

El Banco Central (BCRA) llega a la segunda quincena de agosto con el ritmo de acumulación de reservas más lento del año. Durante la primera parte del mes, la entidad que conduce Santiago Bausili promedió compras diarias de apenas unos u$s 33 millones, el registro más bajo de todo el año.
La foto mejoró levemente hacia el cierre de la segunda semana: el viernes pasado, el Central concretó su compra más alta del mes, por unos u$s 80 millones, en una rueda donde absorbió cerca del 14% del volumen operado. Con ese resultado, el saldo comprador del mes trepó a u$s 329 millones y el acumulado de 2026 se ubicó por encima de los u$s 13.600 millones.
Pese a esa mejora en el flujo, las reservas cayeron ese mismo día u$s 50 millones y quedaron por debajo de u$s 49.500 millones, arrastradas tanto por la menor intensidad compradora como por los movimientos en el precio internacional de los activos de reserva, como el oro.
De esta manera, el promedio del mes es, hasta el momento, sustancialmente menor a los registros de meses precedentes durante los primeros diez días, como julio (u$s 137,75 millones diarios) y mayo (u$s 86,1 millones diarios).
El trasfondo de esta retracción combina factores clave: por un lado, un esquema orientado a evitar presiones sobre el dólar y, por el otro, apuntalar la desaceleración inflacionaria. En paralelo, la recomposición de las reservas netas alcanzó su mejor nivel desde 2021, lo que deja un diagnóstico más favorable sobre el poder de fuego del Central.
No obstante, esta estrategia presenta un interrogante al Gobierno: por cuánto tiempo se podrá mantener este comportamiento moderado. Y es que el viceministro de Economía, José Luis Daza, adelantó que el BCRA comprará otros u$s 10.000 millones antes de las elecciones.

La estrategia del BCRA para blindar el dólar: la señal de fondo que inquieta al mercado
Al respecto, un informe privado señaló que la participación de la autoridad monetaria cayó a 4,9% durante agosto. “En julio, las compras habían alcanzado u$s 2.163 millones y representaron, en promedio, 17,9% del volumen operado en el mercado”, precisó GMA Capital.
El siguiente cuadro, elaborado por los especialistas en base a datos del BCRA, resume el comportamiento de las compras netas mes a mes en el último año:
| Período | Compras Netas (USD millones) |
|---|---|
| ago-25 | 0 |
| sept-25 | -1.110 mensuales |
| oct-25 | -46 |
| nov-25 | 0 |
| dic-25 | 0 |
| ene-26 | 1.158 mensuales |
| feb-26 | 1.557 mensuales |
| mar-26 | 1.367 mensuales |
| abr-26 | 2.902 mensuales |
| may-26 | 2.601 mensuales |
| jun-26 | 1.418 mensuales |
| jul-26 | 2.163 mensuales |
| ago-26 | 249 mensuales |
Para GMA Capital, el objetivo central es claro: “En el margen, la estrategia parece mostrar una prioridad por sostener al tipo de cambio por debajo de la zona de $1.500, aun a costa de resignar algo de velocidad en la acumulación de reservas”.
El reporte también señaló que esta desaceleración coincidió con una licitación de fin de julio que alcanzó un rollover del 154%, lo que “retiró liquidez de la plaza y reforzó el sesgo contractivo” de la política monetaria.
A la par, el Central intervino “a través de distintos canales para contener las presiones cambiarias”, incluidos instrumentos dollar-linked, aunque esa intervención “se moderó durante la última semana” y la subasta más reciente tuvo un “resultado prácticamente neutro en términos monetarios”.
“En ese sentido, el desafío hacia adelante será compatibilizar el objetivo de sumar los u$s 10.000 millones anticipados por Daza con una estrategia cambiaria que hasta ahora mostró poca disposición a convalidar niveles por encima de los $1.500″, advirtió GMA Capital.
Hacia adelante, quedará por ver cómo el Gobierno encontrará el equilibrio entre ambas metas. Tal como remarcaron los analistas, la señal que domina por ahora es la misma: la acumulación de reservas “quedó subordinada a evitar un nuevo salto del dólar”, incluso si eso implica resignar parte del proceso para robustecer el colchón financiero.















