

El presidente Javier Milei encabeza esta tarde su segunda cadena nacional del año para presentar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA). El mensaje se grabará en el Salón Blanco de la Casa Rosada y se emitirá a las 20 horas.
Tal como había adelantado El Cronista, el Presidente grabará alrededor de las 16 el mensaje en la Casa Rosada, en el Salón Blanco, como lo hace habitualmente. También se confirmó, según había anticipado este medio, que lo acompañará el equipo económico que trabajó en la redacción de la iniciativa: el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del BCRA, Santiago Bausili, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
La decisión de no convocar a todo el Gabinete, a diferencia de otras oportunidades, responde a que el Gobierno busca concentrar la atención en los funcionarios directamente involucrados en la iniciativa y dar una señal de perfil técnico antes que político.
En Balcarce 50 estiman que la alocución durará poco menos de media hora, en línea con la intención de mantener un tono formal y despojado de la habitual carga de consignas políticas. De la realización audiovisual se ocupará, como en cada cadena nacional, el cineasta libertario Santiago Oría.
El eje central del discurso es la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, la norma que rige el funcionamiento de la autoridad monetaria desde la última modificación de fondo, impulsada en 2012 bajo la gestión de Mercedes Marcó del Pont. El proyecto que impulsa el oficialismo apunta a revertir varios de esos cambios.

Entre los ejes centrales figura la consagración de un mandato único para el Banco Central, centrado en la preservación del valor de la moneda. También prevé la prohibición explícita del financiamiento del Tesoro por parte de la entidad, la eliminación de las Letras Intransferibles y un límite más estricto para la distribución de utilidades hacia el Estado.
La iniciativa contempla, además, cambios en el régimen de designación y remoción de las autoridades del organismo. Según anticipó el propio Milei, la remoción de directivos requeriría el voto de dos tercios de ambas cámaras del Congreso, un umbral más alto que el actual, con el objetivo declarado de blindar la independencia de la entidad frente a presiones políticas.
El Gobierno prevé enviar el proyecto al Congreso la semana que viene, con la intención de que llegue a un debate en el recinto de la Cámara de Diputados hacia fines de agosto. El envío coincide con el término del receso parlamentario de invierno y puntualmente se espera que se remita el texto formalmente el martes, donde entonces se girará a comisiones.

Las comisiones que se involucrarán en el debate todavía no están confirmadas, pero es altamente probable que requiera de un plenario. El antecedente más cercano es la última reforma de fondo de la Carta Orgánica, en 2012, que se debatió en un plenario conjunto de las comisiones de Finanzas, Presupuesto y Hacienda, y Legislación General.
Dichos cuerpos legislativos son comandados por diputados de La Libertad Avanza, por lo que esto facilitará el esquema de coordinación. No obstante, cuantas más comisiones se involucren, más exigente es el número para el dictamen -necesitan reunir la mayoría de cada una de las tres-. En estos casos, las comisiones son presididas por Bertie” Benegas Lynch (Presupuesto), Santiago Pauli (Finanzas), y Santiago Santurio (Legislación General).
La cadena nacional de hoy se suma a otras señales que el oficialismo viene dando sobre sus prioridades legislativas para el segundo semestre. Entre los proyectos que el Gobierno prepara en paralelo figuran una reforma al mercado de capitales, una segunda etapa del esquema de “Inocencia Fiscal” y la insistencia con una regla fiscal que ya había propuesto sin éxito bajo otro nombre.
También avanza, aunque en un cronograma posterior, la iniciativa que apunta a un mecanismo de cierre automático del Estado ante la falta de Presupuesto, inspirado en el “shutdown” de Estados Unidos, que despertó críticas de la oposición y dudas de constitucionalistas.














