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En su más reciente análisis sobre la macroeconomía local, el economista Fausto Spotorno se refirió al plan del Gobierno para el dólar, las reservas, la inflación y la actividad.

En primer lugar, mencionó a la acumulación de divisas como uno de los desafíos críticos de la gestión actual. Según su visión, para que el Banco Central (BCRA) pueda comprar reservas, es indispensable que la gente decida quedarse en pesos y no refugiarse en el dólar.

No hay atajo. Si quiero que el BCRA compre dólares y venda pesos, la gente me tiene que estar vendiendo los dólares y quedarse en pesos. Ahora, si la gente se quiere ir al dólar, no hay forma de que el Banco Central compre reservas“, señaló.

En relación a esto, Spotorno mencionó a la tasa de interés como una variable clave para que la autoridad monetaria pueda seguir comprar divisas y contener las presiones sobre el tipo de cambio que se trasladarían a los precios.

Con esto en vista, planteó: “Hoy tenés en la economía la necesidad de comprar reservas y de que la gente se quede en pesos. Y eso lo lográs subiendo la tasa. O sea, tu mejor herramienta es la tasa“.

Inflación o actividad: la encrucijada del Gobierno con la tasa de interés

No obstante, el economista no ignora los efectos colaterales de esta política y reconoce que mantener tasas de interés elevadas tiene un impacto directo en el consumo masivo y en sectores como la industria y la construcción.

Por ende, Spotorno señala que reducir la tasa prematuramente no garantiza una recuperación real. Para el economista, “no hay tasa que resuelva el problema” de la actividad si primero no se recupera la estabilidad de precios.

Bajo este esquema, el economista plantea que el Gobierno debe elegir entre “dos decisiones malas” y optar por la que considera “menos peor”. La mirada del Ejecutivo, a su entender, prioriza mantener la tasa alta para “domar la inflación” a intentar un crecimiento artificial.

“Es mucho más peligroso que se me escape la inflación a lo que pueda ser del lado de la actividad económica. Bajar o mantener la tasa no me cambia nada. Y la única victoria real que puedo tener es que baje la inflación. Por lo menos tiene efectos potencialmente positivos, mientras que en la otra no tengo ningún efecto positivo”, desarrolló.

Finalmente, Spotorno compartió proyecciones sobre la evolución de precios para el corto y mediano plazo. Estimó que, para considerar exitoso el plan actual, la inflación debería converger a un 20% anual para 2026. Para lograr esto, indicó que el índice mensual debería perforar el piso del 2.5% de manera sostenida durante el segundo semestre de este año y buscar acercarse gradualmente al 2%.