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El crecimiento de Vaca Muerta volvió a colocar a las petroleras argentinas en el radar de Wall Street. Dos informes de UBS y Bank of America (BofA) analizaron el potencial del sector y dejaron una conclusión conjunta: Vista Energy aparece como la acción favorita de los grandes bancos, mientras que YPF ostenta un margen de suba mucho más limitado.
La coincidencia, sin embargo, termina en la recomendación.
Aunque los dos bancos recomiendan a sus clientes comprar Vista, existe una diferencia considerable sobre cuánto puede subir. UBS fijó un precio objetivo de u$s 80 por ADR, mientras que BofA elevó su estimación hasta u$s 107.
Tomando los precios de referencia de cada informe, UBS calcula un recorrido de aproximadamente 8,5% para Vista, desde u$s 73,73. BofA, en cambio, parte de una cotización de u$s 75,86 y proyecta un potencial cercano al 41%.

Vista, la petrolera preferida
La señal que reforzó la visión favorable de ambos bancos fue la actualización de las reservas de Bandurria Sur y Bajo del Toro, dos activos adquiridos recientemente a Equinor.
Vista estimó que las reservas probadas correspondientes a sus participaciones en estos bloques alcanzan los 66,8 millones de barriles equivalentes de petróleo. La cifra supera los 54 millones informados en febrero, cuando se anunció la transacción, y supone una mejora del 23,7%.

Con la incorporación de los nuevos activos, las reservas probadas totales de Vista llegan a 654,9 millones de barriles equivalentes, frente a los 588,1 millones que poseía sin la operación. Esto implica que la adquisición elevó aproximadamente 11,4% las reservas 1P de la compañía.
UBS destaca que Bandurria Sur concentra 51,8 millones de barriles equivalentes, de los cuales 37,9 millones corresponden a reservas desarrolladas y 13,9 millones todavía no fueron desarrollados.
Bajo del Toro aporta otros 15 millones de barriles equivalentes. Pero, a diferencia de Bandurria Sur, su potencial está mayormente pendiente de ejecución: apenas 2,7 millones corresponden a reservas desarrolladas y 12,3 millones permanecen sin desarrollar.

En total, los dos activos reúnen 40,7 millones de barriles equivalentes de reservas desarrolladas y 26,1 millones no desarrolladas. Para UBS, esta composición confirma que Vista conserva una plataforma importante para seguir expandiendo su producción.
El banco define a la compañía como una historia atractiva de crecimiento y expresa una elevada confianza en su capacidad de ejecución, tanto mediante su plan orgánico como a través de nuevas adquisiciones.
Por qué BofA ve una suba del 41%
Bank of America comparte la lectura positiva, pero sostiene una visión mucho más agresiva sobre la valuación.
El banco advierte que las reservas 1P no representan por completo el potencial de una compañía de shale como Vista. Las reglas de la SEC solamente permiten registrar como reservas probadas no desarrolladas aquellas que la empresa planea explotar dentro de los próximos cinco años.
Esto significa que una parte significativa del inventario futuro de Vista todavía no puede incorporarse formalmente a sus reservas probadas. La compañía cuenta con aproximadamente 1.500 pozos listos para perforar y BofA calcula que desarrollará entre 100 y 110 por año.
A medida que avance ese programa, el banco espera que las reservas probadas continúen creciendo. También proyecta que la producción de Vista alcanzará un máximo cercano a los 255.000 barriles equivalentes diarios en 2031.
La metodología de valuación ayuda a explicar la diferencia con UBS. BofA utiliza un flujo de fondos descontado a 35 años, que le permite capturar una mayor porción del valor del inventario futuro.
Su cálculo contempla un precio del Brent de u$s 82 por barril para 2026 y de u$s 70 desde 2027. A partir de 2028, ese valor se ajusta por la inflación estadounidense. Además, utiliza una tasa de descuento del 11%.
UBS, en cambio, construye su precio objetivo mediante un múltiplo EV/EBITDA. Este enfoque está más vinculado con los resultados operativos previstos y con la valuación relativa frente a otras compañías del sector. El informe no detalla qué múltiplo ni qué estimación de EBITDA utiliza para alcanzar el target de u$s 80.

El RIGI, otro catalizador para la acción de Vista
Los dos bancos también coinciden en que Bajo del Toro podría convertirse en un catalizador adicional si ingresa al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
BofA estima que los beneficios del régimen podrían elevar la tasa interna de retorno de los pozos del bloque entre 800 y 1.200 puntos básicos, es decir, entre 8 y 12 puntos porcentuales, dependiendo de su productividad.
Esa mejora podría acelerar los planes de perforación y permitir que Vista transforme una mayor parte de sus recursos en producción y flujo de caja.
UBS aporta, sin embargo, una precisión importante: como YPF es la operadora de Bajo del Toro, cualquier solicitud de incorporación al RIGI tendría que ser presentada por la petrolera estatal. Vista ya manifestó su expectativa de que el bloque termine siendo incluido, pero la decisión no depende exclusivamente de la compañía.
BofA también espera que Vista pueda absorber rápidamente la adquisición gracias al aumento de la producción y a un precio del petróleo superior al previsto.
Esto debería ubicarla en una posición de apalancamiento más cómoda en el corto y mediano plazo y permitir que vuelva a discutir su estrategia de asignación de capital.
¿Y qué pasa con YPF?
Aunque YPF tiene un papel central en el desarrollo de Bajo del Toro, UBS mantiene una posición más cautelosa sobre sus acciones.
El banco asigna a la petrolera un precio objetivo de u$s 55 por ADR, frente a un precio de referencia de u$s 52,62. Esto representa un potencial de suba de apenas 4,5%, por lo que sostiene su recomendación Neutral.
La diferencia con Vista resulta marcada. Mientras UBS reconoce en Vista una historia atractiva de crecimiento y capacidad de ejecución, en YPF identifica riesgos relacionados con los precios internacionales del petróleo, los valores domésticos de los combustibles, la devaluación, la inflación, los elevados costos y la reducida vida útil de sus reservas.
También menciona la incertidumbre regulatoria y los riesgos propios de la exploración. Estos factores explican por qué el potencial operativo de Vaca Muerta todavía no se traduce, según UBS, en una recomendación de compra para YPF.
Vista tampoco está libre de riesgos. UBS advierte sobre la volatilidad política y económica argentina, el tipo de cambio, las necesidades de inversión, la generación de caja y posibles cambios en la legislación energética o tributaria.
BofA suma entre los factores negativos una posible continuidad de los controles de capital, un deterioro macroeconómico y las dificultades para acceder a equipos y servicios petroleros. Ambos bancos coinciden, además, en que una caída del precio del crudo o resultados inferiores a los esperados en los nuevos pozos podrían afectar la valuación.

Por Santiago Escobar
Redactor
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