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La aprobación por parte de la Comisión Nacional de Valores de los ETF locales es sólo el principio. Falta ahora la etapa en la que efectivamente los armen y los listan, que no es inmediata, para que empiecen a operar, incluso, a través de índices sectoriales.
La idea es la creación de un ETF del índice Merval, hoy Byma, para atraer inversiones del exterior, al replicar el S&P Byma a través de un vehículo que pueda tener cotización en el exterior y atraer capitales a la Bolsa local. En un futuro, podría ser la antesala para que cotice un ADR de Argentina en Wall Street, por ejemplo.
Gran avance
“La incorporación de ETFs locales es uno de los avances más relevantes para el mercado de capitales argentino en los últimos años, pero conviene ponerlo en perspectiva para no sobre interpretar el impacto en el corto plazo”, precisa Maximiliano Ramírez, director de Lambda Consultores.
Por primera vez se arma un marco regulatorio concreto que permite desarrollar vehículos de inversión bajo ley argentina con capacidad de replicar índices o canastas de activos y negociar en mercado secundario, algo que hasta ahora solo se podía hacer de forma indirecta a través de Cedear.
Novedad
Eso alinea al mercado local con estándares internacionales en términos de producto, estructura y transparencia, incorporando además mecanismos clave como la creación y rescate de unidades, información diaria de carteras y precios, y custodia segregada de activos.
“Ahora bien, después de muchos años en este mercado, la experiencia muestra que la regulación es apenas el punto de partida”.
“Los ETF no se desarrollan solo porque exista una norma; necesitan una combinación bastante exigente de liquidez, profundidad, participantes activos y estabilidad macro para funcionar correctamente. Y ahí es donde Argentina todavía tiene una asignatura pendiente”, alerta Ramírez.
Arquitectura
Desde el lado técnico, cree que la arquitectura es la adecuada: la presencia de participantes autorizados, los mecanismos de arbitraje entre precio de mercado y valor de los activos subyacentes, y la exigencia de transparencia son condiciones necesarias para evitar distorsiones y sostener precios eficientes.
“Pero esas herramientas funcionan bien cuando hay volumen. Sin volumen, el ETF se convierte en un instrumento más, sin la principal ventaja que tiene en otros mercados, que es la eficiencia de precios y el bajo costo”, señala.
La analista financiera Adriana Marinelli adelanta que desde ahora podrían surgir índices de obligaciones negociables corporativas, de títulos públicos (Bonares, Globales, CER, dollar-linked), de instrumentos CER, como los que ya arman proveedores de datos locales.
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