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Tras el fuerte rally registrado luego de las elecciones de 2025, las acciones argentinas perdieron impulso relativo durante 2026. El S&P Merval en dólares sube 6,1%, y muestra un desempeño positivo, aunque inferior al de varios de los principales mercados bursátiles del mundo.

Los drivers que impiden la aceleración de las acciones locales y cuales hoy pueden ser una oportunidad.

Sin tendencia

Cuando se analiza la evolución del S&P Merval en dólares en el último año se evidencia un fuerte salto del índice luego de las elecciones.

Sin embargo, desde entonces las acciones locales iniciaron un largo proceso de lateralización, sin poder superar los u$s 2400 a la vez que se mantuvo por encima de los entre los u$s 2000 a u$s 1800.

Desde las elecciones el mercado local recibió buenas noticias macro, tales como la reanudación de la desinflación, la acumulación de reservas, las mejoras crediticias, el mantenimiento del equilibrio fiscal, entre otros drivers.

Sin embargo, dichas variables no impactan directamente sobre las acciones, sino de manera indirecta, en particular sobre los bonos, por lo que la renta variable no logró capturar de lleno tales mejoras.

El hecho de que la economía crezca con una forma tipo “K” y que se acerquen la previa a la carrera electoral hace que el inversor se mantenga conservador con los papeles locales.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, explicó que el S&P Merval (CCL) viene sin tendencia clara desde fines de junio.

“El índice estuvo afectado por varios factores, dentro de los que se destacan el contexto internacional, con fuerte volatilidad impulsada por incertidumbre en la cadena de IA y cuestiones geopolíticas, y también por algunas cuestiones domésticas, entre las que podría destacarse una economía a dos velocidades, y datos de empleo y salario real privado formal que tampoco muestran una dinámica muy virtuosa”, indicó.

Hacia adelante, Franco entiende que la dinámica del índice general ira estando cada vez más dominada por cuestiones relacionadas a humor social y apoyo a distintas fuerzas políticas según encuestas diversas, que irá en aumento a medida que nos vayamos adentrando más en el ciclo electoral.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, detalló que la macro y fundamentals justificarían valuaciones mayores para las acicones, aunque advierte que el índice no rompe el lateral vigente desde octubre.

“El catalizador puede venir de los resultados, de una menor volatilidad internacional o de un mayor dinamismo cíclico que apuntale la imagen del gobierno. Los fundamentos corporativos justificarían valuaciones más altas, y el disparador de una nueva pata alcista podría llegar con la temporada de resultados que arranca la primera semana de agosto. Mientras tanto, el Merval sigue sometido a los flujos globales y rezagado de la deuda”, dijo.

Analizando la actividad

Entre los drivers locales, el crecimiento macroeconómico resulta determinante para las acciones.

Las acciones dependen mucho del nivel de actividad ya que cuanto más crece la economía, el potencial de crecimiento de las grandes compañías argentinas tiende a mejorar.

Si bien la macro viene creciendo, con el EMAE cerca de máximos, la disparidad sectorial perjudica a los papeles locales.

Según los datos del Indec, la actividad cayó 0,5% mensual desestacionalizada, un resultado más débil de lo que anticipaban varios indicadores privados y que representa el segundo mes consecutivo de contracción, algo que no ocurría desde el período comprendido entre octubre y noviembre de 2025.

Aun así, en la comparación con igual mes del año pasado la economía logró mantenerse en terreno positivo, con un crecimiento de 0,2% interanual, mientras que el acumulado de los primeros cinco meses del año exhibe una expansión de 1,7% frente al mismo período de 2025.

En el primer trimestre de 2026, la actividad avanzó 0,7% respecto del trimestre anterior y 2,3% en la comparación interanual, superando incluso lo que anticipaba el EMAE y acumulando cinco trimestres consecutivos de expansión.

Sin embargo, detrás de ese crecimiento aparece una economía que avanza a distintas velocidades ya que mientras algunos sectores muestran un fuerte dinamismo, otros continúan rezagados y todavía no logran recuperar los niveles de actividad

El principal impulso proviene de las exportaciones, favorecidas por el buen desempeño del complejo energético, la minería y el agro, que lideran la recuperación de la actividad.

En contraste, la industria manufacturera sigue siendo el principal factor de debilidad, afectada por una menor producción, mientras que la construcción y otros sectores intensivos en mano de obra también muestran un avance más moderado.

Del lado de la demanda, el consumo privado mantiene una recuperación gradual y continúa acercándose a máximos recientes, pero la inversión bruta fija perdió dinamismo en el margen, evidenciando que el proceso de expansión todavía convive con señales de desaceleración en algunos componentes de la economía.

Juan Solá, jefe de research de BT Securities, agregó que la principal causa de la lateralización del índice en los últimos meses es el estancamiento de la actividad económica y la creciente incertidumbre electoral.

“Sin un rebote fuerte del crédito privado, difícilmente la economía y el ingreso privado traccionen en los meses venideros, lo que hace que persista la incertidumbre sobre el resultado electoral del año que viene. En este contexto, vemos que las acciones argentinas enfrentarán mayor volatilidad e incluso riesgos a la baja, por lo que recomendamos adoptar posiciones más defensivas en este desafiante entorno”, afirmó.

Dado este escenario, y pensando en inversiones en acciones, Solá recomienda papeles defensivos como BYMA.

“Combina el monopolio de la infraestructura de liquidación y custodia del mercado argentino con un balance libre de deuda y altamente dolarizado, la acción actúa como un ‘refugio de valor’ que preserva el capital, genera flujos continuos y ofrece cobertura cambiaria e inflacionaria en momentos de alta incertidumbre”, dijo.

Gabriel Proruk, senior equity analyst de IEB advierte que la mejora en la calificación crediticia y el ordenamiento macroeconómico permitieron sostener al S&P Merval cerca de los u$s 2000 tras el fuerte rally posterior a las elecciones de 2025.

Sin embargo, señala que el potencial de suba sigue condicionado por un contexto internacional más desafiante, marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que elevan la aversión al riesgo.

“Existe una creciente tensión geopolítica en Medio Oriente que ejerce presión sobre la inflación y el crecimiento global. Por más que Argentina ha logrado una mejora internamente con la reducción de la inflación, la acumulación de reservas y el ordenamiento fiscal, el contexto externo continúa siendo un factor importante que aumenta la exigencia para los activos de riesgo como las acciones”, dijo.

De esta manera, Proruk remarca que las continuas tensiones en el Estrecho de Ormuz han sido favorables para el sector Oil & Gas argentino.

“Tal variable incentivó aún más a una lateralización del índice ante la rotación sectorial desde sectores que vieron un deterioro de sus fundamentos, como es el sector bancario ante el incremento de la morosidad y la recuperación de la inflación”, afirmó.

Finalmente, en el plano local, Proruk agregó que el otro factor relevante que podría jugar a favor es una recuperación del crédito al sector privado y reducción de los niveles de morosidad de los bancos que recaiga sobre la economía real incentivando la recuperación del nivel de actividad.

Lejos de otros índices

La falta de dinamismo en las acciones argentinas hizo que el panel local tenga una performance peor respecto de otros índices bursátiles globales.

Las acciones argentinas muestran en 2026 un desempeño positivo, aunque todavía lejos del grupo de mercados que lidera el rally global.

El ETF Global X MSCI Argentina (ARGT) acumula una ganancia de 5,2% en el año, mientras que el S&P Merval en dólares sube 6,1% en 2026, ubicándose por debajo de los principales ganadores del ranking.

El liderazgo corresponde a Taiwán, con un avance cercano al 48%, impulsado por el boom de la inteligencia artificial y los semiconductores, seguido por Colombia (+29%), Perú (+20%), los mercados emergentes (+16%), Latinoamérica (+16%), Japón (+15%) y Brasil (+15%).

En ese contexto, Argentina queda en una posición intermedia: supera a mercados como Chile (-1,4%), China (-4,6%) e India (-7,8%), pero permanece rezagada respecto de la mayoría de las bolsas que encabezaron las subas este año

El Nasdaq 100, representado por el ETF Invesco QQQ, acumula una suba de 11,3% en 2026, mientras que el S&P 500 gana 8,8% y el Dow Jones avanza 8,5%.

De esta manera, las acciones argentinas quedan por detrás de los principales índices estadounidenses, reflejando que, si bien el mercado local logró sostener un saldo positivo, aún no consiguió capturar el mismo impulso que Wall Street ni el extraordinario desempeño de los mercados asiáticos vinculados al sector tecnológico.

Lisandro Meroi, Research Analyst de TSA Bursátil, remarcó que llama la atención la lateralización del índice en lo que va del año, con subas y bajas por momentos acoplándose a los movimientos internacionales, pero con una clara performance inferior respecto a referencias globales.

Además, Meroi resaltó que sigue presente la disociación respecto a la renta fija local, mucho más influenciada por la acumulación de reservas y las sucesivas operaciones de crédito que desembocaron en el programa financiero 2026 y 2027.

“Para la renta variable, el driver parece ser la recuperación sostenida de la actividad, que permita terminar la dinámica de un mes de crecimiento y uno de caída. Si bien el sector energético muestra buenas cifras, continúa pesando sobre el selectivo el momento que atraviesan los bancos principalmente con la mora, sumado a la heterogeneidad sectorial de la economía general”, sostuvo.

En esa línea, Meori remarcó que la disparidad en el crecimiento sectorial repercute sobre una imagen del gobierno que se encuentra lejos de las cifras que supo alcanzar y pareciera que lentamente genera nerviosismo pensando en 2027.

“El círculo virtuoso entre actividad y aprobación de la gestión podría permitir que las acciones locales recuperen terreno respecto a otros índices, en caso de que no haya mayores disrupciones en el contexto internacional”, anticipó.

Diferencias sectoriales

A nivel sectorial, las acciones han tenido distintos drivers.

Existen dos grandes sectores en el panel bursátil local, tales como el de Oil & Gas y el bancario.

Desde el lado de Oil & Gas, los papeles energéticos sí han tenido una buena evolución y drivers más positivos, en particular tras la suba del petróleo producto de la Guerra en Medio Oriente.

El avance del crudo mejoró los márgenes y perspectivas para dichas compañías, y sus acciones si se vieron favorecidas

En cambio, dentro del sector financiero, el mantenimiento de una mora en niveles elevado y la falta de reactivación del crédito y una macro con crecimiento heterogéneo deterioró sus expectativas, haciendo que las acciones bancarias no puedan extender el avance.

El desempeño de las acciones argentinas en 2026 muestra una marcada dispersión entre sectores.

El segmento energético es el gran ganador del año, impulsado por las perspectivas favorables para Vaca Muerta y el buen comportamiento del petróleo. YPF lidera con una suba de 44,2%, seguida por Vista Energy (+40,9%).

También aparecen avances, aunque más moderados, en Pampa Energía (+0,2%), mientras que otras compañías eléctricas muestran un año más desafiante, como Central Puerto (-11,4%) y Edenor (-9,1%), a pesar de haber recuperado terreno en las últimas semanas.

El sector financiero presenta un comportamiento mixto: BBVA Argentina (+9,5%) y Banco Macro (+4,5%) permanecen en terreno positivo, mientras que Grupo Financiero Galicia (-4,3%) y Grupo Supervielle (-15%) todavía acumulan pérdidas en el año.

Matias Cattaruzzi, Sr Equity Analyst de Adcap Grupo Financiero, entiende que la lateralización actual no se destraba solo con el re-rating por costo de capital, sino con mejora en la presentación de resultados.

“El sector petrolero ya viene entregando buenos números apalancados en el precio del crudo y las acciones de servicios también mejoraron sus resultados pese a haber lateralizado buena parte del año en sus cotizaciones”, sostuvo.

Sin embargo, Cattaruzzi remarca que falta el momento de los bancos.

“La caída de la mora y la aceleración del crédito, es donde se encuentra la llave para que el índice deje de lateralizar, todavía en los datos no estamos viendo mejoras”, advirtió.

En cuanto a los papeles, Cattaruzzi favorece a las acciones de BBVA Argentina (BBAR) y Banco Macro (BMA).

“Son las acciones más defensivas y las que vienen presentando mejores balances, combinación que las deja mejor posicionadas para capturar tanto el re-rating por menor costo de capital como el eventual repunte del sector”, detalló.

Fuera del sector bancario, Cattaruzzi indicó su favoritirsmo por YPF para esta temporada de resultados, junto con Pampa.

“La volatilidad del crudo de los últimos meses le otorga más vértigo a la acción, pero la trayectoria de la compañía viene mejorando notablemente. Apuntamos a que 2026 sea un año récord para la compañía, recientemente actualizamos el precio objetivo a 1 año a u$s 63 (antes era u$s 55). Pampa Energía, con su nuevo proyecto de fertilizantes (Pampa Fértil) también nos parece que es una compañía con perspectivas”, indicó.

Rally en julio

Ya finalizando el mes de julio, las acciones argentinas recuperaron impulso y el rebote estuvo liderado por los sectores vinculados a energía, petróleo, servicios públicos y telecomunicaciones.

Entre las mayores subas sobresalen YPF (+17,5%) y Vista Energy (+13,6%), impulsadas por el buen desempeño del sector de Oil & Gas. También se destacaron Edenor (+12,2%), Globant (+11,9%) —tras recuperar parte de las fuertes caídas previas—, Telecom Argentina (+10,8%), Transportadora de Gas del Sur (+10,6%) y Pampa Energía (+10,1%).

El movimiento refleja una renovada demanda por compañías con exposición a Vaca Muerta, infraestructura energética y empresas que habían quedado rezagadas en los meses anteriores.

El avance fue además bastante generalizado. Mercado Libre ganó cerca de 7%, mientras que Cresud, Grupo Supervielle, Banco Macro, Corporación América, Grupo Financiero Galicia y BBVA Argentina registraron subas de entre 2% y 5%, mostrando una mejora en el apetito por riesgo sobre los activos argentinos.

En cuanto a las oportunidades, y pensando en fundamentos sectoriales, Franco señaló que las acciones de Oil & Gas es su sector favorito, y con mayor cautela en bancos.

“Vemos potencial alcista en todos los escenarios, aunque el corto plazo seguirá dominado por vaivenes internacionales y cuestiones asociadas a las elecciones nacionales de 2027. En tanto, el sector bancario, el de mayor beta, seguirá con fundamentos atados a la macro general, en especial a la dinámica del crédito privado, la mora crediticia y la nominalidad”, dijo.

En materia de estrategia, Proruk afirmó que prioriza posicionamiento en compañías con fundamentos sólidos a mediano y largo plazo como es el sector de Oil & Gas argentino ante el potencial de desarrollo de Vaca Muerta.

“Optamos por Pampa Energía (PAMP) dado que no solo cuenta con exposición a Vaca Muerta como uno de los principales jugadores de shale gas, sino que también mantiene exposición al segmento de generación de energía. También nos resulta atractivo MetroGas (METR), compañía perteneciente al sector de servicios públicos regulados argentino, un sector que se ha estado beneficiando del reacomodamiento de precios relativos de la economía tras la recomposición tarifaria lograda por la actual administración”, indicó.