

La expresidenta del Banco Central Mercedes Marcó del Pont rechazó las duras críticas que le dirigió ayer el presidente Javier Milei, quien la acusó de robar, junto con Cristina Kirchner, u$s 10.000 millones de la entidad y de instrumentar en 2012 la reforma de la Carta Orgánica para esquivar las consecuencias legales.
“Uno espera siempre el estilo que destila odio y descalificación. La verdad que es inasible el discurso de ayer del presidente por cifras estrafalarias que nadie entiende, con injurias, con falsedades... con enormes inconsistencias”, dijo en una entrevista con "A las 7 AM" por Radio del Plata.
Explicó Marcó del Pont que, después del desendeudamiento decidido por el gobierno de Néstor Kirchner con el FMI por unos u$s 9000 millones, se inició otro proceso de administración de las deudas.
“Se pierden facultades del Banco Central para intervenir en temas tan sensibles como es el costo que te cobran en la tarjeta de crédito o lo que te pagan por un plazo fijo o, eventualmente, hacia dónde va el crédito”
“Argentina tenía superávit externo, tenía muy buenas reservas internacionales, y la opción estratégica fue: ¿nos seguimos endeudando con el mercado financiero a tasas más altas internacionales o optamos por usar las reservas internacionales, darle una letra al BCRA que devengaba y que pagaba una tasa de interés muy inferior“, explicó.
Esas letras intransferibles son hoy un instrumento que la reforma que propondrá el Ejecutivo eliminarán como posibilidad de acuerdo con lo que anunció Javier Milei dado que significa también una “estafa” y la creación de un impuesto sin intervención legislativa.

“El Banco Central es parte del Estado Nacional. Este presidente habla como si fuera una cosa aparte. El Banco Central es parte del Estado Nacional, como es el Tesoro, obviamente. Y lo que ocurrió fue que el Estado Nacional en su conjunto se desendeudó”, defendió la exfuncionaria.
“¿Con quién se desendeudó? Con los acreedores internacionales y se endeudó con el Banco Central. Hubo crecimiento de la deuda lo que se llama ‘intrasector público’, que es algo virtuoso si las condiciones lo permiten. ¿Por qué? Porque no solamente pagás menos tasa de interés, sino porque te independizás de la psicopateada, de los costos y de los condicionantes que siempre ponen los mercados financieros o el mismo FMI", argumentó.
Desendeudamiento
Rechazó por otra parte las acusaciones sobre la expresidenta Cristina Kirchner y ella misma de haberles robado a los argentinos u$s 15.000 millones con los fondos del Bicentenario.
“¿Con quién se desendeudó? Con los acreedores internacionales y se endeudó con el Banco Central. Hubo crecimiento de la deuda lo que se llama ‘intrasector público’, que es algo virtuoso si las condiciones lo permiten. Pagás menos tasa de interés, te independizás de la psicopateada, de los costos y de los condicionantes que siempre ponen los mercados financieros"
“Es la forma de hablar de este presidente, le acaba de decir ladrón y presidiario al presidente Lula. Es la forma descalificatoria sin argumento, porque insisto, los argumentos que pone son absolutamente falaces”, dijo la economista, quien también fue titular de la AFIP durante la presidencia de Alberto Fernández.

Y agregó: “Lo que él dice que es “robar”, en realidad fue desendeudar al conjunto de los argentinos. Cuando se inicia el gobierno de (Mauricio) Macri, encuentra un país absolutamente desendeudado. Ellos lo ponen hasta en el mismo acuerdo que firman con el FMI, que teníamos una deuda en relación al producto bajísima, cosa que rápidamente aprovecharon para salir a endeudarse nuevamente“, indicó.
“El gobierno de Macri y este mismo gobierno al principio de su gestión utilizaron parte de este mecanismo de pago de reservas contra una letra intransferible que ahora quieren condicionar”, recordó.
“Lo que él (Milei) dice que es “robar”, en realidad fue desendeudar al conjunto de los argentinos. Macri y este mismo gobierno al principio de su gestión utilizaron parte de este mecanismo de pago de reservas contra una letra intransferible que ahora quieren condicionar”,
“Este presidente está enfermo de odio. ¿Qué se va a hacer con eso? No lo pensé. Lo escuché y quizá lo esperaba porque no es la primera vez que larga improperios a diestra y siniestra", dijo Marcó del Pont acerca de cómo la impactó el discurso del Presidente.
“Es grave lo que está planteando en esta reforma de la Carta Orgánica. Porque le está quitando enormes facultades al Banco Central para regular sobre cuestiones que son hoy muy importantes para el conjunto de los argentinos y las argentinas: de los consumidores que están endeudados, de las pequeñas y medianas empresas que no tienen crédito“, advirtió.
Reforma de la Carta Orgánica
Respecto del objeto único de la Carta Orgánica, que el Gobierno quiere ceñir a la defensa del valor de la moneda en lugar de las cinco misiones que tras la reforma de 2012 tiene la institución, criticó los anuncios.
“Sí hubo una emisión para cubrir este tipo de gastos. Dice ahí el presidente también: ‘se emitió para la alta política’. No, se emitió para pagar el IFE, para pagar los salarios, para comprar respiradores. Eso puede haber generado presiones, probablemente, por eso había que desandar rápidamente, pero vino la sequía”
“Se pierden facultades del Banco Central para intervenir en temas tan sensibles como es el costo que te cobran en la tarjeta de crédito o lo que te pagan por un plazo fijo o, eventualmente, hacia dónde va el crédito, cuáles son las prioridades en la asignación de crédito“, explicó Marcó del Pont respecto de sus implicancias prácticas.
“Obviamente, es loable y tiene que encargarse el Banco Central de la estabilidad, prioritariamente la estabilidad de precios, pero eso no significa que se desenganche de lo que pasa en el mundo de la producción y del trabajo. Y esto es algo que una gran parte de los bancos centrales del mundo lo tienen en sus mandatos", recordó quien además fue ex titular de la AFIP durante el gobierno de Alberto Fernández.
También señaló que en la reforma de 2012 no se modificó el carácter autárquico de la institución, lo mismo que el mandato de los presidentes de seis años que sobrepasan el período presidencial. “Ahora lo que quiere es agravar la posibilidad de remoción, nada más, que es una barbaridad y no creo que prospere".
Financiamiento al Tesoro
Con respecto a la posibilidad de financiar al Tesoro del Banco Central, el corazón de la reforma que propondrá el Gobierno, opinó Marcó del Pont que, por el contrario, “hay que tenerlo como una herramienta usada con ciertos límites que la ley del Banco Central ya limita".
“Es un préstamo que se tiene que devolver en los doce meses siguientes. Y quizás hay que recordar que eso es lo que nos permitió en la pandemia, en el 2020, en una situación global crítica y local terrible, es a partir de los adelantos transitorios, entre otras cosas, comprar vacunas, comprar respiradores, pagar el ATP —los salarios de los trabajadores en las empresas del sector privado—, pagar el IFE“, indicó.
“Sí hubo una emisión para cubrir este tipo de gastos. Dice ahí el presidente también: ‘se emitió para la alta política’. No, se emitió para pagar el IFE, se emitió para pagar los salarios, se emitió para comprar respiradores. Entonces, eso puede haber generado presiones, probablemente, por eso había que desandar rápidamente", reconoció.
“Después vino la sequía y complicó todo. Entonces, el presidente insiste en su visión de que únicamente es un fenómeno monetario la inflación y no, creo que es mucho más complejo. Puede tener en algunas circunstancias fuentes monetarias, pero fundamentalmente está vinculado a lo que pasa con el dólar. Se escapa el dólar y se escapa la inflación", indicó.
Añadió Marcó del Pont: " De hecho lo están haciendo ahora: ¿por qué tienen anclado al dólar? Porque toda la política está orientada a anclar el dólar justamente como ancla de la inflación, en un contexto muy restrictivo de la política monetaria.
Los cinco objetivos
Cuando se le consultó acerca de la reforma de la Carta Orgánica que lideró en 2012 y si haría algo diferente, explicó que, como estaba, “el Banco Central era una rémora que nos había quedado de la convertibilidad y que nos dio espacio después del 2012 para sacar una línea de inversión productiva para las pymes, poniéndole un cupo a los bancos para prestar a las pymes y diciendo ‘no pueden cobrar una tasa de interés que supere x por ciento’”.
“Eso nos habilitó y nos dio mucho más musculatura a la política económica en pos de un objetivo, y el objetivo es que la gente viva mejor”, expresó. “Y terminamos el gobierno de Cristina desendeudados, con una inflación sensiblemente más baja que la actual, medida por el Congreso de la Nación, que mostraban todos los meses Patricia Bullrich y Sturzenegger con el cartelito, ¿se acuerdan? La tasa de inflación era más baja que la que tenemos ahora", concluyó













