

En un contexto de dólar en calma, el analista financiero Salvador Di Stefano, más conocido como el Gurú del Blue, ofreció una hoja de ruta para que los inversores armen su “cartera soñada” al combinar distintos instrumentos financieros.
En su último informe semanal, el especialista destacó una fuerte caída en las tasas en pesos, lo que permite a las empresas recuperar capital de trabajo.
“El Banco Central libero encajes y requisitos de liquidez, dando un paso muy importante en dotar de liquidez al mercado. Las tasas de plazo fijo de los principales bancos se ubican por debajo del 20% anual, y esto no tardará en llegar a las empresas con tasas activas mucho más bajas”, precisó.
En esta línea, señaló que actualmente el mercado de crédito se rige por el cambio de cheques y financiaciones cortas. Al respecto, sostuvo que “no hay financiamiento a más largo plazo” porque las empresas carecen de garantías suficientes o el flujo de fondos que habiliten grandes desembolsos.
Por eso, Di Stefano remarcó que la baja de tasas permitirá refinanciar deudas y bajar cuotas.
“Las empresas deben aprovechar para refinanciar pasivos, la misma recomendación para las familias endeudadas, reconvertir deuda en tarjetas por otro préstamo a tasa más razonable”, puntualizó.
La “cartera soñada” que recomienda el Gurú del Blue para cobrar en dólares “todos los meses”
A su juicio, las tasas en pesos “lucen poco atractivas” para el inversor. “El plazo fijo rinde en torno del 17% anual y las letras un 28%”, detalló. Frente a este contexto, Di Stefano mostró su preferencia a los bonos en moneda extranjera frente a los títulos ajustados por inflación.

En ese sentido, mencionó: “Un bono en pesos que ajusta por inflación como el TZX28 rinde inflación más 6,5%, el bono en dólares que vence en el año 2028 rinde el 8,2%, hay una brecha de 1,7% entre ambos títulos, el primero paga todo al final del período, el segundo paga renta mensual del 0,5%. Desde nuestro punto de vista nos parece mucho mejor el bono en dólares“.
Con estos argumentos, el experto propuso armar una “cartera soñada” con distintos instrumentos financieros. Sugirió integrar el bono AO28 por su renta mensual en dólares, junto al DICP, que paga amortización y renta semestral en pesos durante los meses de junio y diciembre de cada año.
La estrategia también incluye obligaciones negociables de YPF y bonos soberanos como el AL35 y AN29. Di Stefano proyectó que esta cartera de bonos “pagara todos los meses una renta mensual en dólares”.
Y añadió: “En junio y diciembre te pagara una amortización y renta en pesos. Entre bonos soberanos y obligación negociable de YPF cobraras renta en dólares los meses de enero, marzo, mayo, julio, setiembre y noviembre”.
“Es la cartera soñada, cobras renta en dólares todos los meses, más una suma importante todos los meses impares, en junio y diciembre renta en pesos”, completó.

















