No fue una presentación más. “Histórico”, fue una palabra pronunciada más de una vez durante el evento. Niagara es la primera pick-up compacta en la historia de Renault. También, el producto inicial de futuReady, el plan estratégico global que la automotriz francesa anunció este año y que alumbrará 14 productos hasta 2030. La primera develación mundial que la francesa hace en el país. Y un modelo que se fabricará, exclusivamente, en la Argentina.

Por eso, el entusiasmo de su CEO local, Pablo Sibilla, quien participó e en el proyecto desde su gestación, hace seis años. El ejecutivo, ahora, pisa el acelerador para avanzar hacia la siguiente etapa: la producción de una versión híbrida, a lanzarse en no más de un año. Elevará el desembolso, de u$s 350 millones cuando se anunció, a más de 400 millones de euros (por encima de los u$s 465 millones al tipo de cambio actual).

No tendrá una motorización mild hybrid, sino que será una de las mejores soluciones tecnológicas que tenemos en Renault”, anticipó Sibilla en diálogo con periodistas, luego de la presentación del modelo.

Rafael Garbosa, líder global de Pickups y manager general de Producto de Vehículos Comerciales Livianos del grupo Renault para América latina, aseguró que la Niagara híbrida deberá lanzarse “entre seis meses y un año”, después del inicio de comercialización de la versión convencional.

Aunque podía realizarse bajo la figura de nuevas tecnologías para la industria automotriz, Renault decidió no aplicar al RIGI, el régimen de incentivo a grandes inversiones que impulsó el gobierno de Javier Milei.

Si bien trabajamos mucho para que el programa incluyera a la industria automotriz, no es tan útil para una empresa ya funcionando. Exige la creación de una sociedad vehículo de proyecto único (VPU) y, para una empresa como la nuestra, la duplicación de costos que eso significa equipara los beneficios que tendríamos”, explicó Sibilla, en diálogo con El Cronista.

El proyecto empezó a tomar forma ni bien el ejecutivo asumió la butaca de piloto de la filial, en 2020. Renault confirmó la inversión en Niagara en septiembre de 2024. La pick-up, cuyo nombre -el mismo de su versión conceptual- se confirmó hace cinco meses, es una bisagra para la reconversión de la fábrica de Santa Isabel, Córdoba, en hub productor de vehículos comerciales.

Eso significó discontinuar e diciembre los modelos Logan, Sandero y Stepway, para concentrar la planta en Niagara y el utilitario Kangoo. También se dejó de producir la pick-up mediana Alaskan porque era un proyecto conjunto en el que “el dueño de la tecnología”, como lo definió Sibilla, era Nissan. La automotriz japonesa, que atraviesa una crisis financiera global, activó una reestructuración que implicó el fin de su presencia industrial en la Argentina y, también, la venta a un representante de su operación comercial en el país.

Aunque habrá acciones promocionales previas -por ejemplo, mostrarla en el Coloquio de IDEA-, Niagara se lanzará en noviembre. En enero, se iniciarán sus exportaciones a Brasil. Su producción será de entre 40.000 y 60.000 unidades el año próximo, de las cuales la mitad será para enviar a todos los mercados de América latina, de México hacia el Sur. Brasil, no obstante, será el principal.

Si existe la oportunidad de ir más allá de la región, la aprovecharemos”, apuntó Sibilla. En ese sentido, la mira está puesta en África. El punto del mapa descartado es Europa. “No habría mercado para un vehículo como este”, aseguró Jean Ptacek, vicepresidente global de Vehículos Comerciales Ligeros (LCV) de la automotriz parisina.

Niagara se ofrecerá con caja manual y automática, y en versiones 4x2 y 4x4. Para la Argentina, tendrá motor a nafta -1.3 turbo, de 156 caballos- y, para Brasil, habrá uno flex (apto para etanol, de hasta 160 CV de potencia). Su capacidad de carga será de 938 litros, o 654 kilos. La de remolque, de 710 kilogramos. Los precios se informarán con el lanzamiento comercial. Un detalle: no tendrá en su parrilla el rombo que identifica a la marca, sino la inscripción “Renault” pixelada, el emblema de la nueva era de la automotriz francesa.

Sin embargo, los atributos con los que Renault busca diferenciar a su nueva vedette son diseño, confort y, sobre todo, tecnología. Es, de hecho, el primer producto de la francesa en el mundo que estará equipada con Gemini, la inteligencia artificial de Google en su sistema operativo.

Es una C-pick-up, un vehículo que ofrece el mismo confort de un vehículo del segmento C y toda la utilidad de una pick-up”, lo definió Sibilla, en la presentación. En consecuencia, hacia allí enfoca su estrategia comercial. “No vamos a buscar sólo a los clientes del segmento de pick-ups. También, al C-SUV”, afirmó.

Por lo pronto, la competencia directa, explicaron en el rombo, son las pick-ups de entre 4 y 5 metros de largo. Niagara tiene 4,94 (4,91 en la versión 4x2). El año pasado, corrieron en esa pista Chevrolet Montana (5049 patentamientos, según Acara, la cámara de los concesionarios), Ford Maverick (4311) y la líder de la categoría: Fiat Toro (7754). Ninguna se produce en la Argentina. El año próximo, esa pelea tendrá otro competidor: Tukan, modelo que Volkswagen hará en Brasil.

Las 40.000 unidades que se producirán en 2027 será a régimen de “velocidad crucero”, aclaró Sibilla. Un año atrás, la previsión era de 70.000. La actualización, explicó el CEO, se debió a los cambios en las condiciones del mercado.Esperábamos 650.000 ventas para la Argentina. Este año, serán 500.000 y, en 2025, no superará las 520.000. Arrancaremos a un turno full y, si hay más demanda, subiremos la producción. Prefiero empezar con la gente que tenemos y no subir un turno, o tomar más personal, y después tener que bajar y recortar porque cayeron los volúmenes”, argumentó.

Actualmente, Santa Isabel tiene 1200 personas. Entre Niagara y Kangoo, Renault proyecta un volumen de producción de 50.000 unidades para 2027. Con la actual configuración de modelos, Santa Isabel tiene capacidad para 125.000 anuales, a tres turnos.

La consolidación de la fábrica cordobesa como polo productor de vehículos comerciales le da sustentabilidad a la planta, remarcó Sibilla. Además, le brinda opciones de seguir sumando productos.

Estamos todo el tiempo analizando alternativas. Lo que está claro es que cualquier modelo que la fábrica quiera producir en la Argentina será un vehículo utilitario. No queremos desviarnos de eso. No queremos retroceder y volver a ser una fábrica generalista. Costó mucho trabajo convencer a mucha gente de que tenemos que ser complementarios con Brasil”, aseguró.