El Nasdaq muestra un fuerte ajuste y ya no es el índice que más sube, sino el que más baja en Wall Street. Los inversores se tornan más exigentes con los papeles tecnológicos.
Cuál es la explicación del cambio de humor y que estrategias recomiendan los analistas a la hora de invertir en Wall Street.
Golpe a las tecnológicas
Las acciones en Wall Street han registrado una fuerte baja en el día de ayer, con pérdidas mayores al 2% luego de que la Fed haya dejado un mensaje más restrictivo sobre el futuro de la política monetaria.
Esto alentó también un proceso de toma de ganancias en el sector tecnológico.
Lo que comienza a resaltar en la tendencia del mercado es que el sector tecnológico se muestra como el más vulnerable y el mercado inicia una rotación de carteras hacia otros más cíclicos de la economía.
Dada la importante ponderación de las acciones tecnológicas en el S&P 500, este también se vio arrastrado, mientras que el Dow Jones lo hace en menor medida.
Esto hace que el mercado tenga un gran ganador entre los índices de Wall Street y es el S&P500 igualmente ponderado (Equal Weight), el cual tiene una mejor performance este año y en las ultimas jornadas respecto de los grandes índices bursátiles como el Nasdaq o el S&P500.
En la última semana, Wall Street mostró una clara rotación hacia sectores más tradicionales y compañías de menor peso relativo dentro del mercado.
El Invesco S&P 500 Equal Weight avanzó 1,8%, convirtiéndose en el único de los principales ETFs que logró una suba significativa en el período, mientras que el SPDR S&P 500 retrocedió 1,2%, el Dow Jones cayó apenas 0,2% y el Nasdaq 100 (QQQ) sufrió una baja mucho más pronunciada de 4,4%.
La misma dinámica se observa al ampliar el horizonte temporal.
En el último mes, el ETF de igual ponderación es el único que permanece en terreno positivo, con un avance de 1,1%, mientras que el S&P 500 pierde 2,2%, el Dow Jones cede 1,3% y el QQQ acumula una corrección de 8,8%, evidenciando la debilidad reciente del sector tecnológico.
Esto sugiere que, pese a la volatilidad de las últimas semanas, el mercado mantiene un rendimiento positivo en 2026, aunque con un liderazgo que comenzó a desplazarse desde las megacapitalizadas hacia un universo más amplio de acciones.

Al observar el desempeño en lo que va del año, este deja una señal interesante sobre la amplitud del mercado.
Mientras el S&P 500 tradicional avanza cerca de un 7% en el año, el Equal Weight acumula una ganancia cercana al 13%, superando ampliamente tanto al índice tradicional como al Nasdaq 100 y al Dow Jones.
Esto refuerza la idea que, más allá del protagonismo de las grandes tecnológicas, el rally se fue extendiendo a un universo cada vez más amplio de empresas y sectores, reflejando una mejora en la participación del mercado.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, entiende que el rezago que se está observando en el mercado de acciones tecnológicas implica el crecimiento del protagonismo en otros papeles.
Según Tessio, ese cambio favorece una participación más amplia del resto del S&P 500 y explica el mejor desempeño del Equal Weight”.
“Lo que observamos no es el final de las ‘Magnificent Seven’, sino una ampliación del liderazgo del mercado. El ciclo de inversión en inteligencia artificial sigue siendo muy sólido, con niveles récord de CAPEX de los hyperscalers, pero el mercado comenzó a discriminar más entre compañías y a exigir mayor generación de flujo de caja y retornos sobre esas inversiones”, indicó.
Existen señales de que el mercado se torna un poco mas conservador con las acciones tecnológicas.
Los inversores retiraron un total neto de u$s 2050 millones del ETF de acciones tecnológicas (Invesco QQQ Trust Series 1) en la última sesión con datos disponibles, lo que redujo los activos del fondo en un 0,5%, hasta los u$s 44.100 millones, siendo este el nivel más bajo desde el 1 de mayo, según datos recopilados por Bloomberg.

Paulino Seoane, Head Investment Ideas en Balanz, entiende que la actual rotación del mercado se debe a que las tecnológicas ya habían subido antes y que los demás papeles habían quedado retrasados.
Es decir, para Seoane lo que estamos viendo es una rotación desde sectores adelantados (tecnológica) hacia sectores que estaban más atrasados.
“Las compañías más chicas del sector middle y small cap están subiendo más que las MAG7 a pesar de los buenos balances. Pensamos que las MAG7 se anticiparon mucho en la suba y ahora hay una rotación hacia sectores más atrasados, pero nada estructural que afecte a las MAG7. Si tomamos plazos mas largos, el SP500 sigue todavía por encima de los índices de sectores de menor capital”, dijo.
Show me the money
En el último mes se observa una marcada rotación sectorial en Wall Street, con los inversores alejándose de los segmentos más vinculados al crecimiento y la inteligencia artificial para posicionarse en sectores más defensivos y cíclicos tradicionales.
El mejor desempeño corresponde al sector energético, con el ETF de exploración y producción de petróleo y gas avanzando 11,9% y el ETF de energía del S&P 500 subiendo 11,1%, impulsados por el fuerte repunte del precio del petróleo.
También muestran ganancias los bienes de consumo básico (+4,9%), salud (+4,2%), real estate (+4,2%), financieras (+3,5%) y materiales (+1,4%), reflejando una mayor búsqueda de compañías con flujos de caja más estables y valuaciones más atractivas. Esta rotación desde tecnología hacia sectores defensivos y de valor viene ganando fuerza en las últimas semanas.
En el extremo opuesto aparecen los sectores más ligados al crecimiento. Los semiconductores lideran las pérdidas con un derrumbe del 22,5% en el último mes, seguidos por tecnología (-10,3%), el Nasdaq 100 (-8,8%), las aerolíneas (-6,8%) y el consumo discrecional (-5,5%).

Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, resaltó que el mercado está buscando nuevos resultados en las acciones tecnológicas.
“Durante casi tres años el mercado le dio cheque en blanco a gastos de capital en inteligencia artificial, premiando la promesa de crecimiento futuro sin exigir demasiada evidencia concreta. Ese cheque en blanco se terminó. Hoy el mercado empieza a pedir que esa inversión gigantesca se traduzca en flujo de caja real”, afirmó.
En esa línea, Waitzel advierte que las compañías que operan con los grandes centros de datos (los hyperscalers) vienen apostando fuerte hoy para cobrarlo después.
Sin embargo, agrega que el mercado se pone nervioso mientras esa promesa no se confirma en los balances y empiezan a aparecer las primeras grietas.
“Al contexto de las grandes tecnológicas hay que sumarle el escenario de la Fed con Kevin Warsh como nuevo presidente. Alli se alcanza un combo perfecto para que el capital rote ya que las historias de crecimiento con flujo de caja lejano en el tiempo se penalizan más que las que ya generan caja hoy”, detalló.
De esta manera, en el proceso de rotación es cuando aparece que otros sectores o índices tienen mejor performance respecto del S&P500 o el Nasdaq.
“Cuando el liderazgo del mercado se concentra en pocos nombres, el índice tradicional (cap-weighted) gana. Cuando ese liderazgo se amplía como viene pasando este año, con semiconductores cayendo con fuerza y sectores como dividendo y software ganando terreno el equal weight le saca ventaja, porque deja de depender de que esos pocos gigantes sigan tirando solos del carro”, sostuvo Waiztel.
El Nasdaq muestra una baja del 10% en julio, su mayor perdida desde septiembre de 2025.
La magnitud de la caída de julio refleja un cambio en el humor de los inversores.
El mercado pasó de premiar cualquier anuncio relacionado con inteligencia artificial a exigir resultados concretos que justifiquen las elevadas valuaciones del sector tecnológico.
Hoy se habla de una postura de “show me the money” (“muéstrame el dinero”) porque el mercado ya no está dispuesto a pagar valuaciones cada vez más elevadas únicamente sobre la base de expectativas futuras, especialmente en las grandes compañías tecnológicas.
Durante los últimos dos años, el fuerte entusiasmo por la inteligencia artificial llevó a que empresas como Nvidia, Microsoft, Meta, Amazon y Broadcom cotizaran con múltiplos muy exigentes, bajo la premisa de que el crecimiento de ingresos y ganancias sería extraordinario durante muchos años.
Ahora, con esas valuaciones ya incorporadas en los precios, los inversores exigen evidencia concreta de que las enormes inversiones en infraestructura de IA se traducen efectivamente en mayores ventas, expansión de márgenes y crecimiento de beneficios.
Es decir, ya no alcanza con anunciar nuevos proyectos o grandes desembolsos en centros de datos sino que hay que demostrar resultados.

Con la actual baja, el Nasdaq acumula una pérdida del 11% desde sus máximos, mientras que el S&P500 baja 4% desde sus picos y el Dow Jones cae 2,7%.
En cambio, el índice igualmente ponderado baja 0,9% desde sus máximos.
Damián Vlassich, Team Lead de Estrategias de IOL Inversiones, explico que lo que se viene dando actualmente es una rotación de riesgo, pero no un cambio de régimen.
“El inversor descubrió que su S&P 500 “diversificado” en realidad era una apuesta concentrada en siete nombres, y racionalmente empezó a repartir ficha. Eso explica que el equiponderado le saque ventaja al índice tradicional y que mediana y baja capitalización avancen del orden del 15% y 19% en el año”, afirmó.
En cuanto al avance en las acciones fuera del sector tecnológico, Vlassich resalta que buena parte se apoya en financieras y salud, y algunas compañías de consumo discrecional como Coca Cola que a los niveles actuales presentan múltiplos de valuación poco atractivos.
Además, entiende que el potencial de las big tech se mantiene.
“Es cierto que la brecha de crecimiento de ganancias entre las Magníficas y el resto se cerró, pero cerrarse no es darse vuelta. Las megacaps siguen financiando su capex en inteligencia artificial con caja propia, no con deuda, y eso es una diferencia estructural con cualquier burbuja anterior. Lo que el mercado está pidiendo no es un funeral, sino que den resultados. Es un momento de exigencia sobre la monetización de la IA, y quien resuelva primero esa ecuación vuelve a tomar el liderazgo con fuerza”, resaltó.

Valuaciones de las big tech
A pesar del fuerte desempeño bursátil de las grandes tecnológicas en los últimos años, las valuaciones del grupo conocido como “Magnificent Seven” (Apple, Microsoft, Nvidia, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla) se abarataron significativamente en términos relativos frente al resto del S&P 500.
En el panel superior se observa la evolución del Price/Earnings (P/E) forward del índice que agrupa a estas siete compañías.
Actualmente cotizan con un múltiplo cercano a 24-25 veces ganancias esperadas, uno de los niveles más bajos de los últimos años y muy por debajo de los máximos de más de 40 veces alcanzados durante el auge tecnológico de 2020-2021.
Esto refleja que, aunque las acciones continúan siendo líderes del mercado, sus precios crecieron mucho menos que las ganancias proyectadas, provocando una compresión de las valuaciones.
Además, resulta aún más relevante las valuaciones cuando se compara el P/E de las Magnificent Seven respecto del P/E del S&P 500.
La relación cayó hasta ubicarse cerca de mínimos históricos, lo que significa que la prima que los inversores están dispuestos a pagar por estas empresas frente al resto del mercado es una de las más bajas desde que existe esta medición. En otras palabras, el mercado hoy paga relativamente menos por cada dólar de ganancias esperado de las grandes tecnológicas que en los últimos años.

Milo Farro, analista de RAVA, destacó la rotación entre sectores en el mercado americano.
“A partir de junio, los inversores empezaron a mostrar una postura más escéptica sobre la monetización de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial y buscaron refugio en sectores más defensivos como consumo defensivo y salud”, detalló.
Para Farro, la contracara de esta dinámica es que algunas de las siete magníficas se están negociando a múltiplos de valuación más atractivos, exceptuando el caso de Apple por su sólida performance en el mes de julio.
“Google retrocedió un 18% desde máximos tras presentar balance, mientras que Microsoft y Meta cotizan a 22 y 18 veces sus ganancias proyectadas respectivamente. Si bien la dinámica de las tasas de interés y las tensiones entre EE.UU. e Irán son dos aspectos a monitorear, no vemos este movimiento como el fin del liderazgo de las grandes tecnológicas teniendo en cuenta sus proyecciones de crecimiento de ingresos y ganancias por acción a largo plazo”, detalló.
Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabal y Cía, destacó que luego del fuerte rally de las grandes acciones tecnológicas de la mano del boom de la IA, en los últimos meses se observó una progresiva rotación hacia sectores más tradicionales que habían quedado rezagados.
Asimismo, remarcó que fueron surgiendo dudas en el mercado sobre la sostenibilidad del crecimiento exponencial de la inversión en IA (modelos, software, equipamiento) por parte del sector empresarial.
“La recuperación relativa del “S&P 493” (excluyendo las Mag 7) explica la mejor performance del índice equal weight en lo que va del año. Con los índices cerca de máximos históricos, no vemos mal aprovechar para reducir la concentración en tecnológicas del SPY para limitar la exposición a semiconductores. En medio de este rebalanceo, venimos señalando oportunidades en algunos papeles como Microsoft que pensamos fueron excesivamente castigados desde principios de año”, detalló.
Oportunidades en Cedear
Con la caída del 10%, el mes de julio de 2026 se esta transformando en el peor julio en la historia del Nasdaq.
Dado este escenario, los analistas buscan oportunidades de inversión en distintos segmentos del mercado, aunque sin descartar a las acciones tecnológicas considerando la fuerte contracción que tuvieron.

Desde el lado de las inversiones, Tessio destaca que privilegia la diversificación.
“Seguimos viendo valor en compañías líderes vinculadas a IA, pero creemos que el contexto actual favorece complementar esa exposición con sectores que pueden beneficiarse de una economía estadounidense resiliente”, sostuvo.
En cuanto a las oportunidades de inversión, Waiztel considera que aun en medio del ajuste existen oportunidades en acciones tecnológicas.
“Dentro de las empresas que sugerimos posicionamiento son Microsoft, META, Nvidia y Mercado Libre. Creo que estas 4 empresas están ofreciendo un punto de entrada único para el inversor que tiene un horizonte temporal de largo plazo”, afirmó.
En cuanto a la estrategia en acciones, Vlassich consideró que sigue siendo atractivo tener tecnológicas y diversificar posiciones con otros sectores.
“Creemos conveniente aplicar una estrategia en la que se mantiene el núcleo tecnológico como posición de convicción de largo plazo y sumar equiponderado y CEDEARs sectoriales como satélite para administrar la concentración. Diversificar el riesgo de estar demasiado cargado en siete acciones es sano; hacerlo porque uno cree que la tecnología perdió el partido es cambiar de estrategia por la razón equivocada a nuestro criterio”, detalló.













