

En esta noticia
En medio del debate por la política monetaria y cambiaria y la independencia de la autoridad que regula ambas, Carlos Pérez, exdirector del Banco Central (BCRA) y actual titular de Fundación Capital, analizó el presente y el futuro de la institución.
Con el foco puesto en la escasez de divisas y la necesidad de una reforma legal, Pérez recordó en Ahora Play los antecedentes institucionales y cuestionó la forma en que se contabilizan los activos actualmente.
Carlos Pérez y su análisis sobre el “maquillaje” de las reservas
Pérez fue contundente al explicar por qué hoy existen tantas clasificaciones para las tenencias del BCRA. “Si no hubieran manoteado las reservas, seguramente tendríamos la clásica definición de reservas internacionales. Hoy vos tenés reservas brutas, netas, líquidas... tenés un montón de definiciones, ¿por qué? Porque son escasas”, sentenció.
Qué son las reservas brutas, netas y líquidas
En la jerga financiera argentina, las reservas brutas son el total de activos internacionales que figuran en poder del Banco Central, incluyendo oro, divisas, Derechos Especiales de Giro (DEG), el swap con China y otros pasivos asociados.
Las reservas netas, en tanto, buscan reflejar los recursos propios efectivamente disponibles, por lo que descuentan compromisos y obligaciones del BCRA.
A su vez, las reservas líquidas representan la porción de esos activos que puede utilizarse de manera inmediata para intervenir en el mercado o afrontar pagos, excluyendo instrumentos de disponibilidad restringida.
Por eso, en contextos de escasez de divisas, economistas y analistas suelen observar las tres mediciones para evaluar la verdadera capacidad de maniobra de la autoridad monetaria
Al comparar la situación actual con la gestión de Martín Redrado, el exdirector del BCRA recordó que en aquel entonces “era una sola definición, no había swap, no había nada. Eran 50.000 millones de dólares”.
Sobre la herramienta del intercambio de monedas con China, Pérez —quien aclaró que Redrado fue su originador para Argentina— puso reparos sobre su exposición en el balance: “El swap en realidad es un derecho a pedir, pero no tenés el derecho a usar. Por lo tanto, tenerlo dentro de la reserva es un tanto discutible. Si vos tenés derecho a pedir pero el otro tiene derecho a decirte ‘no’, meterlo en la reserva es, por lo menos, engañoso”.
Los reparos al proyecto de Milei, según Pérez
Respecto al proyecto de reforma de la Carta Orgánica enviado por el presidente Javier Milei al Congreso, Pérez lo calificó como “un buen proyecto”, aunque advirtió que está “incompleto”.
El economista celebró la intención de reducir los objetivos del Central, que tras la reforma de 2012 pasaron a ser cinco (estabilidad monetaria, financiera, desarrollo, empleo y equidad). “El que mucho abarca poco aprieta. Me parece bien que se haya focalizado en preservar el valor de la moneda”, explicó, pero sugirió que falta un pilar fundamental: la estabilidad financiera.
“El BCRA tiene adentro a la Superintendencia de Entidades Financieras, que debe velar por la salud del sistema. Nobleza obliga: la Carta Orgánica debiera tener un objetivo de estabilidad monetaria y estabilidad financiera”, señaló Pérez, citando las lecciones de la crisis de Lehman Brothers en 2008 y las crisis locales como el Plan Bonex o la salida de la Convertibilidad.
Independencia y carrera administrativa
Uno de los puntos que más destacó Pérez es la eliminación de la subordinación política que hoy figura en el Artículo 3° de la ley vigente. Según el economista, la norma actual obliga al BCRA a actuar bajo las políticas establecidas por el Gobierno nacional, algo que en el nuevo proyecto desaparece. “Eso es una forma de decirte que está subordinado a la política económica”, explicó.
Asimismo, resaltó el valor técnico de los funcionarios de la institución: “En el Banco Central hay funcionarios de carrera que tienen 10, 20, 30 o 40 años. Ellos sí son independientes. La línea del Banco Central es independiente”. En ese sentido, recordó que en el conflicto de 2010 por el uso de reservas para el pago de deuda, tanto el área económica como el dictamen legal le advirtieron al Ejecutivo que “no se podía”.

Finalmente, Pérez analizó el flujo de divisas bajo la gestión actual. Si bien reconoció que “venimos a buena velocidad”, advirtió sobre el punto de partida: “El año pasado perdimos 9000 millones de dólares de reservas netas y este año, en siete meses, ya recuperamos 8000 millones. Pero el stock que heredó este gobierno es insuficiente, por lo tanto hay que hacer mucho más todavía”.
Para el titular de Fundación Capital, la reforma es una oportunidad institucional clave: “Si termina saliendo, es un avance institucional muy importante. Aquí no hay ‘escribanía’ como supieron tener Menem o los Kirchner; este gobierno tiene que negociar leyes”, concluyó.














