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Kristalina Georgieva paso poco más de 48 horas en Argentina antes de cruzar el charco para ir a Uruguay. En ese breve lapso, tuvo reuniones con el Gobierno, estudiantes, visitó Vaca Muerta y se dio el gusto de ver un show de tango.

Después de esa travesía, la número 1 del Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó un blog donde dejó su balance -elogioso- sobre la marcha del programa económico y delineó cuáles considera que son los próximos pasos para que la recuperación se consolide.

Poco después de que el presidente Javier Milei presentara el proyecto de reforma de Carta Orgánica del BCRA para asegurar que no habrá financiamiento monetario al Tesoro, entre otros puntos, Georgieva consideró que el país ya logró estabilizar la economía, pero necesita construir condiciones que permitan sostener ese proceso en el tiempo.

“Restaurar la estabilidad es difícil. Hacer que perdure es todavía más difícil”, escribió Georgieva, a quien Caputo le regaló una camiseta de la Selección Argentina, finalista subcampeona en el Mundial 2026.

La búlgara no dudó en comparar el proceso económico con la carrera de Lionel Messi hasta ganar la Copa del Mundo en Qatar 2022. Según la titular del organismo, “los mayores logros requieren perseverancia” y la transformación económica argentina demandará varios años de continuidad.

Reuters

“Cuando Messi finalmente levantó la Copa del Mundo en Qatar tenía 35 años, una edad en la que muchos futbolistas ya se retiraron. Su triunfo fue la culminación de años de perseverancia, reveses y dedicación incansable. Demostró que los grandes logros requieren persistencia y que pueden llevar más tiempo del esperado. La transformación económica sigue un camino similar", planteó la titular del FMI.

Los números de la Argentina

En el repaso de los avances, Georgieva destacó que la Argentina logró “dos años consecutivos de superávit fiscal primario por primera vez en 15 años”, que la economía volvió a crecer, que la inflación cayó hasta “alrededor del 30%”, que bajó la pobreza, que el Banco Central está recomponiendo reservas y que descendió el costo de financiamiento soberano.

También remarcó que las tres principales calificadoras mejoraron la nota del país y que ya fueron aprobados proyectos de inversión por más de u$s 45.000 millones bajo el RIGI, mientras que la cartera en desarrollo supera ampliamente ese monto. Atribuyó esos resultados a “las decididas políticas de la administración de Javier Milei y, sobre todo, a la perseverancia del pueblo argentino”.

Sin embargo, advirtió que la estabilización es apenas el punto de partida. Según explicó, cuando las familias confían en que los precios permanecerán estables vuelven a ahorrar, las empresas invierten con horizontes más largos, los bancos amplían el crédito y los gobiernos pueden concentrarse en fortalecer las instituciones en lugar de responder a la próxima crisis.

La funcionaria recurrió a la experiencia de Bulgaria, su país natal, para ilustrar ese proceso, como hizo también en su reunión con estudiantes y economistas.

Georgieva tomó una clase de tango con Mora Godoy
Georgieva tomó una clase de tango con Mora GodoyIMF Photo/Nicholas Karlin

La directora del FMI recordó que durante la hiperinflación de los años noventa su madre perdió todos sus ahorros y que ella misma guardaba sus dólares en una caja de lata escondida. Aseguró que la recuperación demandó reformas difíciles y muchos años de persistencia, pero finalmente permitió recuperar la confianza, atraer inversiones y culminó este año con la adopción del euro. Para Georgieva, esa experiencia demuestra que “las mayores recompensas de la estabilización aparecen con el tiempo”.

Desafíos globales

En ese contexto, sostuvo que el escenario internacional será más exigente que en el pasado. Mencionó el reordenamiento del comercio mundial, las tensiones geopolíticas, el avance de la inteligencia artificial y una mayor selectividad del capital internacional. Por eso afirmó que la estabilidad macroeconómica dejó de ser un objetivo deseable para convertirse en un requisito indispensable para atraer inversiones, generar empleo y mantener la competitividad.

La directora del FMI también destacó el potencial productivo argentino. Tras recorrer Vaca Muerta, aseguró que el país no sólo cuenta con recursos naturales de clase mundial sino también recursos humanos, con ingenieros, empresarios y dirigentes capaces de desarrollarlos. Sumó a ese diagnóstico el crecimiento de las inversiones mineras, las exportaciones de servicios basados en el conocimiento, que ya rondan los u$s 10.000 millones anuales, y la competitividad del agro.

Pese a eso, planteó que el desafío consiste en que esas oportunidades se expandan al conjunto de la economía mediante menos barreras a la inversión y una recuperación más amplia entre los distintos sectores, el “tirón de orejas” que ya había dejado en Buenos Aires ante una economía que se mueve de forma despareja.

Para Georgieva, el éxito del programa no deberá medirse únicamente por variables macroeconómicas como la inflación, las reservas o las cuentas públicas. “Se evaluará por si más empresas invierten, las pequeñas y medianas empresas se expanden, los trabajadores consiguen mejores empleos y salarios más altos y más argentinos perciben los beneficios del crecimiento en su vida cotidiana”, sostuvo en el blog.

Qué falta para crecer según el FMI

En ese contexto, puso sobre la mesa las reformas pendientes. Señaló que el organismo apoyará las políticas e instituciones que permitan hacer permanente la estabilidad y destacó especialmente la reforma de la Carta Orgánica para “dotar al Banco Central de mayor fortaleza e independencia”, con el objetivo de asegurar que la baja de la inflación sea duradera.

También consideró necesaria una regla de responsabilidad fiscal “duradera”, con normas claras e instituciones sólidas que permitan a los futuros gobiernos preservar los avances logrados. Ese punto también forma parte de los anuncios de Milei, con el “grillete fiscal” o shutdown presupuestario.

“La Argentina ha sentado las bases para un futuro más estable. El desafío ahora es mantener el rumbo, seguir construyendo instituciones, confianza y oportunidades para que el progreso de hoy se transforme en prosperidad duradera”, concluyó Georgieva.