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Para quien busca una alternativa para generar ingresos en dólares, las Obligaciones Negociables (ON) son uno de los instrumentos que ofrece el mercado de capitales argentino. En términos simples, se trata de deuda emitida por empresas: el inversor presta dinero a una compañía y esta se compromete a devolver el capital en una fecha determinada y a pagar intereses según las condiciones establecidas en la emisión.

A diferencia de una acción, comprar una ON no significa convertirse en dueño de una parte de la empresa. El inversor pasa a ser acreedor de la compañía. Por eso, el resultado de la inversión está vinculado principalmente a los pagos de intereses y a la devolución del capital.

El instrumento tiene un peso importante dentro del mercado local. Según un informe de PwC Argentina, durante agosto de 2026 se colocaron 19 ON del Régimen General denominadas en dólares por un total de US$ 988,6 millones, con una tasa promedio de 5,1% TNA y una duration promedio de 23,4 meses.

Cómo funciona una ON

Cada ON tiene sus propias condiciones. Antes de invertir, el inversor puede conocer el plazo, la moneda, la tasa de interés, las fechas de pago, el esquema de amortización y, cuando corresponde, las garantías que respaldan la deuda.

Por ejemplo, una empresa puede emitir una ON a cinco años, denominada en dólares, con una tasa fija anual y pagos de intereses semestrales. Si un inversor compra u$s 1.000 de valor nominal, recibirá los intereses establecidos durante la vida del título y, según el esquema de amortización, recuperará el capital al vencimiento o en distintos pagos parciales.

No todas las ON funcionan exactamente así. Algunas pagan una tasa fija y otras una tasa variable; también pueden existir diferentes estructuras de amortización y garantías.

Las obligaciones negociables son una opción interesante para los inversores argentinos.
Las obligaciones negociables son una opción interesante para los inversores argentinos.

Cómo generan renta en dólares

Acá aparece uno de sus principales atractivos. Una ON puede estar denominada y pagar sus servicios en dólares. La renta surge fundamentalmente del interés o cupón, que es el porcentaje establecido en las condiciones de emisión.

Si una ON tiene una tasa nominal anual del 8% y el inversor posee u$s 1.000 de valor nominal, el cupón anual sería de u$s 80, siempre que se trate de una tasa fija y sin considerar otras particularidades de la emisión.

Pero hay una diferencia importante entre cupón y rendimiento. El cupón es el interés establecido en las condiciones de la ON. El rendimiento efectivo que obtiene el inversor también depende del precio que pagó por el título.

Si una ON con valor nominal de u$s 1.000 se compra por u$s 950 y paga intereses calculados sobre esos u$s 1.000, el inversor no solo recibe los cupones: si mantiene el título hasta el vencimiento y la empresa devuelve los u$s 1.000 correspondientes al capital, también obtiene una diferencia de u$s 50. En cambio, si compra el mismo título por encima de su valor nominal, esa diferencia juega en sentido contrario.

Por eso, para comparar ON no alcanza con mirar solamente la tasa del cupón: también hay que observar el rendimiento al vencimiento, el precio de compra, los pagos previstos y el plazo.

Cuándo se cobra el capital

Las ON tienen una fecha de vencimiento, pero el capital no necesariamente se devuelve todo junto. Algunas amortizan el capital al final de la vida del título, mientras que otras lo hacen en cuotas.

Por eso, una ON puede generar dos tipos de cobros: los intereses periódicos y la devolución del capital. El cronograma exacto depende de cada emisión y debe consultarse antes de invertir.

También existe la posibilidad de vender la ON antes del vencimiento. Una vez emitida, puede negociarse en el mercado secundario, de modo que otro inversor puede comprarla.

Esto introduce una diferencia importante: si se vende antes del vencimiento, el precio puede ser mayor o menor al que se pagó originalmente. En ese caso, el resultado dependerá de la cotización de mercado y no solamente de los intereses cobrados.

Las obligaciones negociables permiten obtener renta en dólares.
Las obligaciones negociables permiten obtener renta en dólares.m.czosnek

Qué muestran las tasas de las ON

Las emisiones recientes permiten ver que no existe una única tasa para las ON en dólares. En agosto, PwC Argentina registró colocaciones con tasas de corte que fueron desde 3,5% hasta 9,95%, con diferencias en plazo, duration y calificación de riesgo.

El dato es importante para entender por qué no alcanza con buscar la ON que ofrece el mayor interés. Una tasa más elevada puede estar asociada a características diferentes de la emisión, incluido un mayor riesgo percibido sobre el emisor.

PwC Argentina señaló además que durante agosto las ON en dólares alcanzaron una tasa promedio de colocación de 5,1% TNA, el nivel más bajo del período analizado, pese a la fuerte oferta de instrumentos y a un riesgo país que se ubicó por encima de los 500 puntos básicos.

Cómo invertir en ON desde Argentina

El procedimiento es similar al de otros instrumentos que cotizan en el mercado local. Primero hay que abrir una cuenta comitente en una ALyC (Agente de Liquidación y Compensación) registrada. Luego se transfieren los fondos y, desde la plataforma del intermediario, se busca la ON mediante su ticker y se envía una orden de compra.

Hay dos momentos posibles para adquirirlas. El primero es la colocación primaria, cuando la empresa ofrece la nueva ON a los inversores. El segundo es el mercado secundario, donde se compran y venden títulos que ya fueron emitidos.

En el mercado secundario, el precio surge de las operaciones entre compradores y vendedores. Por eso, una misma ON puede negociarse por encima o por debajo de su valor nominal.

Qué mirar antes de comprar una ON

Para analizar una ON no alcanza con buscar la que tenga la tasa más alta. Entre los principales datos para revisar están:

  • Emisor: qué empresa tomó la deuda y cuál es su situación financiera.
  • Moneda: si la ON está denominada y paga intereses y capital en dólares, pesos u otra moneda.
  • Tasa y cupón: cuánto paga y con qué frecuencia.
  • Rendimiento: qué retorno representa el precio al que se compra el título.
  • Vencimiento: cuándo se recupera el capital.
  • Amortización: si el capital se devuelve todo al final o en cuotas.
  • Garantías: qué respaldo tiene la obligación, si corresponde.
  • Liquidez: cuánto se negocia esa ON y qué facilidad existe para venderla antes del vencimiento.
  • Calificación de riesgo: cuando existe, puede aportar información adicional sobre la capacidad de pago del emisor.

La combinación de estas variables explica por qué dos ON que pagan en dólares pueden ofrecer rendimientos muy diferentes. El informe de PwC muestra justamente un mercado con emisiones de distintas empresas, plazos y calificaciones, y tasas que van desde niveles cercanos al 3,5% hasta casi 10% en las colocaciones relevadas en agosto.

¿Una ON es una inversión sin riesgo?

No. Que una ON tenga pagos establecidos de antemano no significa que estén garantizados.

El principal riesgo es el incumplimiento del emisor. Si la empresa atraviesa dificultades financieras, puede no pagar los intereses o el capital en las condiciones previstas.

También existe riesgo de mercado. Si el inversor necesita vender antes del vencimiento, puede encontrarse con un precio inferior al que pagó. La liquidez también importa: una ON con pocas operaciones puede ser más difícil de vender rápidamente al precio buscado.

La principal diferencia frente a una acción es, entonces, la naturaleza del instrumento. En una ON, el inversor conoce de antemano las condiciones de pago pactadas; en una acción, en cambio, el resultado depende de la evolución de su precio y de los dividendos que eventualmente distribuya la empresa.

En definitiva, una ON puede servir para construir una cartera de renta fija y obtener flujos en dólares, pero no todas son iguales. La tasa, el precio, el plazo, el esquema de pagos, la liquidez y, sobre todo, la capacidad de la empresa para devolver la deuda son las variables que permiten entender qué hay realmente detrás de cada emisión.