En esta noticia
- Carry trade: todavía hay oportunidades, pero en el tramo corto
- Bonos CER y TAMAR: la principal coincidencia
- Bonos en dólares: la apuesta por el tramo largo
- Energía, el consenso dentro de las acciones
- Bancos: una apuesta al escenario macroelectoral
- Tecnología global, pero con cobertura
- Una cartera para un mercado más exigente
La presión sobre el dólar y la respuesta oficial mediante una menor liquidez y tasas más altas modificaron el escenario para los inversores.
El carry trade todavía ofrece algunas oportunidades, pero dejó de ser una estrategia recomendada en la City, pues una suba cambiaria rápida puede borrar en pocas ruedas el rendimiento acumulado.
En ese contexto, tres equipos de research de la City (SBS, Comafi y Bull Market) actualizaron sus recomendaciones para agosto.
Aunque parten de diagnósticos similares, proponen diferentes maneras de posicionarse. Las coincidencias más importantes aparecen en los bonos indexados, la deuda soberana de mayor plazo y las acciones energéticas. Las diferencias pasan por el nivel de riesgo, la duration elegida y el peso que cada estrategia asigna a la renta variable.
El denominador común es la selectividad. Ninguno plantea comprar indiscriminadamente activos argentinos. La preferencia se concentra en instrumentos capaces de capturar una eventual normalización financiera, pero con alguna cobertura frente a la inflación, el tipo de cambio o el movimiento de las tasas.
Carry trade: todavía hay oportunidades, pero en el tramo corto
El mercado de pesos atravesó una corrección que arrancó a finales de julio. La menor liquidez del sistema impulsó las tasas de corto plazo y provocó una caída de precios en las distintas curvas, desde Lecaps hasta bonos CER e instrumentos ajustados por TAMAR.

Para SBS, la tasa fija corta todavía tiene sentido como vehículo de carry trade, especialmente para los inversores que interpretan que el Gobierno buscará defender determinadas zonas del mercado cambiario. En su análisis toma como referencia un dólar oficial alrededor de los $1500 y un contado con liquidación cercano a los $1600.
Sin embargo, la recomendación viene acompañada por una advertencia: la suba del dólar registrada en junio mostró la velocidad con la que una corrección cambiaria puede eliminar la ganancia obtenida mediante las tasas en pesos. Por eso, el monitoreo del mercado cambiario pasa a ser tan importante como el rendimiento de la Lecap elegida.
Dentro de la tasa fija, SBS prefiere las Lecaps directas frente a las posiciones sintéticas construidas con títulos dollar linked y futuros. La excepción aparece en el plazo más corto, donde considera que la cobertura sintética de agosto ofrece mejores condiciones que la S31G6.
El broker no encuentra suficiente premio para extender duration en tasa fija. Esto implica que la oportunidad de carry se concentra en los vencimientos cortos: para asumir plazos más largos, el inversor debería buscar instrumentos que incorporen alguna clase de indexación.
Comafi ofrece una lectura parecida sobre el cambio de precios. Según su informe, las Lecaps pasaron a rendir entre 2% y 2,1% mensual efectivo después de la corrección, niveles compatibles con tasas reales neutrales.
Sin embargo, su principal recomendación tampoco pasa por extenderse en tasa fija, sino por aprovechar el castigo sufrido por las curvas CER y TAMAR.

Bonos CER y TAMAR: la principal coincidencia
La deuda indexada concentra uno de los consensos más claros entre SBS y Comafi. Ambos equipos consideran que la venta reciente empezó a dejar rendimientos atractivos, particularmente en los instrumentos con vencimientos a partir de 2027.
Comafi sostiene su preferencia por los Boncer y los títulos TAMAR en el tramo largo. La falta de liquidez castigó especialmente a los papeles con mayor duration: los Boncer 2026 ampliaron sus tasas reales alrededor de 2,3 puntos porcentuales desde el 23 de julio, los de 2027 lo hicieron en aproximadamente 1,5 puntos y el tramo largo cerca de un punto.
La corrección también alcanzó a la curva TAMAR, a pesar de que estos instrumentos deberían beneficiarse con el aumento de las tasas de los depósitos mayoristas. Los papeles con duration superior a un año ampliaron sus spreads hasta un punto porcentual.
Para Comafi, esa caída generó puntos de entrada interesantes en las curvas CER y TAMAR. El informe señala especialmente la pendiente que apareció en el segmento 2027, donde los inversores pueden extender duration a rendimientos superiores a los observados antes del episodio de iliquidez.
SBS coincide en el atractivo de los instrumentos indexados, aunque diferencia entre las alternativas. Recomienda bonos CER 2027 y 2028, duales CER/TAMAR y títulos dollar linked del mismo tramo.
También considera interesante el nuevo dual dollar linked/TAMAR, que combina cobertura cambiaria con el rendimiento de la tasa mayorista.
Según SBS, este último instrumento podría contar además con una demanda relativamente sostenida por parte de los bancos debido a su tratamiento regulatorio. Esa demanda institucional podría actuar como soporte para el precio.

La indexación, de todas maneras, no elimina el riesgo de mercado. Si reaparece una presión fuerte sobre el dólar, la respuesta oficial podría volver a ser una suba de tasas. Eso beneficiaría el ajuste futuro de los títulos TAMAR, pero provocaría inicialmente pérdidas de capital en los bonos de mayor duration.
La conclusión es que CER y TAMAR ofrecen cobertura, pero no equivalen a liquidez inmediata ni garantizan estabilidad de precios.
Bonos en dólares: la apuesta por el tramo largo
La deuda soberana argentina en dólares es otro de los puntos de encuentro. Tanto SBS como Comafi consideran que los bonos largos pueden capturar una nueva compresión del riesgo país, aunque cada firma elige instrumentos diferentes.
SBS mantiene su preferencia por los Globales GD35 y GD41. Su tesis se apoya en que, si el riesgo país retoma el sendero hacia los 400 puntos básicos o logra perforar ese nivel, el retorno total del tramo largo superaría con claridad al de los bonos más cortos.
La entidad reconoce que el timing puede verse condicionado por el mercado internacional. Las tasas de los bonos del Tesoro estadounidense permanecen elevadas, especialmente en el tramo largo, y limitan el potencial inmediato de la deuda emergente.
Entre los Bonares, SBS destaca el AO29 junto con el AO27 y el AO28. Los tres pagan cupones mensuales y permiten regular la duration según la convicción del inversor sobre la capacidad de pago argentina. Estirar plazo ofrece un mayor retorno potencial, pero también aumenta la exposición al escenario electoral de 2027.
Comafi encuentra la oportunidad en otro lugar de la curva. Prefiere los AL35, AE38 y AL41 porque el descuento de los bonos bajo legislación argentina frente a sus pares Globales volvió a ampliarse.
La entidad calcula que, si esa diferencia converge hacia el promedio observado durante el primer semestre de 2025, los Bonares largos podrían ofrecer una mejora relativa de entre 2,5% y 3,5% frente a los títulos de legislación extranjera comparables
Para quienes busquen bajar la volatilidad, SBS propone salir parcialmente del riesgo soberano y pasar a obligaciones negociables de primera línea del sector energético. Entre los emisores destacados aparecen PAE, YPF, YPF Luz, TGS y Tecpetrol. El respaldo está dado por la generación de dólares del sector y por un precio internacional del petróleo superior al de comienzos de julio.
Energía, el consenso dentro de las acciones
La coincidencia más fuerte en renta variable está en el sector energético. SBS mantiene a las compañías de petróleo y gas entre sus favoritas de mediano plazo, mientras Bull Market las convierte en el núcleo de su cartera recomendada.
La tesis de SBS se basa en el aumento sostenido de la producción de Vaca Muerta. El precio internacional del crudo puede aportar o quitar impulso en determinados momentos, pero la tendencia estructural se sostiene en una producción creciente y una mayor necesidad de infraestructura.
Bull Market asigna 10% de su cartera a Central Puerto, 10% a Pampa Energía y 10% a Transportadora de Gas del Sur. También mantiene 5% en Transener y otro 5% en Ecogas. En total, energía y servicios regulados representan 40% del portafolio modelo.

Central Puerto y Pampa aparecen como el corazón del bloque energético. En el caso de TGS, la apuesta es de mediano plazo y depende de que la compañía capture mayores volúmenes de gas y nuevas oportunidades vinculadas con las exportaciones regionales.
Transener y Ecogas agregan exposición a negocios regulados, una característica que también aparece en las recomendaciones de SBS. Esta última firma menciona a TGNO4, BYMA y las distribuidoras ECOG, GBAN, DGCU2 y CGPA2 como alternativas para carteras orientadas a generar renta mediante flujos consistentes.
Bancos: una apuesta al escenario macroelectoral
El sector financiero presenta una coincidencia con mayores reservas. Bull Market mantiene 10% de su cartera en Grupo Financiero Galicia y lo define como su principal apuesta bancaria. La tesis supone que el crédito recuperará dinamismo y el sistema financiero ganará profundidad.
SBS también considera que los bancos pueden ser atractivos para un inversor optimista respecto de Argentina, pero advierte que actualmente funcionan como un amplificador del sentimiento de mercado.
Los fundamentos todavía enfrentan obstáculos. La mora de las familias permanece elevada y la capacidad de prestar depende de depósitos que aún tienen margen para recuperarse. Variables como las tasas, los salarios reales y el nivel del tipo de cambio serán determinantes para la calidad crediticia y la rentabilidad del sector.
Por eso, los bancos aparecen como una apuesta de alto beta: pueden liderar una recuperación si baja el riesgo país y mejora el panorama político, pero también sufrir correcciones más profundas si aumenta la dolarización o se deteriora el crédito privado.
Tecnología global, pero con cobertura
Los informes tampoco abandonan la exposición internacional. Bull Market mantiene 10% en Microsoft y 10% en Taiwan Semiconductor, dos posiciones estructurales dentro de la cadena de inteligencia artificial.
La firma considera que los balances de las grandes tecnológicas comenzaron a despejar el temor a que las inversiones extraordinarias en infraestructura no generaran retornos.
En el caso de Microsoft, el crecimiento de la nube y la monetización de la inteligencia artificial respaldan la continuidad de la posición.
La cartera también incluye 5% en Constellation Energy, beneficiaria potencial del aumento de la demanda eléctrica de los centros de datos; 5% en el ETF aeroespacial y de defensa ITA; 5% en Berkshire Hathaway; 5% en Target; y 5% en Mercado Libre.
La exposición tecnológica no está completamente abierta. Bull Market conserva 5% en PSQ, un ETF que se mueve de manera inversa al Nasdaq 100 y funciona como cobertura parcial ante una corrección del sector.
SBS también mantiene una visión favorable sobre los grandes proveedores tecnológicos, con menciones a Amazon, Alphabet, Microsoft y Meta. Sin embargo, amplía la estrategia hacia los materiales necesarios para desarrollar la infraestructura de inteligencia artificial: uranio mediante el ETF URA, cobre a través de COPX y tierras raras mediante MP.
Una cartera para un mercado más exigente
De los tres informes surge una estrategia común de tres niveles. En el corto plazo, las Lecaps permiten aprovechar el carry siempre que el dólar permanezca ordenado. Para extender duration en pesos, las preferencias se desplazan hacia CER, TAMAR y dollar linked. En dólares, los bonos soberanos largos ofrecen el mayor potencial si el riesgo país vuelve a comprimirse.
Dentro de las acciones, la elección más firme es energía. Los bancos quedan reservados para perfiles dispuestos a asumir el riesgo macroelectoral, mientras que la exposición tecnológica internacional aparece acompañada por diversificación y cobertura.
La variable capaz de desarmar este posicionamiento es el equilibrio entre dólar, tasas y liquidez. Si el tipo de cambio se mantiene relativamente estable, el carry, los bonos largos y las acciones de alto beta podrían recuperar terreno. Si contenerlo exige una nueva contracción monetaria, la duration en pesos y la renta variable serán las primeras en sentir el impacto.
¡Queremos conocerte!
Registrate sin cargo en El Cronista para una experiencia a tu medida.















