balanceada", dijo.

Valuaciones más atractivas

Este ajuste llevó a las valuaciones de las acciones a su promedio de largo plazo

El Price Earnings Forward (P/E), uno de los ratios de valuación más seguidos por Wall Street, que se basa en las predicciones de los ingresos futuros de una compañía, se ubica en niveles de 17 veces ganancias, siendo este su promedio de 10 años.

Si bien la fuerte baja en las acciones llevó a las valuaciones a niveles atractivos, aun los inversores muestran cautela ante lo que pueda ocurrir en el mercado.

Al respecto, Maximiliano Bagilet, analista de mercados y asesor financiero de TSA Bursátil del Grupo Transatlántica, explicó: "Si bien estamos en valuaciones pre pandemia, nosotros seguimos siendo cautos especialmente en el sector tecnológico. De momento lo vemos desde afuera sin exposición a la alta volatilidad de Nasdaq. Nuestro piso para tecnológicas está cerca, todavía creemos que deberíamos ver entre un 10% al 12% de baja antes de volver a comprar".

Finalmente, desde Balanz recomiendan cautela para las acciones tecnológicas en especial, dado el escenario de volatilidad,

"Todavía creemos que el balance de riesgo sigue siendo más negativo para las acciones de crecimiento y creemos que por el momento seguir sobre ponderando acciones de valor y de aquellas empresas que tengan una hoja de balance sana luce como una estrategia apropiada dentro de la renta variable, particularmente en EE.UU.", dijeron.

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