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El petróleo volvió a ubicarse en el centro de la escena financiera. El precio del Brent, la referencia internacional, se mantiene cerca de los u$s 90 por barril y acumula una semana de subas, en un mercado condicionado por la incertidumbre alrededor del Estrecho de Ormuz y el conflicto entre Estados Unidos e Irán.

La reducción del tránsito marítimo y la posibilidad de que las restricciones se prolonguen mantienen el temor a nuevos problemas de abastecimiento y agregan una prima de riesgo geopolítico al precio del crudo.

Pero el escenario no depende solamente de la oferta. Las perspectivas de demanda también generan dudas. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) viene señalando una desaceleración del consumo de petróleo, mientras que los inventarios estadounidenses y las expectativas sobre la economía mundial pueden limitar el recorrido alcista del precio.

En este contexto, quienes buscan exposición al sector energético se preguntan si es momento de sumar activos vinculados al petróleo a sus carteras. Sin embargo, los expertos recomiendan no dejarse llevar únicamente por la suba de los precios y poner la lupa sobre distintos indicadores antes de tomar una decisión de inversión.

Qué está pasando con el petróleo y por qué sube

La cotización del crudo está atravesada por dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, las tensiones geopolíticas pueden restringir la oferta y empujar los precios hacia arriba. Por otro, una menor demanda, una acumulación de inventarios o una normalización de los flujos comerciales pueden quitar presión al mercado.

Administración de Información de Energía (AIE)

El segundo trimestre de 2026 ya mostró hasta qué punto los acontecimientos en Medio Oriente pueden modificar el precio. Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), el Brent llegó a cotizar cerca de los u$s 118 por barril a fines de abril y luego cayó hasta alrededor de u$s 72 a fines de junio, en un mercado marcado por las interrupciones en el Estrecho de Ormuz.

Ahora, con las tensiones nuevamente en aumento, el crudo recuperó terreno. Sin embargo, el movimiento no garantiza que la tendencia vaya a mantenerse.

En diálogo con El Cronista, el asesor financiero Leandro Monnittola advierte que este contexto obliga a actuar con cautela. “Estamos atravesando un escenario de alta volatilidad, marcado por factores geopolíticos, cambios en las rutas de suministro y señales de desaceleración de la demanda”, explica.

¿Es un buen momento para invertir en petróleo?

Si bien el sector puede ofrecer oportunidades, Monnittola considera que no es conveniente apresurarse mientras el mercado siga mostrando movimientos bruscos. “Esperaría a que el petróleo encuentre mayor estabilidad y consolide un canal de precios definido”, afirma.

Esto no significa que el sector haya perdido atractivo. Por el contrario, muchos analistas consideran que la energía seguirá desempeñando un rol clave en la economía global durante los próximos años. Sin embargo, la elevada volatilidad actual aumenta el riesgo de ingresar en momentos de precios extremadamente sensibles a cualquier noticia política o económica.

Antes de poner dinero en activos relacionados con el petróleo, Monnittola recomienda prestar atención a una serie de variables que permiten entender mejor hacia dónde puede dirigirse el mercado.

Entre los principales indicadores menciona:

  • La evolución de los precios del WTI y el Brent.
  • Los inventarios de Estados Unidos.
  • La demanda global.
  • Los conflictos geopolíticos que puedan afectar la oferta.

En qué empresas petroleras invertir

Para quienes buscan exposición al sector a través de acciones, Monnittola distingue entre alternativas argentinas y extranjeras.

En Argentina, el especialista señala a YPF, Vista Energy y Pampa Energía como compañías atractivas, principalmente por sus perspectivas de crecimiento y su exposición al desarrollo energético local.

“YPF y Vista tienen una fuerte exposición a Vaca Muerta, mientras que Pampa ofrece una posición diversificada dentro del sector energético argentino”, señala.

En el exterior, Monnittola se inclina por compañías grandes y diversificadas como ExxonMobil y Chevron. También menciona a Petrobras, a la que considera una alternativa interesante por su producción offshore y su política de dividendos.

Cómo saber qué petrolera elegir

El precio del petróleo es un dato importante, pero no alcanza para decidir qué acción comprar. Dos empresas del mismo sector pueden tener desempeños muy diferentes incluso cuando el crudo se mueve en la misma dirección.

Monnittola recomienda analizar, además:

  • Endeudamiento: cuánto debe la compañía y qué capacidad tiene para afrontar sus compromisos.
  • Flujo de caja: cuánto dinero genera el negocio y si tiene capacidad para financiar inversiones y pagar deuda.
  • Rentabilidad: qué tan eficiente es la empresa para transformar sus operaciones en ganancias.
  • Producción: cuánto petróleo y gas produce y cómo viene evolucionando ese volumen.
  • Perspectivas de crecimiento: cuáles son sus proyectos y qué potencial tienen para aumentar la producción en los próximos años.

Acción, ETF o petróleo: qué alternativa conviene

No todas las formas de invertir en petróleo implican el mismo nivel de riesgo.

Según Monnittola, comprar una acción individual implica apostar tanto por el comportamiento del petróleo como por la situación particular de esa empresa.

Fuente: ShutterstockShutterstock

Una alternativa para reducir ese riesgo específico es un ETF sectorial, como XLE, que permite tener exposición a un conjunto de compañías del sector energético en lugar de depender de una sola.

“Una acción individual concentra tanto el riesgo del petróleo como los riesgos propios de la empresa. En cambio, un ETF como XLE permite diversificar entre distintas compañías del sector”, señala Monnittola.

También existe la posibilidad de buscar una exposición más directa al precio del crudo a través de instrumentos como USO. En este caso, el inversor queda más expuesto a las variaciones del petróleo y, por lo tanto, a una mayor volatilidad.

Cuáles son los riesgos de invertir en petróleo

El principal factor a tener en cuenta hoy es la volatilidad, producto de la combinación de factores geopolíticos, oferta, demanda y expectativas sobre la economía global”, sostiene el especialista.

El petróleo puede reaccionar en cuestión de horas ante una noticia sobre un conflicto, una sanción, una interrupción en una ruta comercial o un cambio en las perspectivas de producción.

A esto se suma la posibilidad de una menor demanda global. La AIE ya venía proyectando una desaceleración del consumo de petróleo, mientras que sus informes muestran que el crecimiento de la demanda se encuentra por debajo de los niveles históricos.

Por eso, Monnittola considera que las inversiones directamente vinculadas al petróleo son actualmente más apropiadas para perfiles de riesgo alto. Sin embargo, no descarta al sector. “Sigue siendo atractivo para el mediano y largo plazo, pero creemos que es importante ser selectivos y esperar mejores niveles de estabilidad antes de tomar posición”, concluye.