

El economista Hernán Lacunza realizó un extenso análisis sobre la coyuntura económica y los desafíos del mediano plazo. El exministro de Economía destacó que hay “señales verdes” en términos de inflación aunque advirtió por la sostenibilidad del dólar y los riesgos de cara al año electoral 2027.
“Hay señales verdes en la nominalidad. Hay un escenario más o menos predecible, con una inflación del 2% mensual. Es un número alto en términos internacionales, es casi 30% anual, pero es la décima parte de lo que teníamos hace un par de años”, expresó en diálogo con La Voz.
En cuanto al tipo de cambio, Lacunza señaló que “no va a haber grandes sorpresas” y añadió: “No quiere decir que no sea inmóvil, pero sí no va a haber devaluaciones traumáticas o movimientos traumáticos en el futuro”.
Sin embargo, el exministro consideró que el precio de la cotización no beneficia a todos los sectores por igual. Explicó que, mientras el valor actual puede ser suficiente para sectores dinámicos como el agro, la minería o la energía, la realidad es distinta para otras áreas de la economía.
En este sentido, advirtió sobre la existencia de “luces rojas” en el sector productivo. Lacunza precisó que el industrial manufacturero, el comercio y la construcción están quedando rezagados en el esquema cambiario actual. Por eso, remarcó que el tipo de cambio de equilibrio debe ser aquel que no “favorezca solo a los sectores líderes sino para todo el conjunto y que genere empleo directo”.

El riesgo que advirtió Lacunza para el dólar en 2027: “Peligroso”
Mirando hacia el año próximo, Lacunza anticipó que, a medida que el país se aproxime a las elecciones, se producirá inevitablemente una “dolarización de cartera”. “No quiere decir una corrida masiva, pero sí vamos a preferir tener en proporción más dólares de los que tenemos hoy en nuestra caja de seguridad o en el mercado de capitales", aclaró.
Para Lacunza, el problema principal es la fragilidad de las reservas y sugirió que este factor condiciona la estabilidad del esquema actual. “Entrar a ese sendero en año electoral con las reservas escuálidas que tenemos y con el tipo de cambio, puede ser bastante audaz o peligroso”, sentenció.
Respecto a la reactivación económica, Lacunza descartó soluciones mágicas. Aseguró que la recuperación del crédito y el consumo será “parsimoniosa”. Para que el sistema funcione, señaló, debe existir una tasa de interés real positiva que le gane a la inflación y al “dólar esperado”, pero sin ser prohibitiva.
El economista concluyó que para evitar movimientos traumáticos en el futuro, es necesario “encadenar varios semáforos verdes” y sostuvo que no habrá “un boom de crédito, porque eso sería transitorio”. “El programa económico debe ocuparse de los eventuales perdedores transitorios porque tienen que incluir a todo un país”, cerró.















